Sábado, 17 Noviembre 2018

Soros ordena invertir en restauración de arqueología musulmana

PUBLICADO EL Sábado, 15 Septiembre 2018 02:51 Escrito por Antonio Vidal Olivo. Presidente del Grupo Editor de La Tribuna de España y La Tribuna de Cartagena
Quien gobierna en España, el sionista George Soros y su encargado, Pedro Sánchez Quien gobierna en España, el sionista George Soros y su encargado, Pedro Sánchez

Desatendiendo cualquier criterio científico y de valoración arqueológica entre los eminentes especialistas que existen en España, no cabe duda que estamos ante una intromisión de los ideales de políticas globalistas -claramente determinados en la agenda del magnate sionista George Soros- también en el campo de la arqueología española: y es que este hombre -acaso el más pernicioso para la humanidad actual- no deja un hilo sin atar. Así es este magnate judío de origen húngaro que ¡miren si le conocerán en su país! fue expulsado de Hungría (con toda su corte de empresas y ONGs supuestamente humanitarias). Y así, si lo primero que hizo Sánchez al “okupar” La Moncloa fue reunirse en secreto con Soros para recibir sus primeras órdenes, el Ministerio de Fomento invierte 2 millones de euros en un arrabal musulmán del siglo XIII en Murcia, mientras que la inversión en Cartagena, ciudad Trimilenaria y una de las dos grandes “romas de España”, la inversión es de cero euros para un anfiteatro que data del siglo I y que, además ¡es el único que –vergonzosamente- ni durante el franquismo, ni en los 40 años de Régimen pseudodemocrático, ningún gobierno de España se ha decidido a excavar ni mucho menos a restaurar!

Así lo confirmaba esta semana en la ciudad de Murcia el ministro socialista de Fomento, José Luis Ábalos Meco, manifestando que su ministerio destinará dos millones de euros para una primera fase de ese arrabal musulmán; sin embargo, en su posterior visita a Cartagena (una visita sólo de cortesía y para que no se hunda aún más las pésima intención de voto de la actual alcaldesa socialista, “curiosamente" mantenida como cabeza del próximo cartel electoral pese a ser una de las más encarnecidas enemigas de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE), no se ha anunciado ninguna inversión arqueológica en la ciudad Trimilenaria -acaso el más hermoso y amplio legado romano en España-, siendo su mayor joya el abandonado anfiteatro romano, con una plaza de toros del siglo XIX sobre el mismo también abandonada.

No, no vayan a creer los lectores que esta es otra de las más que justas reivindicaciones de una maltratada Cartagena. De lo que pretendo escribirles es sobre otra muestra evidente de la "intención" clara que hay detrás de sufragar todo lo que concierna a cultura islámica, como queriendo borrar toda presencia de civilizaciones anteriores en España y lo que somos como Nación -y Europa como Continente-, nuestra Civilización Occidental borrada en aras a justificar la progresiva islamización que estamos sufriendo, siguiendo la hoja de ruta trazada por el maquiavélico dueño de nuestros destinos: George Soros y ejecutada por sus esbirros pseudogobernantes de España.

Muchos españoles aún ignoran el históricamente injusto y económicamente ultra desproporcionado centralismo de toda índole que existe en el “taifa” de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, un invento contra natura nacido de ese “café para todos” que supuso el Estado de las Autonomías (de la que hoy andamos arrepentidos más del 70% de los españoles y, “curiosamente” y despreciando lo que pensamos sus votantes –lo mismo que ocurre con el “cumplimiento íntegro de las penas de asesinos y violadores”- no defendido por ningún partido político con representación parlamentaria porque “el chollo y el seguir chupando del tarro” les va en ello) con una capital autonómica enormemente beneficiada -y cuyo nombre se asignó al resto del territorio autónomo en el que integraron por la fuerza a otros 44 municipios restantes (que quedaban por allí cerca)- 44 poblaciones más tristemente perjudicadas y entre los que destaca, sin ningún género de dudas, Cartagena, acaso una de las ciudades más antiguas de la Península Ibérica –muy anterior a España y que siendo la más grande de las provincias que abarcaba desde Mallorca hasta Santander, contribuyó de manera entusiasta y determinante en la consolidación de España como nación. Y es que eso fue aquel “café para todos” que dio origen al nacimiento de 17 Comunidades Autónomas, algunas de ellas como esta Comunidad Autónoma de la Región de Murcia sin ninguna justificación histórica e ignorando la base científica que avalaría la creación de otras. Aquí de lo que se trataba era de terminar pronto un pacto que matuviese al Jefe del Estado y que contentara a aquellas regiones que siempre se mostraron como antiespañolas (como ahora se está demostrando) y castigando –como es el caso de Cartagena- a territorios que durante siglos lo dieron todo por hacer grande la unidad de la patria.

