Jueves, 27 Junio 2019

Doctrina Social de la Iglesia. Hablamos con Luis Miguel Villegas autor del "Abecedario Social de la Iglesia"

PUBLICADO EL Miércoles, 31 Octubre 2018 09:57 Escrito por Javier Navascués Pérez
Luis Miguel Villegas: "El capital debe estar al servicio del Hombre" Luis Miguel Villegas: "El capital debe estar al servicio del Hombre"

El P. Luis Miguel Villegas, sacerdote franciscano, es historiador, filósofo y poeta, así como gran conocedor de la cultura oriental. En la actualidad párroco de Perales de Tajuña en la provincia de Madrid, su vida personal y pastoral ha sido tan larga como convulsa. Fue misionero, vicepresidente de Cáritas España y durante 11 años responsable de Cáritas para Centro América y Venezuela. Autor de numerosos libros de espiritualidad, entre ellos "Abecedario Social de la Iglesia" prologado por Monseñor Reig Pla, un libro imprescindible para conocer los fundamentos de la Doctrina Social de la Iglesia.

Es P. Luis Miguel Villegas un cura atípico. Fue un gran campeón y experto en artes marciales (durante años instructor de la Guardia Civil antes de optar por una vocación religiosa que le llegó tardía), comprometido política y socialmente con los más desfavorecidos e incansable buscador de la justicia social.

Hubo de salir precipitadamente de Guatemala para no ser asesinado como su amigo, Monseñor Gerardi, al que dedicó el libro “Juan Gerardi o del precio de la verdad”.

Sin dejar de realizar una diaria labor social (es difícil entender de dónde saca el tiempo el padre Villegas hasta que uno se entera de que no duerme más de cuatro horas diarias) se trata de un escritor prolífico, entre sus últimas obras destacan –además de las ya citadas- “Nueve días con Santa María del Castillo”, “Misericordiosos y Bienaventurados”, “Enviados” –o las obras meramente de cultura oriental- “El Bushido”, “El libro del té

 

 

En esta entrevista, siguiendo escrupulosamente las huellas de su libro, resume en unos pocos puntos lo que es la Doctrina Social de la Iglesia y algunos de sus principales aspectos.

¿Qué es la Doctrina Social de la Iglesia?

La doctrina social es un conjunto de enseñanzas que tienen su origen en la Sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia. Esta doctrina nace del encuentro del Evangelio con la sociedad. Desde finales del siglo XIX, comenzando con la Encíclica Rerum Novarum de León XIII, el Magisterio de los papas ha ido exponiendo de manera sistemática esta doctrina a todos los hombres para lograr una sociedad más justa que haga más felices a quienes la componen al mismo tiempo que les facilita su camino hacia el cielo.

¿Por qué se hace injusta una sociedad?

La sociedad civil se hace injusta cuando los hombres que la componen viven como si Dios no existiera. El olvido de la ley de Dios y de sus exigencias degrada la convivencia de los hombres promoviendo odios e injusticias cada vez más fuertes, haciendo la vida social cada vez más violenta. Puede decirse que la causa principal de las injusticias es el pecado personal.

¿Cuál es el mayor bien que puede darse en una sociedad?

 El fruto de la justicia es la paz, que es el mayor bien para toda la sociedad. En tiempos de paz es posible el progreso de la sociedad y el desarrollo de la persona en todos los campos: en aspectos económicos y de bienestar material; en la difusión de los bienes espirituales y culturales; en el progreso de las familias; en la promoción humana de los pueblos. La violencia no es cristiana y quienes la promueven no tienen a Dios en su corazón.

 

 

Se está descristianizando nuestra cultura

 

 

 

 

¿Por qué se ha desarrollado la Doctrina Social de la Iglesia?

 Se debe a que en este siglo se ha dado propiamente el proceso descristianizadorde nuestra cultura. Cuando una sociedad se hace sin la referencia a Dios, se corrompe en ella el conjunto de valores propios de la cultura: no se comprende bien quien es el hombre, su destino, su dignidad, sus derechos; se desconoce el auténtico sentido de la libertad humana y sus límites; el origen de la autoridad; las leyes sobre la sexualidad, el matrimonio y la familia, el valor de la vida humana; el sentido del trabajo, las exigencias de solidaridad con los más necesitados… Y la Iglesia se ha visto obligada a recordar a todos estas enseñanzas mediante su Doctrina Social.

