Sábado, 17 Noviembre 2018

Naves en Llamas la revista que te hace comprender la gravedad de lo que pasa y te informa de lo que nadie informa. Entrevista a Raúl González Zorrilla

PUBLICADO EL Martes, 06 Noviembre 2018 18:47 Escrito por Javier Navascués Pérez
Naves en Llamas la revista que te hace comprender la gravedad de lo que pasa Naves en Llamas la revista que te hace comprender la gravedad de lo que pasa

Raúl González Zorrilla, nacido en San Sebastián (España) en 1965, publicó sus primeros textos apenas alcanzada la mayoría de edad en La Gaceta del Norte de Bilbao. Licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco (1988), a lo largo de más de tres décadas ha escrito infinidad de artículos, reportajes y entrevistas, fundamentalmente de temas políticos, sociales y culturales, en múltiples periódicos y revistas, tanto nacionales como internacionales.


Actualmente, Raúl González Zorrilla dirige La Tribuna del País Vasco, que está considerado ya como el periódico digital de referencia de Vascongadas. El periódico, escudado bajo el lema "Nuevos tiempos, nuevas ideas, nuevos medios", ofrece "informaciones y análisis relevantes con una sensibilidad global", y publica diariamente noticias y ensayos originales, tanto desde un punto de vista local como global. Aquí puede leerse un resumen estratégico de La Tribuna del País Vasco. Como escritor, Raúl González Zorrilla es autor de los libros "Territorio Bildu" (Ediciones Naves en Llamas, 2013) y Terrorismo y Posmodernidad (Ediciones Tilde, 2005). 

La faceta periodística de Raúl González Zorrilla se completa con la dirección de la Revista Naves en Llamas, una elegante publicación de pensamiento y reflexión en papel que apuesta por los textos largos, profundos y de lectura reposada que, desde 2018, ofrece "crónicas y análisis sobre el fin de Occidente".

La mencionada revista NAVES EN LLAMAS ofrece reportajes, entrevistas y crónicas que los lectores demandan y que no encuentran en otros medios. Una publicación fundamental para que el lector comprenda la enorme gravedad de lo que está sucediendo, de lo que estamos padeciendo. Y de lo que puede venir, que sin duda será peor. En esta entrevista analiza en profundidad todo lo relativo a este nuevo proyecto editorial.

 

¿Cómo se fue gestando el nacimiento de Naves en Llamas?

La Revista Naves en Llamas nace como fruto de una doble constatación:

 

  1. a) Los grandes valores occidentales, los que a lo largo de los siglos han llevado a Occidente a situarse a la cabeza del progreso, del desarrollo y del bienestar universal, están retrocediendo drásticamente atacados por varios y muy poderosos enemigos: el marxismo cultural o el nuevo comunismo, que se ha puesto como objetivo principal liquidar la democracia liberal, primero, y los pilares de nuestra civilización, después; el islamismo, que a través de la inmigración masiva y el terrorismo yihadista, y en colaboración con la izquierda política occidental, trata de acabar con más de dos milenios de tradición judeocristiana y grecoromana; la corrección política, que es la herramienta perfecta utilizada por el totalitarismo socialdemócrata para acabar con las libertades individuales de los ciudadanos.

 

  1. b) Los medios de comunicación del Sistema, arrasados económicamente, solamente responden a los intereses particulares de una élite política, económica y cultural formada por lo que nosotros definimos como totalitarismo socialdemócrata. Este grupo de gobernantes, que incluye a las principales formaciones de izquierda, centro y derecha de Europa, está preparando nuevas leyes de prensa que están diseñadas milimétricamente para acallar las voces críticas que cuestionan el discurso dominante.

