Lunes, 17 Junio 2019

Prostipolíticos

PUBLICADO EL Martes, 11 Junio 2019 10:55 Escrito por
Políticos corruptos Políticos corruptos

 

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, que no castellana, define a la prostituta o al prostituto, en su acepción única como la “persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero”.

En las últimas décadas, ha aflorado en España una nueva profesión, los políticos que lo mismo hacen a la carne que al pescado, que igual se alían con un partido de derechas, como de izquierdas, o mediopensionista.

Son las prostitutas de la política, en el sentido de que venden sus “favores” políticos a cambio de cargos, dignidades, empleos…, o dinero.

Pagos en directo o “en diferido”, según esa gran aportación a la ciencia jurídica de la señora de Cospedal…

La verdad es que hace ya tiempo que pienso que muchos pagos políticos se hacen en diferido, y solo hay que ver como la práctica totalidad de los ministros son nombrados consejeros de las grandes empresas del Ibex35, e incluso multinacionales, bancos, aseguradoras, grupos informativos, o más bien de “presión” informativa, etc.

Todo ello con salarios “mínimos” de varios cientos de miles de euros al año, y en ocasiones con cifras que superan hasta el millón de euros anual.

¡Así se explica uno cómo no para de subir el recibo de la luz, que al final tendremos que alumbrarnos con velas, como nuestros abuelos, o cómo los bancos se dedican a apropiarse indebidamente de nuestro dinero, cada vez más escaso, por cierto!

Son pagos “en diferido”, y la banca nunca pierde, por lo menos en España, y sino que le pregunten a los que hayan tenido la desgracia de hipotecarse recientemente.

Es una pena que el diccionario de la lengua española no tenga una palabra que defina debidamente a esta “casta” de políticos que se venden al mejor postor, y que cada día abundan más, por desgracia para todos.

¿Tal vez prostipolíticos…? Es decir, políticos que se prostituyen al servicio de sus –inconfesables- intereses, medro personal, etc., y que realmente supone una estafa a sus electores.

Se habla mucho de partidos bisagra, de partidos de centro, de partidos sin ideología alguna, pues la van “conformando” según las encuestas, de forma que hoy pueden estar en contra del aborto, y mañana a favor, como si fuera un asunto baladí…

En realidad lo que hay son partidos-veleta, que siempre giran a favor de dónde sopla el viento,, o partidos-estafadores, que lo único que hacen es engañar a los ingenuos electores, prometiendo mucho…, hasta meter el voto en la urna (no sean ustedes mal pensados), y luego, si te he visto, no me acuerdo.

En definitiva, es un problema muy grave en la España actual, pues una vez que echas (más bien tiras) tu voto en la urna, los políticos hacen lo que les la gana con tu “representación” política, muchas veces en contra de la ideología, los principios o los intereses de los propios electores…

Ahora mismo, en un contexto con cinco grandes partidos nacionales, por ahora, se impone una política de pactos, como única manera viable de poder alcanzar el poder, y ello debería exigir que los partidos explicaran en su programa electoral con quien van a pactar, y con quién no.

Es verdad que la política hace extraños compañeros de cama, pero tampoco se trata de acostarnos con un travestí, que nunca sabes dónde poner el culo, por si acaso…

En decir, se impone dejar de mentir a los votantes, y decirles claramente cuál es nuestro programa electoral, en el bien entendido supuesto de que los programas deben de ser un contrato sinalagmático con los votantes, y no un cuento o novela, como sucede actualmente, con la práctica totalidad de los partidos…, o partidas.

Ramiro Grau Morancho

Jurista y escritor.

NAVEGANDO CONTRACORRIENTE

www.ramirograumorancho.com

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