Martes, 18 Diciembre 2018

¿Echar al PSOE o acabar con el Régimen del 78?

PUBLICADO EL Sábado, 01 Diciembre 2018 13:35 Escrito por
¿Echar al PSOE o acabar con el Régimen del 78? ¿Echar al PSOE o acabar con el Régimen del 78?

Tanto en Andalucía, como en el resto de España, hay gente que se siente huérfana, gente que no se siente representada en el Congreso de los Diputados, ni en ninguna clase de institución, hablo de la gente patriota, cristiana y liberal-conservadora, gente que tradicionalmente ha apoyado y votado al Partido Popular como “mal menor”.

Desde que el Partido Popular abandonó el humanismo cristiano en lo concerniente a moralidad, desde que el Partido Popular abrazó la ideología totalitaria, liberticida de nombre “perspectiva de género” cuyo objetivo es destruir la Civilización Occidental, empezando por destruir a nuestras familias; desde que el PP renunció a la defensa de la vida, de la libertad y de la propiedad, y abrazó la socialdemocracia como modelo político a seguir; desde que el PP practica políticas intervencionistas, contrarias a la economía de mercado, en el ámbito económico; desde que el Partido Popular dejó de defender la unidad de España y se alió con los separatistas para gobernar, y los subvencionó y permitió que estuvieran presentes en las instituciones… y un largo etc. Esa misma gente que, se siente huérfana, gente que no se siente representada, ha dejado de apoyar al Partido Popular, y ha vuelto la vista hacia el partido que preside un tal Santiago Abascal Conde que, no se olvide, ha sido miembro del PP desde su más tierna infancia, y que no ha dado nunca un palo al agua, y ha vivido siempre de nuestros impuestos…

 

 

Muchos de los que votaban al PP, como mal menor, ahora apuestan por VOX, porque es el PP genuino, el PP “resucitado”, el partido que representa o más se acerca, según ellos, a todo lo que ellos consideran irrenunciable. Cuando uno conversa con ellos, y se les dice que VOX no es lo que parece, que es más de lo mismo,… contestan que van a darle una oportunidad y que “consideran a VOX el menos malo de los partidos que concurren a las elecciones andaluzas”. Por supuesto, todos ellos hablan de que hay que desalojar al PSOE de la Junta de Andalucía y evitar que sigan gobernando, tal como vienen haciendo desde hace cuatro décadas y que, sin lugar a dudas, una vez desalojado el PSOE, lo que venga después, siempre será mejor, o “menos malo”.

Por eso hoy no hablaré de las Elecciones al parlamento de Andalucía –que se encuentran en plena jornada de reflexión- y me adentraré en la política nacional.

El mal menor sólo y es exclusivamente es justificable -moralmente- cuando no existe otra elección posible.

Sin embargo, VOX no es la única elección posible.

Si todos los que se acercan a VOX como falso “mal menor” dejaran de apoyarlo, es posible que ganara otro partido más abortista, más contrario a la vida, a la propiedad y a la libertad.

Sin embargo, es posible que, a  corto o medio plazo, acabe surgiendo un proyecto político realmente “nacional y español”, que promueva acciones para la defensa de la vida, de la familia etc. y que, realmente pretenda desmantelar el estado de las autonomías, recentralizar las competencias de educación, sanidad, justicia… que nunca debieron ser transferidas a los gobiernos regionales, para así recuperar la Unidad de España, el estado unitario, y por lo tanto la igualdad de derechos y obligaciones de todos los españoles…. Incluso, aunque no haya que darlo por seguro…

Y, después de leer esto, algunos preguntarán: ¿Y a qué partido político apoyamos, qué partido hará que dejemos de sentirnos huérfanos?

Pues, miren ustedes hacia partidos patriotas, pongan la vista en algún partido político que defienda y no renuncia a todo aquello que ustedes consideran irrenunciable; denles la oportunidad, escúchenlos, acérquense… Es seguro que no se sentirán defraudados, se sorprenderán gratamente descubriendo que hay quienes comparten con ustedes todo o casi todo lo que para ustedes es imprescindible e irrenunciable. Y si no encuentran a ningún partido afín, cuando lleguen las elecciones europeas, locales, regionales y nacionales en casa, mejor quedarse en casa y abstenerse.

