Sábado, 17 Noviembre 2018

Puente Genil: la pederastia y la cobardía de un pueblo

PUBLICADO EL Martes, 04 Septiembre 2018 02:47 Escrito por

Creo que –sin falsa modestia- estoy absolutamente legitimado para dar lecciones de honestidad periodística y de cómo llevar la fidelidad a mis principios hasta las últimas consecuencias. Por eso, mientras el 99% de mis compañeros de profesión viven de puta madre comiendo del sistema del que son vergonzosos felpudos, yo he tenido que abandonar España y permanezco ¡pasándolas putas! en el exilio y escondido en algún lugar del Tercer Mundo. Por eso, lo de la pederastia en Puente Genil y, de manera muy especial, lo de la cobardía mayoritaria de un pueblo que, de una manera u otra, vive al amparo de los favores, enchufes y subvenciones socialistas, me hierve la sangre y hace que me comprometa hasta las cachas contra la campaña de acoso y derribo que está sufriendo Daniel Tejero, acaso el único hombre con la suficiente masa testicular como para plantarse ante los poderosos, hacerles un corte de mangas y decirles: “yo no me rindo.

Así las cosas, me la trae floja lo que pueda hacerme la presunta” prevaricadora magistrado titular de Juzgado de Instrucción número 2 de Puente Genil, María Cristina Merino Ávila y su compañero, el no más honesto juez Iván Jesús Ruiz Hernández. No le tengo ningún miedo (al contrario, le tengo muchas ganas) al mafioso alcalde socialista, el corrupto Esteban Morales Sánchez y su jefa Susana Díaz, una malnacida que olvida que es mujer y que es madre y que se pone de parte de los malos a los que subvenciona y tapa la boca. Ya puede enfilarme el decano de los juzgados cordobeses Miguel Ángel Pareja o ese fiscal Juan Antonio Merlos Chicharro, con mucho coraje al principio pero que, cuando vio la categoría política (porque su catadura moral es nula) de los implicados, y la clara involucración de Su Señoría, se cagó por las patas abajo tiró la toalla.

Y no les tengo ningún miedo porque a la juez “presunta” prevaricadora María Cristina Merino Ávila y su colega, el no menos inmoral juez Iván Jesús Ruiz Hernández, porque el decano de los jueces de Córdoba Miguel Ángel Pareja y el jefe de los fiscales cordobeses, Juan Antonio Merlos Chicharro, porque el degenerado alcalde sociata Esteban Morales Sánchez y su ama, mentora, protectora y señora Susana Díaz resulta que viven de los impuestos que les pagamos todos los españoles, debieran ser nuestros servidores y no los mafiosos capaces de tapar la boca (y las narices para soportar el olor a mierda que invade todas las esquinas de Puente Genil por este caso) de todo un pueblo que ha mostrado su cara más servil y cobarde.

No pueden imaginar los lectores de La Tribuna de España las presiones de "conocidos" que estoy recibiendo para que abandone el asunto (mi propio hermano, jefe de servicio de un hospital valenciano, no se le ocurrió reprocharme nada cuando denuncié los trapicheos del –entonces- gerente del hospital, es decir, de su jefe directo, hoy felizmente con un montón de años de cárcel por delante) por lo que se pueden imaginar lo que me afecta a mí las presiones indirectas de quien pretenda amedrentarme.

Siento en el alma decirlo pero Puente Genil está demostrando ser un pueblo de “cagones” y de cómplices, un pueblo que sabe perfectamente la pederastia que se ha cometido y que calla, que mira hacia otro lado, que ciérralos balcones de su casa cuando la manifestación contra los culpables pasa por delante, que mide las consecuencias de enfrentarse al alcalde e incluso, que soporta presiones de un empresario mafioso para que sus trabajadores no acudan a una manifestación.

 

 

 

Iuminaciones Ximénez ampara la pederastia

 

 

 

¡Adelante con la querella que me preparan que me la paso por el arco del triunfo!

