Jueves, 27 Junio 2019

Martín Sáenz de Ynestrillas (ADÑ) o un ¡SÍ SE PUEDE! de color azul mahón

PUBLICADO EL Viernes, 05 Abril 2019 10:21 Escrito por
Martín Sáenz de Ynestrillas o (de color azul mahón) ¡SÍ SE PUEDE! Martín Sáenz de Ynestrillas o (de color azul mahón) ¡SÍ SE PUEDE!

 

La verdad es que el golpe de efecto de ADÑ, situando como cartel electoral de su humilde -aunque muy original y acaso también posible- apuesta política por la salida de España de la UE, a Martín Sáenz de Ynestrillas, no sólo me ha sorprendido sino que –incluso- me ha descolocado.

Y es que a un reconocido abstencionista como yo (de tan antisistema que soy, hace muchos años que ni siquiera voto) pero, a su vez, a un convencido anti Unión Europea como este viejo redactor, la designación de Martín Sáenz de Ynestrillas como número uno de la candidatura euroescéptica ADÑ, le ha provocado, como mínimo, que piense que a pesar de todo lo que se viene encima”, acaso esta vez sí sea posible que un eurodiputado social-patriota siente sus posaderas en el plenario de Estrasburgo -y no para vivir del cuento, como hacen el resto de eurodiputados españoles- sino para “liarla parda en una sede parlamentaria en la que -a tenor de las encuestas y de los logros obtenidos en pasados comicios electorales- el número de diputados identitarios y contrarios al actual modelo de la “Europa de los Mercaderes”, puede crecer tanto que no quepan dentro de la Eurocámara.

 

Y es que no resulta comprensible que sólo la Península Ibérica (exclusivamente España y Portugal) no se hayan sumado -al menos hasta la fecha de hoy- a ese tsunami que recorre el Viejo Continente y que cada día se hace más fuerte en el resto de naciones; ciudadanos europeos que aman a sus respectivas patrias, votantes de otras naciones que lo que quieren es recuperar su modelo de vida, sus costumbres, sus economías y sus vidas, trabajadores, padres y madres de familia que no quieren seguir sufriendo la criminalidad musulmana en sus ciudades, obreros, estudiantes e intelectuales que aspiran a que sus representantes políticos dinamiten la mafia del BCE y recuperar sus soberanías nacionales entregadas a la UE (cual vasallo ofrecía su esposa en la noche de bodas para que su señor ejerciera el "derecho de pernada"), buena gente de esa Europa invadida por los fieles de “la Religión de la Paz, votantes y hartos contribuyentes de una Europa que entregó su milenaria historia, su identidad y su futuro a un puñado de mafiosos de cuello almidonado.

 

Y está claro que la derechita valiente” de VOX no va a ocupar ese espacio ni va a integrarse en un Grupo Parlamentario de diputados social-patriotas del resto de naciones europeas que -a diferencia de ABASCAL & CÍA- no están por incrementar las medidas neoliberales, sino por terminar con ellas, no tienen por espejo al sionista y genocida Estado de Israel, sino que miran hacia una Rusia que ha pasado “de ser el peligroso enemigo de comunistas con cuernos, rabo y tridente” de antaño, a convertirse en la luz que con más fuerza alumbra en Occidente, una Rusia que para muchos europeos, para muchos buenos patriotas de las distintas naciones de Europa, representa la última esperanza de recuperar sus modelos de vida anteriores al rentable negocio de la “Europa de los Mercaderes”, gente noble, buena, trabajadora y temerosa de Dios, que ya no se reconoce (espiritual, cultural e identitariamente) ni mirando hacia El Vaticano.

 

Y en estas -les decía- que “me llega el chivatazo” antes de hacerse público (no me gustaría resultar pedante pero suelo ser de los periodistas mejor informados en una España en la que quedan muy pocos profesionales del oficio y en la que abundan copia y pegas de agencia de noticias o simples plagiadores del trabajo que todavía hacemos algunos pocos); y para ser periodista durante tres décadas y poderte mirar en el espejo todas las mañanas sin ver reflejado a un bastardo, basta con respetar tres principios básicos: contar siempre la verdad, proteger siempre la confidencialidad de las fuentes -aunque sea delante de un magistrado- y respetar hasta el final el “off the record que -a la larga- te proporciona un crédito entre los informantes del que ya carece la práctica totalidad de la profesión: “si me dices que guarde el secreto de una noticia hasta que decida hacerse público, por más que me muera de ganas de hacérselo saber a mis lectores, mi palabra vale más que ninguna firma en un contrato de confidencialidad”.