Aún alguno seguirá diciendo: “pero… es que si no apoyamos ni al PP, ni a VOX, ni a Ciudadanos…, es posible que vuelva a haber en España un gobierno de “izquierdas”, prefiero –cuando llegue el momento- votar con la nariz tapada, como  “mal menor” a VOX, o al Partido Popular, como vengo haciendo legislatura tras legislatura. Aunque, tal como ustedes dicen no valga para nada… al menos impido con mi apoyo, con mi voto, que acabe gobernando la izquierda, y sobre todo, evito que gobierne Podemos, o un gobierno frentepopulista como el que preside Pedro Sánchez.

 

 

 

Pero, si las políticas que promueven VOX, el PP, y Ciudadanos, apenas difieren en nada o casi nada con las de los partidos que se hacen llamar de “izquierdas”, ¿qué sentido tiene apoyar a alguno de esos partidos, una vez tras otra?

El “mal menor” se ha demostrado que no es la solución, y que ha dado como resultado más problemas que los que supuestamente pretendía resolver… Apoyar al “menos malo” no es la solución.

Nos va a tocar probar una estrategia distinta.

No hacerlo sería, simplemente una incoherencia, sería irracional e incluso inmoral.

Cuando estemos llamados a votar, lógicamente, La Tribuna de España no dará su apoyo a ninguna candidatura en particular; pero lo que nunca dejará de hacer, será advertir a nuestros lectores de la enorme inmoralidad e incoherencia de acudir a votar con la nariz tapada, apoyar con su voto a partidos antiespañoles, proabortistas, cuyo único objetivo es estar presentes en las instituciones para parasitar de nuestros impuestos.

Los buenos españoles no podrán votar a ninguno de los cinco partidos (PP, PSOE, CIUDADANOS, PODEMOS Y VOX) si quieren actuar según su conciencia, y comportarse con decencia, moralidad, y coherencia.

Después de este paréntesis, de varias semanas, desgraciadamente nuestra patria seguirá estando en grave peligro; es por ello que nosotros seguiremos reivindicando la “España Una, Grande y Libre”, sin complejos, sin rodeos y sin circunloquios, pese a que,  los que reniegan de España consideren que hablar de esa “triada” es propio de nostálgicos del régimen franquista, y dicen que quien tenga la osadía de usar alguna, o las tres palabras, debe ser corrido a gorrazos y linchado públicamente, o condenado al ostracismo, al muerte civil.

Para que España sea una Nación Libre es imprescindible acabar con las múltiples formas de clientelismo, parasitismo, y etc. existentes en todos los ámbitos del régimen oligárquico-caciquil, y darle prioridad a la capacidad y el mérito, frente a la mediocridad reinante; y por supuesto, acabar con los aforamientos y con las jugosas subvenciones que reciben los partidos, sindicatos y “oenegés” diversas procedentes del erario público, del dinero que sale de los bolsillos de los contribuyentes.

 

 

 

No está la solución para España en la Constitución. Hay que acabar con el putrefacto Régimen del 78

 

 

Hablar de volver a hacer grande a España no tiene por qué ser interpretado como sinónimo de nostalgia de un “imperio” –ya perdido- o como intención expansionista, o cosa del pasado, sino de elevación de la autoestima y la autoeficacia, y del logro de la excelencia moral y en todos los ámbitos de la vida.

Después de la vorágine de Andalucía, La Tribuna de España seguirá hablando de que es urgente salir de ese torbellino autodestructivo en el que nos metieron los “padres de la transición, del régimen del que dentro de pocos días se cumple el cuadragésimo aniversario: del putrefacto Régimen del 78.

 

 

La Tribuna de España seguirá hablando de que es imprescindible un plan de choque, con la valentía suficiente y la altura de miras que exigen los terribles momentos por los que actualmente atraviesa nuestra patria…la única esperanza que le queda a España es que un grupo dehombres honestos, sabios y buenosdesaloje de las instituciones a la pandilla de bandidos que nos mal-gobiernan, y  que conduzca a España a un periodo realmente constituyente, de ruptura con el régimen del 78, de ruptura con las formas caciquiles y oligárquicas como forma de gobierno, y acabemos finalmente homologándonos con los regímenes políticos más avanzados y las naciones más prósperas de nuestro entorno cultural, político, económico…

O, ¿acaso lo deseable es que los españoles estemos desunidos, menguados y sometidos?

 

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