Martes, 16 Julio 2019

Sánchez y Calvo cómplices del independentismo catalán

PUBLICADO EL Miércoles, 06 Febrero 2019 19:18 Escrito por Ignacio Fernández Candela
Sánchez y Calvo cómplices del independentismo catalán Sánchez y Calvo cómplices del independentismo catalán

 

 

Si la estulticia fuera penalizada con rígida disciplina de sentido común, la que ejerce de Vicepresidenta por arte, digamos, de birlibirloque antidemocrático, Carmen Calvo Poyato, ya habría comparecido ante los tribunales. Más que nada porque también habría sido interesante investigar las presuntas irregularidades que provocó en tiempos del nefasto zapaterismo, alentada por esa memez de ignorancia supina con la que afirmó que el dinero público era de nadie. Interesante declaración de intenciones que perfectamente podría haber pronunciado un corrupto imputado o la misma Susana Díaz quien, sin estar todavía investigada, ya ve planear con las auditorías del Partido Popular la posible actuación de la Justicia imparcial ante la corruptela de su mandato.

Carmen Calvo subsistió pese a mostrar lo que era. Olvidada la estupidez de su paso por el gobierno ejerciendo de ministra de Cultura, renació de las cenizas de su incompetencia como un Ave Fénix encarnado con afán terco de protagonismo; ya ven, rescatada de las garras de la jubilación intrascendente la que hablaba en bragas con alcaldes. Toda una señora de fantasías ocultas que acentuó la obsesión por el fetichismo del poder; con más morbo aún si quedaba restringido el derecho universal al voto. Esa avaricia del ego que supura la Calvo, es afín al presuntuoso sin moral Sánchez que la reclutó para ejercer chulesca autoridad desde un gobierno sisado. La soberbia y la estulticia, como era previsible, se multiplicaron ya enfermizamente. Porque algo de extraviado hay en la cara de la Poyato que ni convence ni agrada cada vez que se manifiesta, acaso ya nadie con sentido común y un tanto observador le quita el sambenito de simple, torpe y despótica que se ha ganado a pulso.

Causa estupor y enojo que no contentos con usurpar el poder hasta el punto de ser dejados en evidencia  por Nicolás Maduro, el tirano de Venezuela, además de carecer de mínima vergüenza encima se pongan gallitos e intransigentes, ora rozando el ridículo ora la alta traición; así de chulos han resultado los muy tramposos. En tanto ya se perciben las nefastas consecuencias económicas que estos aficionados metidos a profesionales del Estado están provocando, además hurgan miserablemente en las entrañas institucionales que contiene nuestra esforzada y meritoria democracia.

Los tratos para mantenerse en el Gobierno ya podrían suponer, a poco que se conozca la letra pequeña firmada con tantos socios de la traición, hechos delictivos consumados. Como los presuntamente cometidos por José Luis Rodríguez Zapatero que no contento con ser el peor presidente de la democracia-cuyas legislaturas están inolvidablemente marcadas por asesinatos en sendas jornadas de reflexión-, ha ensuciado más su fama de hedionda e inmoral cutrez, beneficiándose de la crisis humanitaria de Venezuela como antaño lo hizo con la matanza del 11-M. Y tanto va el cántaro confiado a la fuente que no sería extraño verlo sentado ante los tribunales, con la caída forzada de la mafia bolivariana, dando cuenta de sus parásitas actividades a costa de la sangre derramada en Venezuela.

 Podría ser un excelente argumento electoral proclamar que Pedro Sánchez debe comparecer ante los jueces no solo por la estafa que supone su falso doctorado-solo eso da cuenta de su calaña personal-, sino también y en mayor medida por los abusos despóticos rayanos en la alta traición con que está tratando asuntos de Estado muy delicados. La aceptación de un mediador-relator internacional en las negociaciones con el golpista Torra, ha puesto más si cabe en alerta a cuantos deben responsabilizarse de la fortaleza del Estado de Derecho sin confundirlo con el sucio cambalache en que ha convertido Pedro Sánchez su permanencia en la presidencia ilegítima.

Pedro Sánchez está demostrando que traspasar los límites de la ley constantemente, es prebenda del poder sea cual sea su naturaleza legal. Parece vivir una realidad paralela donde viajar en Falcon le autoriza a estar por encima del bien y del mal. Quizá no se ha dado cuenta de que pasaron los tiempos de trepa en que se organizaba pucherazos para llegar a la cima de su tramposa razón de ser política y personal.  Algo difícil de creer esa pérdida de memoria elemental cuando su esposa está cortada por el mismo patrón de la codicia que los envilece cada día hasta la absurdez, cuanto más se aprovechan de las prebendas de un artificioso liderazgo a base de negar el derecho democrático en España.

Las sospechas de incurrir en delitos con el fin de mantenerse enfermizamente en la poltrona, dictan que más que camisa de fuerza para contener tan paranoico ego, va a necesitar a este paso un uniforme carcelario si envalentonado con el vértigo del poder da un definitivo paso en falso. Algo de prudencia se dejó el quimérico doctor durante el aprendizaje marrullero que le hizo escalar posiciones en el PSOE, para después agenciarse la presidencia con el beneplácito de los enemigos de un país secuestrado. La honestidad está ausente cuanto más se ridiculiza el presumido y confiado jugador de ventaja,

Pero es evidente que si le cambian los tiempos de chulesca ocupación monclovita junto a la caterva de ministrables y beneficiados que lo secundan, bastará que haya un ejercicio decente de la Justicia para que el tirano sin luces responda de tanta tropelía sospechada. Si ya es evidente para la mayoría de ciudadanos hartos que su gobierno carece de legitimidad, no son pocas las sospechas de carencia de honra que apuntarían a hechos delictivos susceptibles en el futuro de estar penados con cárcel.

La propia Calvo Poyatos suscribe la traición diciendo que es culpable de apoyar un diálogo con el independentismo golpista; algo de lo que disienten Emilio García-Page, Javier Lambán o Guillermo Ferrnández Vara que desde el mismo PSOE ven un paso atrás en la cesión al soberanismo.  El problema es que con la figura eufemísticamente denominada como relator, el Gobierno ilegítimo está transigiendo a las pretensiones que vulneran la propia Constitución y como la ignorancia y la necedad son así de atrevidas, ahí está Pedro Sánchez y su comparsa para dar fe de que no hay límites para seguir mostrando la indecencia con tal de conservar la silla curul de la que los ciudadanos hastiados lo echarán a patadas electorales.

Así regrese la normalidad a este país de locos al que le vendrá bien la decencia institucional después de la imposición antidemocrática de tan esperpénticos elementos, cómplices de la ilegalidad.

 

Ignacio Fernández Candela en exclusiva para La Tribuna de España

 

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