Así que confirmé la noticia con el protagonista y me comprometí a guardarla para mí (muchas veces no entiendo la practicidad de tanto secretismo, pero me importa un pito las razones) y es eso lo que he hecho, sin importarme lo más mínimo que “otros” se me adelanten... Ninguna primicia vale más que la satisfacción de saber que saben que “eres una tumba”, ergo que además de periodista eres una buena persona, cuestiónes que -aunque les resulte muy difícil de creer- y sea del todo inusual, pueden llegar a ser compatibles.

Así que este director del GRUPO Tribuna de España, “no dice ni mu”, lo que no evita que me pasen las horas pegándole vueltas a la excelente decisión que ADÑ ha tomado.

Porque con el vendaval de patrioterismo y disidencia controlada que vivimos (impulsado por “la prensa del sistema”, y también por una buena parte de “la otra” -que ha dejado de ser “otra” para convertirse en más de lo mismo- al venderse “en pago aplazado” a los intereses de ABSCAL & CÍA) y a las puertas de las Elecciones Generales, y las Autonómicas, y las Municiales, a ver quién era el sujeto con capacidad intelectual, probada honestidad y avalado patriotismo (patriotismo de verdad y no esa “derechita valiente” y zarzuelera que se envuelve entera, de rojo y gualda, y hoy pide licencias de armas para todos los tíos machos de España y mañana te coloca a un maricón como candidato al senado, que anuncia el fichaje de un intelectual de prestigio y al día siguiente lo cesa porque para los israelíes es “demasiado revisionista”), que se atreve a liderar una candidatura al Parlamento Europeo destinada (o al menos así lo pensaba yo, hasta hace 72 horas) al más estrepitoso de los fracasos.

Y un hombre (con un nombre, que también es importante porquede casta le viene al galgo”) como Martín Saénz de Ynestrillas me ha hecho pensar que por qué no, por qué no va a resultar posible que muchos españoles -incluso aquellos que en las Elecciones Generales, en las Autonómicas y en las Municipales votarán a VOX tapándose la nariz y como mal menor- recojan el guante que estoy seguro va a saber echarles un excelente cartel electoral, un hombre sin nada que esconder y con todo por explicar, un patriota honesto, un joseantoniano que, como dijo su admirado Primo de Rivera, es candidato sin ganas de serlo, lo es para intentar conectar con millones de españoles que ya están hartos de las servidumbres a la Unión Europea, que padecen los efectos de las políticas neoliberales de Bruselas (y si no que que se lo pregunten a los citricultores valencianos, a los ganaderos asturianos, a los mineros que van a perder su trabajo, a los camioneros y a los pescadores), que no soportan más invasión islámica por mucho que les hayan vendido el rollo de “la alianza de las civilizaciones”.

 

Martín Saénz de Ynestrillas -no es lo mismo ser hijo de un terrorista del FRAP, como Pablo Iglesias, que ser hijo de un patriota militar asesinado por ETA como fue el comandante Sáenz de Ynestrillas- ha sido y es falangista, pero ni siquiera se presenta como falangista encabezando la candidatura al Parlamento Europeo de ADÑ.

 

 