Ayuntamientos de toda España, fallas de Valencia, comisiones de festejos del norte, sur, este y oeste de la Vieja piel de Toro que contratáis con la empresa de iluminación más fuerte de la nación: ¡Sabed que Iluminaciones Ximénez (por supuesto sin dejar rastro, porque son miserables hasta para dar la cara) amenazó a todos sus trabajadores de Puente Genil que quien acudiera a la manifestación en contra de la pederastia se iría a la calle inmediatamente”.

Este es el compadreo entre una empresa que vive de hacer que no le falte de nada a los alcaldes de las poblaciones que contratan sus servicios, una empresa que si tiene ganitas de juerga empezaré a contar de qué manera ha obtenido algunos, bastantes importantes y cuantiosos contratos, cómo y cuánto le debe al socialismo andaluz, un socialismo que le ha ayudado a alcanzar la posición de privilegio y la cuota de mercado que tiene en España, y que incluso le ha hecho el tráfico de influencias necesario en ciudades de todo el mundo para que venda allí sus servicios.

Mariano, Jesús... ¿tenéis ganas de que empiece el baile? ¿os apetece que cuente -sólo una parte- de lo mucho que conozco?

 

 

La vergonzosa actuación de la Guardia Civil y de la Iglesia Católica

 

 

 

Estoy recibiendo múltiples presiones para que deje de hablar de este caso pero por más presiones que reciba voy a seguir escribiendo lo que entienda por conveniente. A unos os da por pasear vuestra fe abrazando crucifijos, besando cirios y acudiendo a peregrinaciones mientras “veis la paja en el ojo ajeno y no sois capaces de reconocer la viga en el propio”, mientras que, por ventura, para otros nuestra FE nos hace defender siempre la verdad y la justicia, sean cuales sean las consecuencias, estamos siempre a favor de las víctimas –sean beatas o putas- y asumimos los riesgos de ser cristianos como lo hacían los antiguos creyentes frente a los romanos y que, por defender la verdad de Cristo, se veían obligados a vivir en catacumbas. Ni lo entiendéis ni lo podríais comprender en vuestras puñeteras vidas. Pese a que profesamos idéntica religión, vuestra fe y mi FE se parecen como un huevo a una castaña.

La Iglesia Católica de Puente Genil es culpable por acción y por omisión.

Por acción, porque muchos de quienes asistís a todos los oficios y participáis de todas las actividades parroquiales, estáis detrás de los bulos que malintencionadamente corren contra el policía que denunció todos estos hechos y a quien intentáis presentar ahora como un cocainómano, un mal agente de la autoridad y un corrupto: ¿no veis que eso me lo sé de memoria? A mí, menos maricón, me han llamado de todo.

Por omisión porque jamás habéis denunciado (ni los párrocos, ni los feligreses) al pederasta, ni tampoco habéis hecho ninguna aproximación ¡siquiera por compasión! hacia la pobre víctima menor de edad: claro, es que era niña, pero puta... que hasta ni os atrevéis a pronunciar la palabra y utilizáis el término “fulana” y otras cursilerías, como si la FE de verdad (no la vuestra) tuviera algo que ver con el vocabulario.

Cuanto más me presionéis más voy a escribir.

Yo amo a la Guardia Civil, precisamente, porque no como de ella, porque no es “mi empresa” como la llaman muchos de los agentes; es más, probablemente seré el periodista que más ha defendido al Instituto Armado en España, porque lo conozco como pocos, porque he visto a los guardias civiles trabajar en dificilísimas circunstancias y en innumerables ocasiones, no necesito legitimar mi admiración por el Cuerpo y mi trabajo periodístico en su defensa ha sido varias veces reconocido por agentes, mandos y hasta asociciones profesionales de guardias civiles.

Pero esto no justifica que vaya a silenciar que un teniente cómplice, al mando de la Guardia Civil de Puente Genil, ordenara hacer desaparecer una prueba judicial, un pendrive en el propio Cuartel, porque así se lo pidió el cacique socialista del pueblo y ese jefe de la Policía Local al que le gustan las niñas.

¿Es que ningún agente de la Guardia Civil de Puente Genil tiene hijas menores?

