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La particular higiene de Irene Montero

PUBLICADO EL Lunes, 08 Abril 2019 12:09 Escrito por
La casposa Irene Montera muy bien instalada en "La Casta" del sistema La casposa Irene Montera muy bien instalada en "La Casta" del sistema

 

 

Durante dos horas del pasado sábado 6 de abril se proyectó, sobre un edificio municipal  de la Plaza Mayor de Madrid, una soflama de ventajismo político que ha sido denunciada ante la Junta Electoral por el Partido Popular y Ciudadanos.Los papeles de Bárcenas que podría incumplir el artículo 53 de la ley de régimen electoral, formaba parte de la campaña sucia de los podemitas  que aprovecharon una fachada para mostrar la rastrera estrategia que no ha dudado en refrendarIrene Montero, la que además de no tener tiempo para ducharse como mujer, según dijo ella, se muestra sucia también declarando ufana que es momento para que las paredes hablen lo que la mayoría piensa.

Con ese entusiasmo de la prepotencia que brinda ser la hembra fecundada de la lid política, la mantenida de la secta comandada por un macho alfa, la feminista de cuchufleta, revolucionada que no revolucionaria, declaraba ante los medios estar detrás de esta maniobra de constatable falta de higiene democrática. Una roña que junto a la del PSOE actual multiplica los efectos de la guarrería demagógica con que el populismo izquierdista ha pretendido tomar las riendas de una España ignara que aún no parece escarmentada por las crisis de antaño, devenidas del zapaterismo y de este incipiente sanchismo, apostando electoralmente por semejantes tramposos. Que electores del PSOE y Podemos sigan siendo fieles a sus líderes en extremo inmundos por la bajeza de sus artimañas sin límite, da idea del calibre de amoralidad que mide la degradación del ignorante y malintencionado con derecho a voto.

Del podemismo hipócrita que una demostrable pareja de aprovechados lidera con una jeta de bajo fondo social nunca vista en política, se puede esperar todo y malo. La siembra de obras  deja en evidencia la vaciedad del discurso, salvo a los necios que todavía los apoyan. A estos patrañeros que se han erigido en maestros del embuste, aún se les brinda cuerda electoral para seguir engañando con el discurso estafador de la injusticia social que ellos mismo representan. Sus votantes son un desarreglo malicioso de sectarismo fanático.

El resentimiento irracional conlleva esta absurdez en quienes esgrimen su voto como ariete contra sí mismos. La estulticia es así de ciega y rencorosa.  En tanto sigan votándoles los fanáticos de turno, a los que lo mismo les da ser usados como borregos para enriquecer a sus demagogos líderes así comulguen con postulados proterroristas o defiendan el genocidio venezolano, se puede parasitar con esa ostentación farsante que sigue alimentando con falaz perorata la lucha de clases viviendo como potentados burgueses. Donde no hay conciencia es vano demandarla o esperarla. Mientras exista la estupidez, la ignorancia, el radicalismo de los parias en una sociedad desarrollada como la española, Irene Montero, la mantenida de la vidorra política y el macho alfa Pablo Iglesias,  el sobrevenido del engaño populista a sueldo del narcogobierno bolivariano, obtendrán los votos de una deformación moral sostenida que les permitirá vivir a todo tren votados por una mezquindad entusiasta.

El concepto de la democracia se vertebra en Podemos con la demagogia recalcitrante, evidente y rastrera, además del juego sucio chavista, al estilo español, adoptado por el no menos marrullero Pedro Sánchez, traspasando en política las líneas rojas de la moralidad, dignidad, y queda por ver si legalidad con este modo sucio de hacer política instaurado por Rodríguez Zapatero a raíz de la convulsión del 11-M y el posterior aprovechamiento de la matanza.

Porque esta marrullería sucia que practica con impunidad Irene Montero ya fue instaurada por el nefasto expresidente y seguida inescrupulosamente por el ocupa monclovita que busca legitimar el 28 de abril a la peor caterva de politicastros vendidos, prostituidos al mejor postor, con tal de mantenerse en esta poltrona de estrafalarios tramposos en que han convertido el Gobierno de España.

Quien carece de limpieza corporal como de dignidad es previsible que mantenga o incremente los efluvios inherentes a la condición personal. Para votar por ciertos elementos, con esa trayectoria carente de honra ni vergüenza, hay que colocarse una pìnza en la nariz u oler igual: en ambos casos no deja de ser evidente tan incondicional y particular higiene.

 

Ignacio Fernández Candela

Ignacio Fernández Candela

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