Por cierto, para quienes no lo saben, Cartagena tiene 220.000 habitantes, es infinitamente más grande que la mayoría de las capitales de provincia que tanto aparecen en Televisión (San Sebastián tiene 160.000 mil, Lérida 134.000, Tarragona 131.000, Gerona 98.000…). Y esos 220.000 habitantes ascienden hasta 400.000 cuando se les suma los que viven en las otras poblaciones de su natural comarca: el Campo de Cartagena (todos ellos, como he dicho antes, injusta y caprichosamente incorporados a una Comunidad Autónoma de esa felonía que supuso la creación del Estado de las Autonomías y que ha servido para mantener 17 virreyes, con sus parlamentos, asesores, televisiones, radios, coches públicos y toda una legión de parásitos con los que, si terminásemos, acabaríamos con la estratosférica deuda histórica española).

Todo esto era completamente desconocido por la inmensa mayoría de españoles hasta hace poco más de un año: gracias a la aparición -hace ahora un año- de un periódico digital libre, independiente, disidente y rupturista con "la prensa del sistema", La Tribuna de Cartagena -precusor de este periódico en el que les escribo -ahora ya en clave nacional y con muchas más ambiciones periodísticas- La Tribuna de España, muchos españoles empezaron a tener conocimiento de lo que venía ocurriendo desde hace 40 años en esta zona del Sureste de España: que en los mapas turísticos aparece Murcia en la costa -cuando está en el interior- que la aduana del Puerto de Cartagena se trasladó a Murcia ¡es decir, cualquier gestión portuaria del tercer puerto más importante de España hay que hacerla a más de 40 kilómetros!, que ¡oh, descubrimiento! la Manga del Mar Menor no está en Murcia sino en el Campo de Cartagena, que la ZAL (Zona de Actuación Litoral) que se instala siempre junto a los puertos y que genera cerca de 10.000 puestos de trabajo no se crea en Cartagena sino en el interior, en la capital del Segura que de litoral sólo tiene la fabada que compren sus habitantes en los supermercados, que el Corredor Mediterráneo, que desde Rusia hasta Tarifa recorre ¡como su nombre indica! todas las ciudades portuarias y las conecta por tren, no pasará por Cartagena, siendo Murcia la única ciudad del mundo que sin estar en el mar y -en consecuencia- sin tener puerto, tendrá ese tan necesitado Corredor Mediterráneo que niegan a los cartageneros...etc., etc.)

Y saben que les digo: no pueden ni imaginar el honor que siento de presidir este proyecto perodístico (que, de momento, ya forman estas dos Tribunas y que va a seguir creciendo con la incorporación -en breve- de otros periódicos digitales) ésta, La Tribuna de España, comprometida, insumisa con los poderosos, antisistema de verdad, patriota (del único modo que se puede ser patriota, desde abajo hacia arriba, amando lo más próximo, la ciudad en la que naces para saber amar la patria a la que perteneces), un periódico digital que conoce como nadie que el problema de España no sólo está en los separatistas (también, de manera muy importante, en los separadores), que condena el inoperante e injusto entralismo político con Cartagena -acaso como castigo por ser la ciudad más patriota de España-, que abre ventanas de reflexión y noticias de primera mano y a contracorriente -tanto nacionales e internacionales-, que fue enemigo "hasta las cachas" (como acostumbra a escribir nuestro director, Josele Sánchez) del gobierno corrupto de Mariano Rajoy, de igual modo que ahora se enfrenta "a bayoneta calada" contra el gobierno guerracivilista de Pedro Sánchez y su escudero que ahora habita en mansión delujo, el neocomunista bolivariano Pablo Iglesias.

