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¿Qué es herejía? 1ª Parte

PUBLICADO EL Domingo, 20 Enero 2019 07:57 Escrito por
¿Qué es herejía? por Fray Job Jesús de la Esperanza ¿Qué es herejía? por Fray Job Jesús de la Esperanza

 

A propósito de los desórdenes de algunos miembros de la jerarquía eclesiástica siempre es bueno profundizar en lo que significa la palabra “hereje”.

 

 

Connotación y Definición

 

 

 

El término “herejía” connota, desde el punto de vista etimológico, tanto el acto de elegir como la cosa elegida. Sin embargo, su significado se ha reducido a la elección de doctrinas religiosas o políticas, a la adhesión a iglesias o partidos políticos.

Santo Tomás (II-II: 11,1) define la herejía del modo siguiente: “Una especie de infidelidad de aquellos que, habiendo profesado la fe en Cristo, corrompen sus dogmas”.

 

 

 

Grados de Herejía

 

 

 

Tanto la materia como la forma de la herejía admiten grados, expresados en la siguiente fórmula técnica de teología y de derecho canónico. La adhesión pertinaz a una doctrina contradictoria referente a un asunto de fe claramente definido por la Iglesia es simple y llanamente herejía; herejía de primer grado.

 

 

 

Gravedad del Pecado de Herejía

 

 

 

La herejía es considerada un pecado a causa de su propia naturaleza, destructiva de la virtud de la fe cristiana.

Hay que añadir: “Si bien los no creyente yerran en más asuntos que los creyentes o se definen como cristianos, Es mayor pecado no cumplir lo que se ha prometido que no cumplir lo que no se ha prometido”.

 

 

 

Origen, Difusión y Persistencia de la Herejía

 

 

Origen de la herejía

 

 

 

Diferentes causas y muchas circunstancias externas están en el origen, la difusión y la persistencia de la herejía. El debilitamiento de la fe que ha sido infundida y promovida por el mismo Dios es posible debido al elemento humano que está dentro de la misma fe: el libre albedrío.

Una de las causas en la actualidad es el modernismo que se ha introducido en la Iglesia.Pio X, al analizar las causas del modernismo, dice: “La causa próxima es, sin duda alguna, un error de la mente. Las causas remotas son dos: la curiosidad y el orgullo. La curiosidad, si no es mantenida dentro de sus límites, es capaz por sí sola de explicar todos los errores… Pero el orgullo es mucho más efectivo en la tarea de oscurecer la mente y guiarla al error. Y es eso lo que está en la base de las teorías modernistas. Es por orgullo que los modernistas se sobrevaluan a sí mismos… No somos como los demás… se presentan como reformadores. Ellos rinden culto a la filosofía moderna… ignorando completamente la filosofía escolástica y privándose a sí mismos de los medios de aclarar la confusión de sus ideas y de poder enfrentar los sofismas. Su sistema, tan plagado de errores, tuvo su origen en el matrimonio entre la falsa filosofía y la fe” (Encíclica “Pascendi”, 8 Septiembre, 1907).

 

 

 

 

Difusión de las herejías

 

 

 

El crecimiento de las herejías, como el de las plantas, depende de las influencias circundantes más que de su propia fuerza vital.

Ese es el perfil de los hombres que, a través de los siglos, han dado sus nombres a nuevas sectas. El segundo requisito es la posibilidad de acomodar la nueva doctrina a la mentalidad de sus contemporáneos y a las condiciones socio-políticas. Y el último, pero no por ello menos importante, es el apoyo de los gobernantes seculares.

El Concilio de Nicea anatematizó al hereje Arrio, pero sus anatemas, al igual que los esfuerzos de los obispos católicos, se vieron anulados por la interferencia del poder civil. Constantino y su hermana protegieron a Arrio y a sus seguidores; el sucesor en el trono, Constancio, aseguró el triunfo de la herejía. La persecución acabó por silenciar a los católicos ortodoxos. .

Llegando a las sectas modernas que hacen su aparición a partir de Lutero y que colectivamente se conocen como protestantismo, cuyos seguidores denominan reforma, siendo en realidad una pura herejía.

Cuando el dominico John Tetzel comenzó a predicar las indulgencias proclamadas por León X a favor de quienes ayudaran a terminar la basílica de San Pedro en Roma, hubo gran oposición de parte de la gente y de las autoridades eclesiásticas y civiles. Lutero prendió la mecha y la echó al combustible del descontento popular. En poco tiempo adquirió un buen número de seguidores muy fuertes tanto en la Iglesia como en el Estado. El Obispo de Würzburg lo puso bajo la protección del Elector Federico de Sajonia.

