Viernes, 19 Julio 2019

Sánchez y Witiza: vidas paralelas

PUBLICADO EL Lunes, 27 Mayo 2019 10:09 Escrito por
Pedro Sánchez vende España Pedro Sánchez vende España

 

El inicio de la XIII legislatura se presenta oscuro y tormentoso como el reinado de Witiza. Los españoles no se merecen (según la formula tan querida por el PSOE) un gobierno y una presidencia del Congreso que les humille.

El desprecio de Batet a la soberanía nacional al permitir unos acatamientos a la Constitución, que eran de todo menos eso. Indica el respeto que esta presidenta tiene por el cargo que ocupa dentro del Estado y que parece dispuesta a subordinarlo hacia los intereses de su partido y de la movida secesionista existente en su región. Poco después lo confirmaría al retrasar la aplicación del reglamento de la Cámara y de la ley de enjuiciamiento criminal para inhabilitar a los políticos presos que están siendo juzgados por delitos contra la seguridad del Estado. También es maleducada, hace esperar al Rey y no se disculpa, una auténtica joyita.

Es evidente que el gobierno en funciones aplica, una vez más, la política del poli bueno y el poli malo. Por un lado, la vicepresidenta declarando repetidamente que la inhabilitación era inevitable con la aplicación de la ley, por otro Batet intentando demorarla planteando “dudas” al Tribunal Supremo y a los letrados del Congreso. Nunca se vio a un catedrático de Derecho Constitucional, como es Batet, tan inseguro. Las claves de esta política del PSOE, nos la daría Sánchez con su “no te preocupes” a Junqueras. Toda una promesa de futuro. ¿Alguien pensaba que Batet iba por libre?

Para aplazar la inhabilitación Batet ha contado con el inestimable e ineficaz apoyo de Pablo Iglesias, quien simultáneamente se proponía como vicepresidente del futuro gobierno. Su legítima ambición de poder es similar a su desprecio por las leyes que no le gustan, como se demostró el viernes en la mesa del Congreso. Para propiciar el caos en la futura legislatura, basta con ponerle al frente de una cartera de Estado. Su concepción democrática quedó de manifiesto, hace unos años, cuando reventó sendas intervenciones de Rosa Díez en la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM, en donde ejercía de profesor.

Nadie sabe lo que pasará a partir del 27 de mayo, ni siquiera el candidato Sánchez. La opción más deseada para los españoles, según votaron el 28 de abril, era una coalición del PSOE con C´s, pues generaría un gobierno con mayoría estable y sin embargo una alianza del PSOE con PODEMOS obligaría a contar con el concurso de los separatistas. No parece que la mejor opción para la nación sea la contemplada por estos políticos, más interesados por su cálculo sectario que por el interés general. Si además se considera el izquierdismo del que, cada vez que tiene ocasión, hace gala el líder de PODEMOS el escenario se completa.

El problema principal de España sigue siendo el mismo, la ruptura social y política en Cataluña y en otras comunidades como el país vasco, Valencia, Baleares y Galicia, aunque en estas últimas en un diferente grado de desarrollo y crispación.

Las políticas de Rajoy y de Sánchez, del 155 y del dialogo, se han revelado ineficaces. Una por incompetencia y cobardía en su aplicación y la otra por no comprender el problema y confundir negociación con incumplimiento de la ley.

Es en el cumplimiento de la ley donde reside la clave para solucionar esta crisis. Solo a partir de ahí resulta factible generar espacios de convivencia y tolerancia, lo contrario es apostar por la ley del más fuerte y la quiebra del Estado de Derecho.

Los derechos fundamentales como que nuestros hijos puedan educarse en el idioma que quieran, nuestra soberanía como nación o nuestra libertad individual no pueden ser negociados por ninguna persona, partido o grupo. Hay que aprestarse a la resistencia pues los que debían garantizar esto en primera línea, parece que tienen otro proyecto.

Diego Camacho

Sin Tregua

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