¿Por qué es tan importante conocer bien estas enseñanzas?

Difundir esta doctrina constituye una verdadera prioridad pastoral”, se lee en la Exhortación Apostólica La Iglesia en América (n. 54). La llamada a la Nueva evangelización hecha por Juan Pablo II para toda la Iglesia, supone volver a informar de sentido cristiano nuestra sociedad. Y para eso se requiere conocer bien los principios cristianos que fundamentan nuestra cultura. Puede decirse que conocer, difundir y vivir la Doctrina Social de la Iglesia es conocer, difundir y vivir una parte esencial del genuino mensaje cristiano del Evangelio, que necesita nuestro tiempo.

¿Por qué el compromiso de la iglesia con la justicia?

“Escuchando el clamor de quienes sufren violencia y se ven oprimidos por sistemas y mecanismos injustos; y escuchando también los interrogantes de un mundo que con su perversidad contradice el plan del Creador, tenemos conciencia unánime de la vocación de la Iglesia a estar presente en el corazón del mundo predicando la buena nueva a los pobres, la liberación a los oprimidos y la alegría a los afligidos” (Iustitia in Mundo, introd.)

 

 

 

Ser cristiano tiene fuertes implicaciones sociales

 

 

 

¿Cuáles son principios básicos de la Doctrina Social?

 Los principios fundamentales para construir un recto orden social son: la primacía de la persona, la solidaridad, la función subsidiaria del Estado, la participación activa en todos en la búsqueda del bien común.

¿La vocación cristiana tiene implicaciones sociales?

Seguir a Jesucristo tiene fuertes implicaciones sociales. Todo cristiano debe prolongar la misión de Jesucristo siendo levadura que transforme el mundo, la sociedad: esta misión se realiza sobre todo viviendo el mandamiento siempre nuevo de la caridad, del amor a Dios y a los hombres.

¿Por qué la Doctrina Social de la Iglesia trata de cuestiones laborales y económicas?

La razón es porque el trabajo y la economía están en el corazón de la vida social. Sin embargo, la Doctrina Social trata de muchos otros asuntos que se refieren al hombre y a la sociedad.

La Iglesia esta vivamente comprometida en esta causa porque la considera como su misión, su servicio, como verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la “Iglesia de los pobres”. No corresponde a la Iglesia analizar científicamente las posibles consecuencias de tales cambios en la convivencia humana. Pero la Iglesia considera deber suyo recordar siempre la dignidad y los derechos de los hombres del trabajo, denunciar las situaciones en las que se violan dichos derechos, y contribuir a orientar estos cambios para que se realice un auténtico progreso del hombre y de la sociedad. (LE 8 y 1)

Frente a tantos nuevos interrogantes, la Iglesia hace un esfuerzo de reflexión, dentro de su propio campo, a las esperanzas de los hombres. El que hoy los problemas parezcan originales debido a su amplitud y urgencia, ¿quiere decir que el hombre se halla impreparado para resolverlos? La enseñanza social de la Iglesia acompaña con todo dinamismo a los hombres en esta búsqueda… No interviene para confirmar con su autoridad una determinada estructura establecida o prefabricada, (pero) no se limita, sin embargo, simplemente a recordar unos principios generales. (Es) una reflexión madurada al contacto con situaciones cambiantes de este mundo, bajo el impulso del Evangelio que se convierte en fuente de renovación, desde el momento en que su mensaje es aceptado en la plenitud de sus exigencias. Se desarrolla con la sensibilidad propia de la Iglesia, marcada por la voluntad desinteresada de servicio y la atención a los más pobres; finalmente, se alimenta en una rica experiencia multisecular. (OA 42)

 

 

La producción económica no es sólo la multiplicación de los bienes sino el servicio a los hombres. El protagonista del proceso económico debería ser el hombre

 

 

 

 

 

¿En qué se manifiesta la visión materialista de la vida?

El materialismo lleva al hombre a entender la vida reducida a tener, y su destino reducido a gozar de los bienes terrenos. El nacimiento de la economía tuvo lugar en un ambiente cultural en el que el pensamiento ya no era propiamente cristiano, sino fundamentalmente materialista.