Martín Saénz de Ynestrillas representa mucho más que a las cuatro formaciones social-patriotas que ¡por fin y en un esfuerzo destacable de generosidad! han sido capaces de apartar sus diferencias ideológicas y anteponer, a todo y a todos, la situación límite en la que se encuentra España para parir un proyecto original, novedoso y entusiasta de una radicalidad absoluta (porque llevamos 40 años de “corrección política” y acaso lo que precisa la patria es de propuestas radicales, de decir “sin ningún temor” lo que dicen los líderes identitarios europeos que están arrasando en sus diferentes naciones, que no queremos esta Europa, que somos europeos por derecho y que no queremos seguir perteneciendo a un tremendo contenedor de consumidores (que es en lo que ha convertido el neoliberalismo más recalcitrante a la Unión Europea), que queremos recuperar nuestra cultura y nuestra identidad, que queremos ser como éramos, como siempre hemos sido, que reclamamos que nos retornen nuestra soberanía económica y nuestra monedad, nuestro derecho a dictar (con más acierto o con menos) nuestras propias políticas monetarias, que queremos otro modelo productivo, que queremos otra distribución mejor y más justa de la riqueza, que estamos hartos de sufrir la tiranía judicial de la UE con la doctrina Partot que nos ha obligado a poner en la calle a tantos asesinos de ETA, con naciones ¿aliadas? que dan cobijo y refugio a los golpistas huidos y reclamados por nuestro sistema judicial (que es una mafia y una mierda de sistema judicial pero ¡coño, por lo menos es el nuestro!), que exigimos protección de nuestros compatriotas en situación límite antes que acoger y mantener a cuantos refugiados decida Ángela Merkel que tenemos que tragarnos, que debemos anteponer los derechos, las necesidades y las ambiciones del pueblo español frente a la agenda globalista de Soros y otros maleantes que son los únicos beneficiados de esta tremenda losa que parece que la única ventaja que nos ha aportado es el no tener que parar con el coche cada vez que cruzas una frontera pero que, a cambio de esto, nos trae a nuestra casa lo peor de cada casa (¿o qué creen ustedes que hace un delincuente magrebí antes de ingresar en una prisión de su país?, venirse para España que le dan paga, comida y techo por no hacer nada) y que le otorga inmunidad para robar o para violar a nuestras mujeres "en el nombre de Alá", y que a cambio de eso nos permite que nos sintamos europeos haciendo que, la generación mejor formada de toda nuestra historia, tenga que irse a cuidar sonrosaditos y gordinflones niños británicos o a limpiar la mierda de alemanes en los hoteles.

Sé que es tan necesaria esa voz española en Estrasburgo como -hasta hace 72 horas se me antojaba imposible lograr-; si ADÑ -o mejor dicho, si la decisión de ADÑ de incorporar a Martín Sáenz de Ynestrillas como cabeza electoral de esa aventura, ha hecho que este convencido no votante esté dudando -con lo difícil que soy para cambiar posicionamientos firmes- de acudir a un colegio electoral (sólo pensarlo -les prometo que es cierto- me produce grima) para ¡como excepción que confirme la regla! introducir la papeleta en la urna al Parlamento Europeo (manteniendo mi públicamente conocida y activa abstención para el resto de los comicios) es que el mensaje de ADÑ -pese a la escasez de medios económicos, pese al silenciamiento absoluto que les va a dedicar toda “la prensa del sistema” y el silenciamiento parcial -pero concienzudamente calculado- de casi la totalidad de prensa de “la otra” que se ha entregado con las piernas bien abiertas a ABSCAL &CÍA), pese a que los “demócratas frentepopulistas” (autodenominados “Antifas” y que son tan “disidencia controlada” y tan montaje del propio sistema como lo es VOX) les impidan hacer actos electorales y que ningún hotel, ni ninguna sala de conferencias, quiera alquilarles sus instalaciones para poder realizar sus mítines, ese mensaje no antieuropeista sino profundamente europeo, ese mensaje por la salida de España de la UE puede y debe calar entre los españoles, aunque el bueno de Martín tenga que ir a visitarlos a sus domicilios para explicarles un programa que lejos del pesimismo es totalmente optimista, que rompe con la rutina y con la sumisión de “así son las cosas” para hacer entender a nuestros compatriotas que “nosotros podemos cambiar las cosas”, que por nuestros hijos y nuestros nietos tenemos el deber de cambiarlo todo, de arriba abajo, deshacer para volver a crear algo sólido y diferente, una empresa colectiva capaz de ilusionar a un pueblo que ya no se ilusiona con nada.

Ahí es nada lo que le espera a Martín Sáenz de Ynestrillas y cuál será el concepto que este periodista tiene del “ya oficial” cabeza de lista de ADÑ al Parlamento Europeo, para creer que es uno de los poquísimos hombres capaz de conseguirlo.

Si fueron capaces cuatro "perro-flautas" de logar una ilusión colectiva (sí, ya sé que completamente embustera y sobradamente financiada con bolívares venezolanos) por qué no va a conseguirlo ADÑ, siempre que sean capaces de rodear a Martín del equipo de trabajo capaz de soportar “el tute” que les va a meter el candidato.

Lo dicho: Martín Sáenz de Ynestrillas una sorpresa agradable y una apuesta a todo o nada de ADÑ.

Aquí el social-patriotismo español echa el resto y se lo juega todo a una carta.

Aún quedan muchos días para ver cómo se desarrollan los acontecimientos pero -insisto hasta la saciedad- ya es mucho ilusionar que este reconocido descreído que escribe esta Editorial, esté pensando (y no en color morado sino en azul mahón) que ¡SÍ SE PUEDE!

 

 

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Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desperta Ferro: La palabra de Josele Sánchez

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