Domingo, 25 Agosto 2019

Para miccionar y no echar gota

PUBLICADO EL Domingo, 30 Junio 2019 10:06 Escrito por
Ada Colau orgullosa del Día del Orgullo Homosexual Ada Colau orgullosa del Día del Orgullo Homosexual

"También nos ilustra el Ayuntamiento sobre lo negativo que puede ser aludir al terrorismo islámico yihadista, porque lo correcto es especificar que se trata de Al Qaeda, del Dáesh, de Boko Harán…; me imagino que, si tuviéramos la desgracia de un nuevo atentado como el de las Ramblas de hace dos años, la señora Colau investigaría a fondo a qué facción se le atribuye la masacre, antes de comparecer ante los medios…". 

 

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Cuando hace ya casi un cuarto de siglo (¡cómo pasa el tiempo!), James Finn Garner publicó sus Cuentos infantiles políticamente correctos, no podíamos suponer que una entidad tan seria y respetable como el Ayuntamiento de Barcelona iba, no a plagiar su ingenio, cosa imposible, pero sí a intentar un vulgar seguidismo ramplón. Y es que la realidad supera a la ficción.

Antes de seguir adelante y a fuer de objetivo y sincero, confieso que aún no tengo el documento oficial del que hablaré en mi poder; he acudido a una oficina municipal y el funcionario, con sonrisa socarrona, me ha dicho que no disponía de ejemplares; a mí me ha llegado la noticia por diversos correos electrónicos, varios de ellos fiables. Me baso, pues, en este aluvión informativo personal y en la coincidencia de contenido de todos ellos, por lo que descarto que se trate de una fake new, bulo o como ustedes gusten llamarlo. Por si las moscas, he dulcificado el título del artículo, aunque quede cursi.

Según parece, el Consistorio, que preside otra vez Ada (Inmaculada) Colau, ha editado una especie de manual de estilo para uso obligado de los funcionarios y de aquellas empresas que aspiren a contrataciones públicas; de momento, creo que no es de imposición rigurosa para el ciudadano, pero todo se andará.

Se trata de una guía de lenguaje inclusivo -una más-, pero, en este caso, tanto la crudeza de los términos como su ñoñería galopante, delatan la calidad e inteligencia de sus redactores. Como decía Finn Garner, se procuran corregir actitudes inadvertidamente sexistas, racistas, culturalistas, intelectualistas, socioeconomicistas, etnocéntricas, falocéntricas, heteropatriarcales o discriminatorias…y bastan algunos botones de muestra para transformar lo que era el humorismo satírico del escritor anglosajón en un dislate municipal.

En el apartado a favor del multiculturalismo (esa impronta que está consiguiendo, junto a la baja natalidad, la Gran Sustitución de las poblaciones europeas), se afirma en el documento de marras que las razas no existen, el racismo sí, sesuda afirmación científica donde las haya; así, no se puede decir raza o etnia gitana, sino pueblo gitano o romaní; no puedo ir a comprar al paki o al chino, sino que antes me he de asesorar del nombre del establecimiento; queda prohibida la voz inmigrante, pues todos somos migrantes; en la misma línea, no existen inmigrantes ilegales, sino personas en situación administrativa no regularizada; moro es palabra tabú y un insulto (todos creíamos que venía de mauro, pero en fin…), como la de negro, que debe ser sustituida por afrodescendiente.

(Permítanme un paréntesis procedente de mis recuerdos de profesor novato: tenía en clase a un simpático y estudioso alumno guineano, que saltó de su asiento cuando un compañero habló de los de color; dijo riéndose que si alguien le veía de algún color, que él era negro y a mucha honra…Cierro la evocación y el paréntesis. De nada)

También nos ilustra el Ayuntamiento sobre lo negativo que puede ser aludir al terrorismo islámico yihadista, porque lo correcto es especificar que se trata de Al Qaeda, del Dáesh, de Boko Harán…; me imagino que, si tuviéramos la desgracia de un nuevo atentado como el de las Ramblas de hace dos años, la señora Colau investigaría a fondo a qué facción se le atribuye la masacre, antes de comparecer ante los medios…

 

Resultado de imagen de ada colau en el orgullo

 

Es sumamente aleccionador el apartado referente al sexismo, la homofobia y esas cosas: en lugar del popular abuelos o abuelas, se debe decir personas mayores y está vetado añadir el adjetivo soltera añadido a madre; como guinda para los ciudadanos, se propone que la cruda expresión que te den por el culo (con perdón) sea reemplazada por vete a freír espárragos, con el fin de respetar todas las opciones sexuales.

Nada de proferir esto es una mariconada, pues queda mucho mejor decir esto es una tontería; para no aburrirles con más ejemplos, nunca se diga a un niño varón lloras como una niña, sino llora cuanto quieras, tal como hizo la señora alcaldesa en su toma de posesión al ser abucheada por los separatas por haber aceptado los votos de Valls.

Para terminar, no me resisto a una comparación algo odiosa: cuando a Rafael García Serrano le secuestraron su novela La fiel Infantería, que había obtenido el Premio Nacional de Literatura, el censor eclesiástico se hinchó de subrayar con lápiz rojo mil y una frases del texto y propuso su sustitución; entre ellas, el exabrupto castrense de un oficial que, en pleno bombardeo, gritó a la tropa ¡Adelante, al que le den que se joda!; proponía el celoso vigilante de la moral que se reemplazase por …al que le den que se fastidie.

Nada ha cambiado, pues: quizás las negras sotanas de los severos censores de entonces por las vestimentas arcoíris y progres de los actuales. En ambos casos, se trata de puritanismo, hipocresía y estupidez sin cuento.

No hace falta añadir que un servidor seguirá hablando como le dé la real gana.

 

Manuel Parra Celaya

"IN REBUS DUBIIS"

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