Sábado, 17 Noviembre 2018

Ladrón de Guevara a Pedro Sánchez: "No deshonre la memoria de Besteiro"

PUBLICADO EL Miércoles, 12 Septiembre 2018 02:11 Escrito por

Pocas personas pueden dirigirse a Pedro Sánchez cargados de tanta legitimidad como el columnista de La Tribuna de España, Ernesto Ladrón de Guevara. Su historial de militancia en el PSOE de los últimos años de la clandestinidad, su lucha por la democracia, su participación en el primer gobierno de Vascongadas, su salida del PSOE, su enfrentamiento al nacionalismo... todo ello le llevó a ser la cabeza visible del Foro de Érmua y un objetivo prioritario para la banda terrorista ETA. Años y años teninedo que se acompañado por escoltas hasta las puertas del aula donde impartía su docencia -lejos de silenciarlo- han imprimido aún más energía en la lucha por la libertad, por la democracia y por la unidad de España de este "viejo socialista" hoy reconvertido en una de las voces con más autoridad política e intelectual de la disidencia española.

 

 

Carta abierta a Sánchez, presidente del Gobierno ilegítimo

 

 

 

Antes de que a usted le saliera la barba yo estaba peleando en el Partido Socialista para lograr una sociedad donde no hubiera pobres, donde todos los territorios en España tuvieran las mismas condiciones para que sus ciudadanos estuvieran atendidos con parámetros igualitarios en educación, sanidad, asistencia social; y que tuvieran igualdad de oportunidades para desarrollar una vida digna.

Antes de que a usted le saliera la barba y estuviera en el uso de la razón, milité en el Partido Socialista porque fue un artífice de la Transición y participó en la tarea de reconciliación que dio lugar a la actual Constitución Española. Había cosas de esta Constitución que no me gustaban como la Adicional Primera que preservaba los derechos forales, que son una antigualla medieval y una concesión a los nacionalistas vascos que nunca han sabido agradecer ni corresponder con políticas de Estado.

Antes de que a usted le saliera la barba e iniciara su proceso de formación (no parece haber sido muy efectiva), formé parte de las ejecutivas de Álava del Partido Socialista, participé en el primer gobierno de Coalición con el PNV como Delegado Territorial de Educación, y a pesar de que Benegas tuvo más votos que Ardanza, se le cedió la presidencia arrodillándose una y otra vez ante sus exigencias.  Y, después, fui parlamentario vasco en el Grupo Socialista, y también portavoz del grupo socialista en las Juntas Generales de Álava con once procuradores. Tuve responsabilidades orgánicas: Secretario de Educación, Institucional y de Movimientos Sociales en la Ejecutiva Alavesa respondiendo a la confianza que me procuró Fernando Buesa, asesinado por quienes no les interesaba que llegara a la lehendakaritza.

Le cuento todo eso porque en 1999 abandoné su partido ante la persistencia de los socialistas de hacer la ola a los nacionalistas, y agachar la cabeza de forma continuada ante sus exigencias, perdiendo la dignidad con tanta genuflexión servil. El resultado fue que los socialistas nos sumimos en el descrédito y en la caída del voto, porque los ciudadanos no perdonan las traiciones.

Hoy ni creo en el socialismo tal como ustedes lo practican ni les votaré jamás si siguen por ese camino, pues están haciendo justo lo opuesto a lo que significó para los ciudadanos aquel socialismo del señor González que permitió la convivencia, abonó el pluralismo político y defendió a las clases sociales más desfavorecidas sin poner en riesgo los elementos básicos que sostenían el sistema económico. Ustedes practican hoy la política contraria al ideario socialdemócrata pues si hay alguien que favorece la desigualdad entre los ciudadanos esos son ustedes, agrandando hasta el esperpento los desequilibrios territoriales.

No voy a decir que hoy esté de acuerdo de forma absoluta con lo que se hizo en los tiempos en los que yo estuve, pero fueron años de construcción, de racionalidad, de convivencia y de paz, aunque rota por un terrorismo de la misma familia ideológica que tienen los podemitas. El objetivo de los terroristas y de sus compañeros abertzales fue desmantelar la obra de la Transición política y del régimen constitucionalista. No lo digo yo, está en sus documentos.

 

Después llegó Zapatero que puso patas arriba toda aquella tarea de reconstrucción; y ahora usted que anuncia que va a desarrollar una tarea de transformación de España en los próximos años, lo cual no dudo. Aunque esa tarea no va a ser para estar mejor sino para destruir lo poco que queda en píe de nuestra Nación, para llevarnos a la ruina económica, para enfrentarnos a los españoles, para resucitar los fantasmas del pasado, y para favorecer el crecimiento de los monstruos que ustedes mismos en el pasado reciente ayudaron a que crecieran y se desarrollaran hasta hacerlos más fuertes que el propio Estado. Me refiero a los nacionalistas, que han extendido su virus por diferentes tierras de España, que hasta hace poco no estaban contaminadas con el síndrome separatista.

 

Usted, señor Sánchez, carece de legitimidad para gobernar España.

 

Concurrió en las últimas Elecciones Generales como candidato a la presidencia del Gobierno y no sólo no las ganó sino que obtuvo los peores resultados en toda la historia del PSOE; y, por tanto, nadie le ha elegido. Desconocemos su programa de gobierno porque no se nos ha presentado a los ciudadanos en forma de programa electoral de usted. Sabe usted bien que está ahí con el apoyo de los que quieren destruir a España como nación o nos quieren trasladar a un sistema soviético similar al que existe en Cuba o Venezuela. Nos llevarán hacia un drama humanitario, hacia el incumplimiento de los acuerdos con la Unión Europea; a la salida del euro; a la devaluación brutal de la moneda; a la hiperinflación; a la pérdida catastrófica de la competitividad con destrucción masiva de empleo, huida de empresas, al aislamiento internacional,  y vuelta a empezar en los albores de la historia.  Y respecto a la necesaria reforma de la educación para que España tenga un sistema educativo que de forma y vertebre nuestra nación nada sabemos ni se le espera. Seguimos con 17 sistemas educativos y con más de 10.000 libros diferentes con lo que eso supone de descalabro para editoriales y encarecimiento del material escolar. Por no hablar del desmadre de los contenidos que han de dar pie a la real homologación de los títulos académicos y profesionales, más diversos y contradictorios que lo que hay entre los diferentes países de la Unión Europea.

Además, usted ha quitado del gobierno al principal partido elegido por los ciudadanos, a gran distancia del suyo, lo cual no es legítimo, pues es una afrenta a los ciudadanos que con su voto plantearon que hubiera un partido que nos gobernara por ser el más apoyado. Lo sorprendente es que ese partido esté desaparecido en las funciones que debe desarrollar de oposición con la dureza que exige el caso.

Triste forma de entender la democracia de usted, de su partido, y de los que posibilitaron ese golpe de Estado que se suma a otros como el de Cataluña. No digan que eso es democracia porque es, sencillamente, embarrar la soberanía nacional y usurpar el derecho del pueblo español a decidir la política que se ha de hacer en España. Usted es un farsante. Convoque elecciones ya. Y no deshonre la memoria de sus antecesores dignos, como el señor Besteiro que tanto ponen ustedes en la zona oculta de la historia de su partido.

Ernesto Ladrón de Guevara

Desatando Nudos

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