Cuatro años después de su ataque contra el abuso de las indulgencias, ya había propagado una nueva doctrina heretica: la Biblia es la única fuente de la fe; la naturaleza humana fue totalmente corrompida por el pecado original; el hombre no es libre; el único responsable de toda acción humana, buena o mala, es Dios; sólo la fe salva; el sacerdocio cristiano no es exclusivo de la jerarquía sino que incluye a todos los fieles. Las masas populares rápidamente concluyeron, a partir de esas doctrinas, que el pecado ya no era pecado y que, más bien, era equiparable a una buena acción. Su capacidad para apelar a los más bajos instintos de la naturaleza humana también excitó el nacionalismo y la ambición. Buscó enfrentar al Papa con el emperador germano y a teutones contra latinos. Hizo un llamado a los príncipes seculares para que confiscaran todas las propiedades de la Iglesia. Y su voz encontró fuerte eco.

La llamada reforma inglesa. No hubo un Lutero británico, pero el trabajo sucio fue realizado por reyes y parlamentarios, a base de leyes penales de incomparable severidad.

 

 

 

Persistencia de la herejía

 

 

 

Hemos visto cómo nace y se expande la herejía. Debemos ahora responder a la pregunta de cómo persiste, o cómo es que tanta gente permanece en la herejía.

Una vez que la herejía se apodera del terreno, aprieta la soga utilizando una miríada de formas de influencia sutil, y a veces inconsciente, en la vida de cada persona.

Los prejuicios, las desviaciones educacionales, las deformaciones históricas estorban el camino y a veces hasta lo imposibilitan. De ese proceso resulta el estado de conciencia que se conoce técnicamente como bona fides, o buena fe. Incluye una creencia errónea no culpable y errores morales inevitables y justificables. En ausencia de buena fe, los asuntos del mundo frecuentemente se convierten en obstáculo para pasar de la herejía a la verdad. Si un gobierno, por ejemplo, favorece a los seguidores de la religión de Estado, la burocracia se convierte en un ejército de misioneros más poderoso que los ministros ordenados. Prusia, Francia y Rusia fueron ejemplo de ello.

 

 

 

Cristo, los Apóstoles y los Padres Hablan de la Herejía

 

 

 

La herejía, considerada como rompimiento con la verdadera fe, proclamada por la única Iglesia fundad por Cristo, La Santa Iglesia Católica y única depositaria de la fe, únicamente es posible cuando la fe ha sido promulgada por Cristo y su Santa Iglesia. Mateo 24, 11, 23-26 ya lo había vaticinado: “Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos.Si alguno- dice San Pablo- os anuncia un Evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema!” (Gal 1, 9). San Juan opina que un hereje es un seductor, un anticristo, un hombre que causa división en Cristo (I Jn 4, 3; II Jn 7). “No lo recibáis en casa ni lo saludéis” (II Jn 10). Fiel a su oficio y a su naturaleza impetuosa, san Pedro ataca a los herejes con una espada de doble filo: “… falsos profetas, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán herejías perniciosas y que, negando al Dueño que los adquirió, atraerán sobre si una rápida destrucción…".

Pablo exhorta a todo obispo a llevar a cabo lo que él hizo en Corintio. Así, a Timoteo le dice: “Combate el buen combate, conservando la fe y la conciencia recta. Algunos, por haberla rechazado, naufragaron en la fe; entre ellos están Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendiesen a no blasfemar” (I Tim 1, 18-20 Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán el rebaño… Por tanto, vigilad” (Hechos 20, 28-29. 31).

Un escritor protestante (Schaff-Herzog, s. v. Heresy) describe así la enseñanza de los Padres: “Policarpo consideraba a Marción como el hijo mayor del Diablo. Ignacio ve en los herejes a plantas ponzoñosas, o animales con forma humana. Tanto Justino como Tertuliano condenan sus errores considerándolos inspiraciones del Malo". Jerónimo (Ep. 123) llama “sinagogas de Satán” a las asambleas de herejes, y afirma que se debe evitar reunirse con ellos, así como se evita una serpiente o una alacrán (Ep. 130)”. Estas perspectivas primitivas acerca de la herejía han sido fielmente transmitidas por la Iglesia en épocas posteriores, y se ha actuado en concordancia. No ha habido rompimiento en la Tradición desde san Pedro a san Pío X .

En la actualidad asistimos apesadumbrados a intentos dentro de la Iglesia, a herejías provenientes de algunos jerarcas eclesiásticos, esto es el fruto de la corriente inmunda del relativismo impulsado por la filosofía modernista que ha impregnado su hedor dentro de la Iglesia y ha alcanzado a no pocos prelados, sacerdotes y religiosos, así como  a muchos católicos.

Tomado de traditio invicta

 

CONTINUARÁ EL PRÓXIMO DOMINGO

Fray Job Jesús de la Esperanza

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