Por todo ello, por el historial de independencia periodística de La Tribuna de Cartagena y de La Tribuna de España, podemos aseverar con toda certeza (y con más legitimidad que ningún otro medio de comunicación) que esta inversión en arqueología anunciada para la capital del Segura obedece a un sutil planteamiento del conjunto de órdenes políticas globalistas de simpatía y acogida en Europa de los seguidores del Islam, (ya llevadas a cabo, también, por el anterior gabinete del Partido Popular) y especialmente potenciadas con el PSOE de Pedro Sánchez, sobre todo a raíz de su reunión en Moncloa con el conocido instigador de esas  destructivas políticas en Europa que, además, es quien de verdad gobierna en España: George Soros.

La comparativa entre ambos yacimientos es insultante desde una perspectiva científica, tanto por el valor, como en lo monumental. El arrabal murciano es de un período histórico reciente, del Bajomedievo musulmán, y dista aproximadamente en mil años menos en el tiempo en comparación con el anfiteatro cartaginense construido en la Altoimperial dinastía Flavia. Se puede entender para el arrabal un importante valor localista en una ciudad, Murcia, una capital –espero que no se molesten demasiado los murcianos pero, aunque lo hagan y como también acostumbra a decir nuestro insigne y exiliado director “aquí no recatamos ninguna verdad”- de fundación islámica y con un más que relativo valor desde una perspectiva histórico-arqueológica a nivel nacional.

Desde una óptica de estructura monumental o de edificación destacable, la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales de Murcia, en un informe sobre conservación de restos arqueológicos del Jardín de San Esteban en Murcia (arrabal musulmán) con número de expediente 0388/2009 dice textualmente : “La modestia de las viviendas ahora documentadas no debe extrañamos dado que nos encontramos en una zona de arrabal, en gran parte de construcción rápida”, no existen edificaciones destacables ni por porte , ni por singularidad , ni por calidad de materiales, es sólo el buen ejemplo de conjunto urbanístico en sí lo que tiene cierta importancia, pero sin capacidad alguna para compararse con Cartagena con un anfiteatro de gran porte , y aunque esta sólo parcialmente excavado, se contempla un estado de conservación excelente, añadiendo el aliciente de una plaza de toro , de las primeras de España en obra , construida de manera superpuesta aprovechando parte de los potentes muros romanos , y a esto habría que añadirle más sorpresas arqueológicas en la excavación futura, de otros períodos como el púnico o bizantino, por poner algunos ejemplos.

Repito lo expresado al inicio de este artículo: esto no va de Cartagena contra Murcia, sino de destinar todas las inversiones en justificar el pasado musulmán de España, intentando borrar siglos y siglos de civilizaciones anteriores.

Oponerse a la conservación de restos arqueológicos -más bien recientes-, o al conocimiento de un período como el islámico en España, sería algo propio de un talibanismo acultural (que, por fortuna, jamás practicaría un periódico serio como este).

Pero el orden de prioridades, a la hora de restaurar el patrimonio nacional por parte del gobierno “Okupa” socialista, esta decisión -insostenible intelectual, científica e históricamente- no es fruto de la casualidad , y no cabe la menor duda que las políticas a favor de la inmigración masiva musulmana, de ayudas abusivas a ese colectivo en detrimento de los españoles, de implantación de su religión de “la paz” en nuestra España tolerante y ya no cristiana patria ­¡ojo, en el debate del Congreso de anteayer sobre la exhumación de los restos de Franco de El Valle de los Caídos, la portavoz de Podemos llegó a pedir derribar la Cruz por tratarse de un monumento religioso en un espacio público!, de ocultamiento de los cotidianos y gravísimos delitos cometidos por musulmanes por parte de medios de comunicación de sistema, o de supresión de eventos culturales para no ser ofensivos con el nuevo poblador musulmán, con todo esto, estamos convencidos que este lavado de cerebro buenista ¡que va a llevar a destrucción de nuestra cultura europea y española!, sin ningún género de dudas, tenía que llegar también a un apartado tan aparentemente distante como es la arqueología.

George Soros ordena y Pedro Sánchez responde, firme, cuadrado y aceptando disciplinadamente en primer tiempo de saludo.

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