¿Cuál es la enseñanza de la Iglesia sobre el hombre y el desarrollo económico?

La Iglesia se ha esforzado en explicar la dignidad de la persona cuyo destino está por encima de lo puramente material. Al mismo tiempo ha señalado que el objetivo fundamental de la producción económica no es sólo la multiplicación de los bienes, o el poder que comportan, sino el servicio a todos los hombres.

¿Cuál es el fin del desarrollo económico y productivo?

El fin de todo proceso económico y productivo es el desarrollo del hombre, tanto en lo material como en lo espiritual. El protagonista del proceso económico y productivo siempre es el hombre.

¿Qué ejemplos se pueden citar para establecer un orden económico que favorezca a todos?

A modo de ejemplo, se pueden citar: una mayor participación de los trabajadores en la producción y en la gestión siempre estimula más el trabajo; el hombre/mujer debe moderar sus gustos para fomentar el ahorro y el desarrollo personal y familiar; el primer responsable del propio sostenimiento es la propia persona; cada hombre/mujer debe fomentar la solidaridad para proporcionar a otros posibilidades de trabajo; cada familia requiere que los padres procuren lo necesario para su sostenimiento.

¿Qué medidas, en concreto debe impulsar el Estado?

El Estado juega en todo esto un papel muy importante porque debe favorecer la iniciativa y la creatividad de sus ciudadanos; debe fomentar la propiedad privada para que cada uno se sienta responsable de lo propio; debe favorecer que todos los ciudadanos tengan acceso a la educación para el trabajo; debe velar para que los salarios sean adecuados; debe ayudar a sustentar y cuidar a los miembros más débiles de la sociedad.

¿Cuándo hay verdadero desarrollo económico y social?

Hay verdadero desarrollo económico y social cuando se respetan los derechos humanos y se favorece el trabajo mediante una legislación justa; cuando los ciudadanos tienen un trabajo digno y acceso a los bienes culturales y espirituales; cuando se protege la estabilidad de la familia. También se crea un ambiente de desarrollo social y económico cuando en un país hoy delitos institucionalizados, como la corrupción administrativa, etc.

 

 

 

El capital debe estar al servicio del hombre

 

 

 

 

¿Por qué se dice que el trabajo tiene prioridad sobre el capital?

Porque el trabajo no es sólo un bien útil del que se puede gozar, sino que también es un bien digno, que expresa y acrecienta la dignidad del hombre, que se realiza como hombre, que se hace incluso “más hombre”. El capital está al servicio del trabajo y debe favorecer la producción de bienes y servicio en la sociedad.

¿Qué vías propone la Doctrina Social de la Iglesia para acceder a la participación en la propiedad de los medios de producción?

La Iglesia ha estimulado las proposiciones que tienden a distribuir entre los trabajadores parte del capital de la empresa: copropiedad de los medios de trabajo, participación de los trabajadores en la gestión y en los beneficios de la empresa, accionariado obrero, etc.

¿Cómo pueden asegurarse a los trabajadores unas buenas condiciones laborales?

El justo salario es la verificación concreta de la justicia de todo el sistema socioeconómico. La remuneración para que sea justa, debe permitir al trabajador y su familia tener acceso a un nivel de vida verdaderamente humano en el orden material, social, cultural y espiritual, permitiéndole una cierta capacidad de ahorro. Y en lo posible debe ser retribuido de modo que no haga obligatorio trabajar a la esposa fuera del hogar.

¿Qué medios de seguridad deben complementar el justo salario de los obreros?

Deben asegurarse las ayudas que tienen por objeto asegurar la vida y la salud de los trabajadores y sus familias, hay que mencionar el derecho al retiro, el seguro de vejez, viudedad y el de accidentes o enfermedades laborales. Además, todos deben gozar de un tiempo disponible de descanso que les permita mantener una vida familiar, cultural, social y religiosa.

¿Qué consideraciones debe hacerse un empresario cuando desea invertir?

Debe estudiar, dentro de las posibilidades existentes, favorecer a los lugares más necesitados creando oportunidades de trabajo para promover una distribución solidaria de la riqueza. Siempre se debe evitar el desarraigo de las familias, de sus parientes y costumbres.

 

 

Una entrevista de Javier Navascués Pérez para La Tribuna de España