Martes, 16 Julio 2019

¿Señoría por qué me ha detenido como si fuera un asesino? Carta a la juez Nerea Cavero

PUBLICADO EL Martes, 30 Abril 2019 12:49 Escrito por
Detención de un periodista en España, un país democrático (?), por ejercer el derecho a la libertad de expresión Detención de un periodista en España, un país democrático (?), por ejercer el derecho a la libertad de expresión

 

 

Carta abierta y pública a la Juez del Juzgado de Instrucción número 1 de Cartagena, Doña Nerea Cavero Sedano

 

 

Señoría ¿podría explicarme por qué ordenó mi detención, exactamente igual que ordena la detención un delincuente con delitos de sangre y en situación de búsqueda y captura?

Le supongo informada de que (en toda la historia de la democracia) ningún periodista ha sido detenido de este modo y con estas medidas excepcionales (ficha policial, envío a los calabazos, traslado engrilletado…) y todavía menos por un supuesto delito de “revelación de secretos, una tipificación penal que aún no sé cómo encaja en quien no tiene obligatoriedad alguna de guardar secretos y en alguien cuya misión profesional es precisamente esa: desvelar secretos y hacerlos de conocimiento de la opinión pública.

¿De verdad considera que soy una persona tan peligrosa como para -tras comparecer voluntariamente anta la Policía- ser fichado policialmente, conducido a los calabozos y traslado esposado a dependencias judiciales?

Aún no me he repuesto del mal trago del viernes, un mal sueño que no sé si Su Señoría es capaz de valorar (y de cuantificar, incluso económicamente, el daño moral que me supuso y del que todavía -ni mis familiares ni yo- nos hemos repuesto)

Jamás he rehuido la acción de la justicia.

Si mi información es correcta (porque, de manera absolutamente irregular, ni mi letrado, ni yo, tenemos ¡cuatro días después de mi detención! toda la información de las diligencias por las que Su Señoría ordena mi búsqueda y captura), dicta Su Señoría orden de detención contra mí el día 4 de abril; la policía me comunica que “esto debe ser porque no me he presentado a una citación de su juzgado”.

Esto es absolutamente falso: no he recibido citación alguna, ni en el domicilio social del periódico ni en el de mi letrado, don Mario García Galindo (autorizado para representarme en España ante cualquier instancia judicial y cuyo despacho es mi domicilio de notificaciones por residir en el extranjero).

Pero es que, a mayor abudamiento, sólo unos días antes, el 20 de marzo, este periodista estaba a muy pocos metros de Su Señoría, declarando por videoconferencia en el Juzgado de Instrucción número 5 de Cartagena por denuncia interpuesta por Santiago Abascal y otros dirigentes de VOX y procedente del Juzgado de Instrucción número 7 de Madrid.

En los Juzgados de Cartagena (que como Su Señoría conoce no son los de Nueva York) tengo, en estos momentos, ocho procedimientos en curso y a todos ellos he acudido con absoluta puntualidad cada vez que he sido requerido por uno de sus compañeros.

Es más, me cuesta creer que Su Señoría no esté al corriente que su compañera titular del Juzgado de Instrucción número 2, Ana María Pascual, me tiene interpuesta una querella; por cierto, qué casualidad que el día que anuncio que voy a presentarme en Comisaría por haber sido citado telefónicamente por la Brigada de Información, usted no se encuentra en el Juzgado y quien está de guardia es la misma juez que se ha querellado contra este periodista.

Debe saber Su Señoría que cuando me llama por teléfono la Brigada de Información en ningún momento me facilitan ninguna referencia sobre cuál es el motivo por el que soy requerido a presentare ante sus dependencias y, por supuesto, en ningún momento me informan de que existe una orden de búsqueda y captura emitida por el juzgado del que es usted titular. Precisamente, como vivo fuera de España, comunico a la Brigada de Información de la Policía Nacional que el día 25 de abril regreso a Cartagena para grabar un programa de televisión por lo que al día siguiente, viernes 26 de abril, a las 9,30 de la mañana, acudiré a las dependencias policiales.

Pero es que, además, mi letrado, don Mario García Galindo, también se presenta en las dependencias de la comisaría de Policía Nacional de Cartagena y solicita información a la Brigada de Información, con idéntico nulo resultado al que obtengo yo por teléfono, pese a advertirles que resido fuera de España y que está autorizado notarialmente para representarme.

¿Por qué no se me informó a mí (ni tampoco a mi letrado) de que existía una orden -dictada por Su Señoría- de búsqueda y captura?

¿Es la Brigada de Información la que actúa con posible prevaricación y enemistad manifiesta hacia este periodista, o es su Señoría la responsable de esta actuación?

Porque, al final, lo que ha conseguido Su Señoría (creo que por primera vez en la historia democrática de España) es que un periodista, por ejercer el derecho a informar y opinar como es su obligación profesional, sea detenido, fichado policialmente, conducido a los calabazos y trasladado esposado hasta el Juzgado (un hecho insólito en nuestra democracia) y absolutamente irregular en cualquier Estado de Derecho, por cuanto atenta contra la libertad de información, la libertad de prensa y la libertad de expresión.

Supongo que a su Señoría esto no le impresiona lo más mínimo porque está acostumbrado a presenciarlo todos los días (por cierto, una cosa es presenciarlo y otra bien distinta, padecerlo) pero no imagina el desconcierto que sufro y el dolor que padece mi familia al saberme detenido y esposado como si hubiera cometido un delito de sangre cuando he acudido a comisaría (con en otras muchas ocasiones) de manera voluntaria y creyendo ir a prestar declaración sobre alguno de los muchos casos polémicos a los que -como periodista independiente- me enfrento.

Así las cosas quisiera tener respuesta de Su Señoría porque me cuesta creer que haya actuado de mala fe, por enemistad manifiesta (ya que no creo tener el placer de conocerla, ni de haber tenido jamás quita alguna con usted) o por corporativismo ante mi más que público enfrentamiento con alguno de sus compañeros de carrera judicial y, más concretamente, con su compañera titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Cartagena.

Así se lo manifiesto -sin perjuicio de ejercer las acciones legales que considere pertinentes en defensa de los derechos que entiendo me han sido conculcados- y como mejor proceda conforme a derecho.

Respetuosamente,

 

Josele Sánchez Juan

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desperta Ferro: La palabra de Josele Sánchez

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