Y digo más, existe una complicidad, tácita o implícita, del mismísimo Teniente Coronel al mando de la Comandancia de Córdoba.

¡Adelante, también con la querella de la Guardia Civil!... casi que puede ponerse de acuerdo con Iluminaciones Ximénez y compartir letrado para abaratar los costes.

Porque resulta vergonzoso que el actual teniente al mando de la Guardia Civil de Puente Genil aún no haya hecho ningún avance en esta investigación, de una prueba judicial perdida en las dependencias de las que ahora él es la máxima autoridad. Que se deje el imberbe oficial de "tirar los trastos a todo trasero bonito que pasea por Puente Genil" y que actúe como un Guardia Civil de verdad, que se ponga a trabajar de una puñetera vez porque esa es su obligación, porque eso es lo que debieran haberle enseñado en la Academia General Militar y eso es lo que hacen la mayoría de sus compañeros, en destinos mucho más complejos que el suyo.

 

 

Y por si faltaba poco, la cobardía de un pueblo cuyo silencio le convierte en cómplice de la pederastia

 

 

Por si no fuera suficientemente vergonzoso para los pontaneses que otros hayan tenido que venir de fuera a defender lo que ellos carecen del valor necesario para defender, por si no fueran muchos de los habitantes cautivos de los favores que deben al alcalde y a la cobarde presidenta Susanita, encima se atreven a iniciar una campaña de hostigamiento y de anónimos contra Daniel Tejero Navas, el policía honesto que sigue denunciando lo que ha ocurrido en Puente Genil.

El alcalde tiene comprado a medio pueblo, lo mismo que Judas fue comprado por 30 monedas... Unos por trabajos directos para el Ayuntamiento, otros porque trabajan para Iluminaciones Ximénez que (como ya comentaba anteriormente) ha advertido a sus empleados que a quien se le ocurra denunciar lo sucedido "se va a la puta calle", otros porque ponen más mesas en la terraza del bar que las que le autoriza la licencia… así de miserable se está mostrando una parte -cuantitativamente considerable-  de los habitantes de Puente Genil

Hablamos de pederastia, de una niña que fue violada. Se me desgarra el alma cada vez que vuelvo a escuchar sus audios (que yo no pierdo, como la Guardia Civil) contando como Lorenzo Humánez Aguilar, de "El sheriff de Puente Genil”, intentaba penetrarla analmente en contra de su voluntad.

Y aún recibo escritos diciendo que por qué no habla mi periódico de lo hermoso que es el pueblo, de la Iglesia de la Concepción, de la Ermita de Jesús ”El Terrible”, de su Semana Santa, de su Romería de San Marcos, de su aceite y su carne de mebrillo… Pero, ¿es que os creéis que esto es una guía turística?

Para desgracia de sus habitantes, ahora Puente Genil es conocido en toda España por ser el pueblo donde el jefe de su policía local era un pederasta. Y ahora va a aumentar su mala fama porque los habitantes de la población están siendo unos cobardes que miran hacia otro lado y porque algunos malnacidos están intentando que Daniel Tejero, el único hombre honesto en toda esta historia, tenga que abandonar el pueblo.

Mirar, no me creo ni una sola de las acusaciones que me llegan sobre Daniel. Pero os digo más: si fueran todas ciertas, si Daniel fuera el tío más vicioso y el agente más corrupto en toda la historia de la policía mundial, esto no quitaría un ápice a la realidad: Daniel Tejero Navas es el único que ha denunciado el más degenerado y deleznable de los delitos: la pederastia cometida por Lorenzo Humánez Aguilar y amparada por vuestro alcalde, el cacique socialista Esteban Morales Sánchez.

Espero que a alguien le indigne este artículo lo suficiente como para decir: ¡es verdad, cojones, nos tienen a todos comprados por cuatro favores de mierda!  y que articulen las medidas necesarias para enviar al pederasta y a su amigo el alcalde, al lugar que merecen, por mucho que una justicia cómplice los proteja.

 

 

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desde el exilio: La palabra de Josele Sánchez

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