Miércoles, 19 Diciembre 2018

Pederastia: un poco de "memoria histórica"

PUBLICADO EL Sábado, 27 Octubre 2018 20:42 Escrito por
En la fabricación de eufemismos (recordemos, interrupción voluntaria del embarazo, muerte digna…), ya se está pergeñando el que dará cobertura semántica y legal a la pederastia: intimidad intergeneracional En la fabricación de eufemismos (recordemos, interrupción voluntaria del embarazo, muerte digna…), ya se está pergeñando el que dará cobertura semántica y legal a la pederastia: intimidad intergeneracional

Hace días que no aparecen noticias sobre la lacra de la pederastia; señal de que no ha aparecido ningún caso nuevo que saque a la palestra a sacerdotes católicos o a sus obispos encubridores; curioso es, en cambio, que nunca se difundan casos en que intervengan ministros de otras confesiones religiosas, o que pasen a segundo plano cuando los atroces protagonistas son de variadas profesiones seglares. Tampoco sirve que el Papa esté actuando en consecuencia con su lema de tolerancia cero en el seno de la Iglesia Católica. Nos podemos preguntar si existe un verdadero interés por las víctimas y por la aplicación de la justicia o si estamos en un remarque del anticlericalismo, que esconde en su fondo un furibundo sentimiento anticristiano.

Uno opina que este estigma social, que se ceba en los más indefensos, debe ser erradicado con todos los medios de que disponen las leyes positivas, porque alcanza a la propia Ley Natural, y que no deben valer ni subterfugios institucionales ni componendas jurídicas ni jurisdiccionales.

Pero no está de más que estemos atentos, no solo a los sucesos que se vayan descubriendo y condenando, sean quienes sean sus autores, sino también a quiénes fueron sus defensores, teóricos por lo menos, en el pasado y a cuáles pueden ser las previsiones de cara al futuro, si es que las hay, que todo podría ser. Así, el escritor y ensayista gitano Joaquín Albaicín deja caer en uno de sus libros (De Viena al Vaticano) la siguiente advertencia: La legalización de la pederastia quizás tarde un poco aún en adquirir plasmación legal, pero no me cabe la duda de que se trata del siguiente paso previsto en la agenda globalizadora (Pág. 108 de la obra citada); como hoy en día la hipócrita sociedad en que nos movemos es tan hábil en la fabricación de eufemismos (recordemos, interrupción voluntaria del embarazo, muerte digna…), ya se está pergeñando -según el mismo autor- el que dará cobertura semántica y legal a la pederastia: intimidad intergeneracional.

Francamente, un servidor no acaba de creérselo, pero también era incrédulo respecto a los planteamientos transhumanistas y ahí están, con luz y taquígrafos; o sobre los alcances legales de la Ideología de Género, y vean ustedes…

Albaicín ofrece sabrosos datos históricos del pasado siglo, como aquel de 1977, año en que los ministros franceses Kouchner y Lang se adhirieron a un manifiesto en defensa de dos corruptores de menores condenados, y en que constaba la perla siguiente: La legislación debería reconocer el derecho de los niños y adolescentes a mantener relaciones sexuales con quienes ellos elijan; y, en ese mismo año, el ministro sueco Lennart Geijar tramitaba una ley despenalizadora de la pederastia.

Repito que,  pesar de que sea histórico, me cuesta creérmelo, pero, echando mano de mi hemeroteca, encuentro que, en las jornadas de mayo del 68 -que ahora se están conmemorando a bombo y platillo por los carrozas- la larga sombra de Wilhelm Reich planeó sobre los adalides de la revolución sexual (hay quien dice que aquellas jornadas supuestamente revolucionarias comenzaron con la reivindicación de los estudiantes de la Universidad de Nanterre para que les dejaran acceder a las habitaciones de sus compañeras) y hubo apologías de la pedofilia; esta vez es un historiador francés (Arnaud Imatz) quien me ofrece datos concretos: Es el caso del novelista Tony Duvert, cuyas elucubraciones pedófilas fueron aclamadas, hasta 1986, por la prensa más prestigiosa de izquierdas, como Le Nouvel Observateur y Libération. No es solo Cohn-Bendit, quien describió en un libro con detalles sus experiencias pedófilas (Albaicín añade que luego se desdijo con el argumento de que eran para escandalizar a los burgueses) (…), sino Giles Deleuze, Jacques Derrida, Michel François Chartelet y hasta la pediatra Françoise Foucault, DoltoEl Mundo de 26 de febrero de 2001 se hacía eco de un artículo de The Guardian que añadía a la lista anterior a Jean-Paul Sartre, Roland Barthey, Louis Aragon y Simone de Beauvoir, según cita el historiador.

Quiera Dios que los deseos de estos firmantes de manifiestos a favor de la legalización de la pedofilia nunca se cumplan y que las previsiones (que me suenan a apocalípticas a pesar de la evidencia de datos) del escritor romaní queden en el terreno de una distopía de ciencia-ficción. Y que el programa Skolae del Gobierno Foral de Navarra y los similares de otras Comunidades Autónomas no contemplen, en lo secreto, iguales propósitos.

Pero no está nada mal que, de vez en cuando, echemos mano de la memoria histórica más silenciada en nuestros días.

Manuel Parra Celaya

"IN REBUS DUBIIS"

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