 

Este discurso dominante, que es el airean los principales y mayores medios de comunicación occidentales, tanto públicos como privados, es una línea de “pensamiento”, por llamarlo de alguna manera, que utiliza las calificaciones de “facha”, “ultraderechista”, “discurso de odio”, “islamofobia” u “homofobia”, por ejemplo, para poner una estrella amarilla, una sentencia judicial o un vozal en los pocos que se atreven a decir en alto que hay un puñado de principios esenciales, básicos y elementales, que nunca pueden ser negociables: que Occidente no puede seguir lincuándose en un mundialismo irresponsable, fatuo y grotesco; que solamente los seres humanos (y no los grupos que éstos forman entre sí) tienen derechos inalienables; que el bagaje y la elaboración ética-política de nuestras sociedades occidentales es muy superior, y mejor y más justo, que el de otras tradiciones de otros lugares del mundo; que los niños tienen pene y las niñas, vagina; que cuando hablamos de familia, siempre hablamos de familia natural; que la inmigración ilegal es un peligro para la democracia; que nuestra tradición, nuestras leyes y nuestros valores manan únicamente de nuestro pasado judeocristiano y grecolatino; que el comunismo es el peor totalitarismo que ha sufrido y sufre la humanidad, o que las mujeres, por ser mujeres, o los hombres, por ser hombres, no tienen unos derechos específicos que sí corresponden, por el contrario, a todos y cada uno de los seres humanos, individual e independientemente del sexo que éstos tengan.

Para decir todo esto alto, claro y en libertad, ha nacido Naves en Llamas.

¿Por qué ese nombre?

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. He visto atacar naves en llamas más allá de Orion. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanháuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia”. Estas palabras míticas que pronuncia el replicante Roy Batty en la película de ciencia-ficción “Blade Runner” inspiraron el nombre de la revista. Para nosotros, las grandes ideas, los valores, los principios civilizatorios, nuestros pilares históricos, nuestras tradiciones, la grandeza de nuestro pasado, nuestras conquistas éticas y religiosas, todo esto que ha conformado Occidente a lo largo de los siglos, está siendo destruido y está siendo derribado como si fueran naves en llamas que caen en silencio en el mar sin que a nadie parezca importarle lo más mínimo.

¿Cuál es la finalidad de la revista?

Dejar constancia informativa de todo lo señalado anteriormente a través de reportajes, entrevistas exclusivas y crónicas que los lectores no pueden hallar en otros medios de comunicación. Y ofrecer los análisis, los estudios y los ensayos necesarios para que el lector comprenda la enorme gravedad de lo que está sucediendo, de lo que estamos padeciendo. Y de lo que puede venir, que sin duda será peor, ya que solamente estamos en el comienzo de la implosión.

¿A qué público va destinada?

A todos los ciudadanos que empiezan a darse cuenta de que la relidad que nos presentan los políticos y los medios de comunicación tradicionales es absolutamente falsa. Que han creado una Matrix gigantesca y falsa que hay que destruir. Naves en Llamas se dirige a todos los Neo que hay en el mundo que desean elegir la píldora roja.

Se trata de una publicación dirigida a todas aquellas personas que desean seguir diciendo alto y claro que los valores sobre los que se levantó nuestra civilización occidental son superiores a cualesquiera otros que nos quieran imponer. Que somos milenarios de historia, que somos los herederos de los templos griegos, de los teatros romanos, de las capillas románicas, de las catedrales góticas, de los palacios renacentistas y de los conventos; que somos la fuerza telúrica celta y el misterio cristiano; que hemos inventado la música sinfónica, la imprenta y los periódicos, que somos la Ópera de Viena, los cafés de Berlín y el Arco del Triunfo; que honramos a la mujer, que nuestra cultura es la de la caballería y del amor cortés, que somos quienes imaginamos la primeras universidades y que somos los descendientes de Jesucristo, de Homero, de Virgilio, del Cid, de Leonardo da Vinci, Cervantes y Shakespeare. Que somos las carabelas cruzando el Atlántico, la furia vikinga y la conquista del nuevo mundo; que somos, en fin, Leónidas y sus 300 espartanos salvando a Grecia contra Asia; Escipión el Africano lanzando a Roma contra Cartago; Don Pelayo capitaneando la Reconquista; Godrefoy de Bouillon liberando Tierra Santa; los Reyes Católicos retomando Granada y don Juan de Austria venciendo a los turcos en Lepanto.

