Domingo, 23 Septiembre 2018

Los constitucionalistas encendieron la mecha contra la unidad de España

PUBLICADO EL Miércoles, 12 Septiembre 2018 02:37 Escrito por
Imagen cedida por Carlos Aurelio Caldito Imagen cedida por Carlos Aurelio Caldito

¿Alguien a estas alturas puede seguir creyendo que los partidos que dicen ser "constitucionalistas" y defensores de la unidad de España, tienen intención de pararle los pies al separatismo catalán?

"Lo más difícil de explicar es lo muy evidente al que todo el mundo ha  decidido no ver"

Ayn Rand

 

¿De verdad alguien piensa que se puede parar a los separatistas sin aplicar el artículo 116 de la Constitución?

Cualquier persona medianamente informada sabe que, cuando murió el General Franco, apenas había oposición al régimen político que ahora la gente llama despectivamente “dictadura”, como tampoco existía descontento -salvo excepciones- con respecto de la forma de vida de entonces que, ahora quienes no habían todavía nacido nos cuentan, sin tener ni pajolera idea cómo era la España de entonces.

Cualquier persona medianamente informada sabe que, el bando que ganó la guerra, también llamado “Nacionales”, venció al comunismo y al separatismo. Es por ello que cuando murió el General Franco (de lo cual se cumplen próximamente cuarenta y tres años), en España no había nadie que pretendiera romper España salvo los asesinos de ETA y quienes los apoyaban de cualquier manera, incluso con dinero.

Fueron quienes redactaron la Constitución Española de 1978 -felones y traidores, sin lugar a dudas- los que crearon el problema de los nacionalismos y su expresión más cafre: los separatismos. Sí, fueron ellos, jodidos sinvergüenzas, los que diseñaron el denominado “Estado de las Autonomías”. Fueron ellos ¡malditos hijos de puta! quienes parieron un monstruo, lo amamantaron, lo cebaron… hasta que se convirtió en un “leviatán” mortífero, que acabará, si los españoles de bien no lo remediamos, devorando a la Nación Española.

Fueron ellos, miembros de los partidos políticos que ahora se hacen llamar “constitucionalistas”, quienes encendieron la mecha, con efecto retardado, para dinamitar la Constitución. Fueron ellos, primero UCD (del sobrevalorado Adolfo Suárez), luego PSOE, más tarde PP, los que crearon al monstruo y lo financiaron de forma especialmente generosa, fueron y siguen siendo ellos los que desde hace cuarenta años vienen apoyándose en los que no se privan de afirmar que quieren romper España, para formar gobierno.

Fue el PSOE el que gobernó en coalición con el PNV en las provincias vascongadas y quien apoyó de forma entusiasta la puesta en marcha de las “ikastolas (escuelas vascas) en las que se adoctrina a quienes allí viven y se les inculca odio a España y a los españoles. Fueron ellos los que aprobaron el llamado cupo vasco, también el navarro, mediante el cual los habitantes de lo que ahora llaman Euskadi vienen disfrutando de una situación de privilegio en el ámbito fiscal, respecto del resto de los españoles. Han sido ellos, el PSOE, antes UCD y posteriormente el PP, quienes han financiado, tolerado, alentado, y en suma, han sido cómplices necesarios del terrorismo etarra y de quienes en lo único que se diferencian de ellos es que “son un poco más pacientes”, pero tienen los mismos objetivos. Igual se puede decir de los terroristas (que haberlos hubo) de Cataluña y de quienes pretenden romper España por el nordeste.

Pues, sí, aunque peque de pesadez, fueron ellos quienes pusieron en marcha el “Estado las Autonomías” y fueron transfiriendo competencias del gobierno de la nación hasta casi vaciarlo. En tal asunto, merece mención aparte el PP -con José María Aznar al frente-, sí, ese partido que dice estar a favor de preservar la unidad de España. Fue él el que acabó traspasando las competencias de educación, sanidad y justicia a los caciques y oligarcas regionales.

Y mientras tanto, generación tras generación de españoles fue adoctrinada en el odio a España y a todo lo que huela a español: himno, bandera, tradiciones, lengua española, historia de España, tauromaquia, y un largo etc., primero en las escuelas, luego en los institutos, y más tarde en la universidad… y ni que decir tiene, todo ello remachado por las televisiones, tanto a escala nacional como televisiones regionales.

Y, claro, lo que se siembra, se acaba recolectando. Si se siembra ignorancia, miedo, y odio… inevitablemente acaba desembocando en violencia.

Y, también, mientras todo ello ocurría, los que pretenden romper España no se privaron nunca de hablar claro, de enunciar sin circunloquios sus objetivos; y quienes dábamos la voz de alerta, éramos llamados tremendistas, exagerados y multitud de lindezas.

Como también fuimos descalificados con toda clase de etiquetas, exabruptos, a cual más peyorativo, por ver lo que nadie quería ver, por anunciar que en Cataluña no jugaban de farol, y que, había que ponerse serios y hacer uso de la legalidad constitucional, y aplicar el artículo 116, y no precisamente el 155 en forma suave…

Y finalmente, un tal Rajoy acabó decretando la aplicación del artículo 155, el día 27 de octubre de hace un año (tras anunciar los separatistas de Cataluña que “se marchaban” de España). Pero, tal como también algunos vaticinamos, lo hizo previo pacto con el PSOE y Ciudadanos, con el compromiso de convocar elecciones en Cataluña dos meses después, sin haber ilegalizado a los partidos golpistas, sin haber suspendido plenamente el “Estatut”, y permitiendo que los golpistas siguieran controlando los medios de información catalanes y la enseñanza.

Había que ser muy lerdo para equivocarse, al afirmar que de tal manera volverían los separatistas a alzarse con el poder, y… vuelta a empezar.

Transcurrido un año, todo sigue igual, o mejor dicho peor, pues los separatistas se han envalentonado más todavía, y acosan a quienes osan rechistar, y los violentan… y recurren a la guerrilla urbana… y boicotean la principal industria catalana, el turismo; y han conseguido que miles de empresas abandonen Cataluña, y un largo etc.

Y para colmo de males, el PSOE se ha acabado aliando con los golpistas, etarras, y comunistas para desalojar al pusilánime (caracterizado especialmente por falta de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas) de nombre Mariano Rajoy Brey… Y, Pedro Sánchez trata de convencernos que con los delincuentes que pretenden romper España hay que dialogar y andarse con paños calientes,

Y, una vez puestos en situación, ¿alguien a estas alturas puede seguir "creyéndose" que los partidos que dicen ser "constitucionalistas" y defensores de la unidad de España, tienen intención de pararle los pies al separatismo catalán?

De veras hay que ser un incauto para pensar en que se puede acabar con el separatismo sin ilegalizar a los partidos separatistas, sin suspender definitivamente el Estatuto de Autonomía de Cataluña, y aplicar el artículo 116 de la Constitución Española de 1978, decretar el "Estado de Alarma", el "Estado de Excepción", o el "Estado de Sitio", según vayan desarrollándose los acontecimientos... y por supuesto, es imposible parar a los separatistas sin la intervención de la Guardia Civil, la Policía Nacional y el ejército...

El que os cuente que existe otra opción, os está tomando el pelo.

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