¿Con qué autores cuentan y qué secciones tienen?

Naves en Llamas dedica cada número a un gran tema, y lo desbroza en profundidad, tanto informativamente como en lo que hace referencia al análisis. Para cada tema, invitamos a los mejores expertos para que nos ofrezcan sus análisis. Sin límites de espacio en los textos, sin cortapisas, en libertad. En los tres primeros números hemos analizado grandes temas como “El fin de Occidente”, “El marxismo cultural” o “El terrorismo global”. Y hemos contado con analistas de primer orden en lengua española como Carlos X. Blanco, Ernesto Ladrón de Guevara, Antonio Ríos Rojas, Yolanda Couceiro Morín, Sergio Fernández Riquelme, Pedro Cuevas González, etc.

¿Qué repercusiones ha tenido la revista hasta la fecha?

Excelente. Estamos muy contentos. Incluso, emocionados. El Nº 1 está totalmente agotado. De hecho, vamos a reeditarlo el próximo mes de enero. Apenas nos quedan unos ejemplares de los números 2 y 3. Hemos encontrado lectores, y ¡suscriptores!, en todas las regiones de España, en diferentes países de Europa y en Estados Unidos y Sudamérica. Tenemos la impresión de que buscando un pequeño nicho de lectores nos hemos encontrado con una parte importante del país. Los ciudadanos tienen necesidad de que les cuenten y les interpreten todo lo que sucede a su alrededor, que es muy preocupante, muy asombroso, que ocurre muy deprisa y que en ocasiones es ininteligible. Y esto es lo que debemos hacer los periodistas. La gente nos agradece mucho el esfuerzo. El mejor piropo nos lo dejó dicho un lector canario: “Leo Naves en Llamas y el mundo se me pone en orden otra vez”. Es lo más bonito que nos han podido decir.

Háblenos de la importancia de combatir desde la disidencia la batalla de las ideas...

Es fundamental, crucial, ya que como en los periodos más oscuros de nuestro pasado, actualmente aumenta la censura, se prohíben exposiciones, se acallan libros, se alteran y ocultan algunos grandes clásicos literarios, se tapan desnudos renacentistas, se aclama el velo islámico como un símbolo de la liberación de la mujer y se vetan anuncios publicitarios de jóvenes blancas en bañador, tal y como recientemente ha sucedido en Londres. En este mundo absurdo, volteado y demente que tratan de imponernos, los niños tienen vagina, las niñas, pene, la pedofilia se atisba ya como la futura gran revolución sexual, los países bolivarianos son paraísos de la libertad, verdugos terroristas son tratados con más respecto que sus víctimas y, por el contrario, pedir libertad para contar la historia como es, pedir libertad para poder adquirir armas de defensa, y, en fin, pedir libertad, simplemente, para hablar y para escribir sin miedo a que te llamen ‘facha’, son reclamaciones ‘de odio’ que pueden llevarte a la cárcel. Tenemos que acabar con todo esto. Y para eso ha llegado Naves en Llamas.

¿Cómo se puede adquirir la revista?

Exclusivamente a través de su web www.navesenllamas.com También a través del teléfono y del Whatsapp de la revista: 605 22 68 16. O mediante el correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

¿Quiere añadir algo algún aspecto importante que no hayamos abordado?

Me gustaría terminar con el párrafo final del editorial del número 1 de Naves en Llamas:

“Hoy son demasiados, desde demasiados lugares, quienes nos anuncian que ha llegado nuestra hora.  Nos piden, nos exigen, que olvidemos todo lo que fuimos y lo que somos, que nos avergoncemos de ello, que pidamos perdón y que Occidente se diluya en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir, nos dicen, mientras sutilmente nos imponen un nuevo mañana que no tiene nada que ver con lo que un día fuimos. Pasen y vean. Elijan la pastilla roja, lean Naves en Llamas y contemplen, sin vendas, el mundo que están preparando para nuestros hijos”.

Y muchas gracias por su interés en la Revista Naves en Llamas.

 

Una entrevista de Javier Navascués Pérez para La Tribuna de España

 

 

 

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