Domingo, 25 Agosto 2019

La mafia judicial ajusta cuentas conmigo. Indefensión en el "caso Bar España"

PUBLICADO EL Sábado, 25 Mayo 2019 09:25 Escrito por
El pederasta Carlos Fabra El pederasta Carlos Fabra

 

 

Los pederastas de la mayor trama de secuestro, drogadicción, abusos sexuales y hasta asesinatos de niños de la historia de esta nación, el “caso Bar España (por mucho que “la prensa del sistema” sea cómplice hasta producir nauseas) se presentan como víctimas de sus propios crímenes, unos crímenes que los periodistas lacayos califican como “bulo”, probablemente el episodio más vergonzoso de los 40 años de Régimen del 78.

Y para la justicia, ¿qué les voy a decir? Imputa a quienes lo hemos denunciado y presenta como víctimas a los abusadores, violadores y hasta asesinos de niños.

¿Por qué?

Porque hay una juez de Castellón, Sofía Díaz García a la que hemos acusado en La Tribuna de España de haber participado en las orgías con menores, unas fiestas depravantes de “la jet” que contaban con personajes como Francisco Camps (presidente de la Generalidad Valenciana), Carlos Fabra (presidente de la Diputación de Castellón), Giuseppe Farina (expresidente del club de fútbol Milán de Italia), el entonces juez Ramón Giovi Puig y así hasta 42 pederastas identificados por La Tribuna de España entre los que no faltan dirigentes de todos los partidos ¡hasta de Izquierda Unida! y protegidos por el propio capitán de la Guardia Civil de Vinaroz, Santos Fernández Álvarez.

Pues bien, el pasado martes recibo una llamada telefónica de la Policía Nacional ¡otra vez! diciendo que ayer viernes, 24, tenía que presentarme en el Juzgado de Instrucción 5 de Vinaroz y (lo mismito que la pasada vez) se negaban a darme ninguna información más.

Después de mucho insistir, al menos, el agente de la Policía Nacional me dijo el número de diligencias, 482/16 y respiré tranquilo.

Les explico.

Yo, por la prensa -ya que no he sido citado, lo mismo que en la denuncia por islamofobia, que la debe haber filtrado a los medios la propia Fiscalía para Delitos de odio mientras que, hasta día de hoy, ninguno de los investigados hemos sido citados ni comunicados oficialmente- estoy enterado de que la Fiscalía de Castellón me iba a llamar a declarar por el “caso Bar España” y, encima, no como testigo (para que le aporte las muchísimas pruebas de que dispongo) sino como investigado por injurias.

Al ver que las diligencias eran del año 2016 respiré tranquilo ya que, en esa fecha, ni existía todavía La Tribuna de España ni yo conocía, siquiera, la existencia de la mayor trama de pederastia de la historia que, dos décadas después, sigue sin ser juzgada y es desconocida por la inmensa mayoría de españoles.

Así que pensé que se trataría de algo de tráfico o una cuestión menor.

Llamé inmediatamente a mi abogado que, al día siguiente (pues lo localicé pasadas las 3 de la tarde) se comunicó con el Juzgado de Instrucción 5 de Castellón: no se lo pierdan.

Me llamaban a declarar por el "caso Bar España" sin estar personados en el procedimiento.

Al día siguiente -anteayer jueves- buscamos un procurador en Castellón y lo designamos para personarnos y son, nada menos que ¡9 tomos!, ¡9 tomos de diligencias que mi abogado debía estudiar en 24 horas para tratar de defenderme en una causa en la que pretenden meterme en el trullo por muchos años.

Eso es absoluta INDEFENSIÓN.

Mi abogado solicitó un aplazamiento pero no recibió contestación hasta el mismo viernes (yo resido en Portugal) aunque, por supuesto, ya había decidido que -con aplazamiento o sin él- no iba a ir a la horca voluntariamente.

Ayer mismo le concedieron el aplazamiento -desconozco todavía por cuánto tiempo- pero comienzo a tener conocimiento de todo un cúmulo de irregularidades.

Se trata de un procedimiento que ya está siendo juzgado (por eso las diligencias son de 2016), que han declarado en sala quienes acuden como víctimas, ¡hay que joderse! entre ellas la ilustre magistrado Sofía Díaz y el ínclito Carlos Fabra, donde me están poniendo a parir en sede judicial y yo sin estar, siquiera, defendido ni representado por un abogado como establece la ley.

¿Pero qué tomadura de pelo judicial es esta?

Y aún hay más.

Mi anterior detención (ustedes no recordarán la fecha, pero yo no la olvidaré jamás porque no he tenido ninguna agresión, siquiera una pelea en el patio del colegio en toda mi vida; y eso de que te esposen, te tomen las huellas,te fotografíen de frente y de perfil, te bajen a los calabozos y después te trasladen esposado hasta el juzgado les aseguro que a un ciudadano de bien le marca) fue el 26 de abril (viernes), justo al día siguiente sería la jornada de reflexión y el domingo elecciones, fecha idónea para que si -ya de por sí “ la prensa del sistema” no dice ni una palabra de la primera detención de un periodista de esta manera en toda la democracia española- después no tenga el menor impacto entre resultados electorales y posteriores jornadas de análisis, cálculo de pactos y tomas de posesión con polémicas incluidas.

¿Ustedes creen que es casual que me citaran ayer vienes en Castellón, siendo hoy jornada de reflexión y mañana super-elecciones?

Yo me aventuro a afirmar que de haber acudido me detienen y, en el mejor de los casos, no me dejan libre hasta el lunes, eso si no decreta la juez mi ingreso en prisión preventiva por el grave peligro que representa este viejo periodista para la sociedad.

Me da la impresión de que voy a un juicio en el que estoy previamente condenado.

Junto a mí sé que hay otros acusados (la inmensa mayoría proceden del juicio que ya estaba en marcha y que lo han detenido para incorporar más carne en el asador).

¿Y los 16 niños violados, esos no se sientan en ningún lugar en este juicio?

Y la niña muerta (dicen que hay más niños asesinados, pero yo sólo hablo de lo que tengo probado), reventada vaginalmente de una violación ¡con sólo 5 años!, violación que fue presenciada por la juez Sofía Díaz García ¿La niña ni sus familiares tienen asiento en la sala del Juzgado de Instrucción 5 de Castellón?

Es decir, a la justicia española no le importa un carajo si los hechos ocurrieron o no sino que lo que mide es el daño moral producido a quienes yo afirmo que fueron criminales pederastas.

 

¿Ustedes creen que la juez y la fiscal de Castellón que han de juzgarme, compañeras de la juez Sofía Díaz García a la que acuso de pederasta, con la que se ven todos los días, toman café y hablan de sus cositas, son verdaderamente imparciales?

Ni siquiera sé quién formula la acusación, aunque ya me he enterado que hasta nos quieren endosar lo de “organización criminal”, como a la ETA, a los yihadistas o al Cártel de Medellín, cuando ni siquiera conozco personalmente al resto de los acusados.

Yo confío en la justicia, pero en la Justicia Divina.

¿Qué imparcialidad puedo esperar de la juez y la fiscal compañeras de quién acuso de pederasta y de haber presenciado el asesinato de una niña de 5 años?

¿Qué imparcialidad puedo esperar de una fiscal a la que a su compañero, José Grinda, acuso de pederasta?

¿Qué imparcialidad puedo esperar de una juez compañera de otros 16 magistrados a los que he acusado (con nombres y apellidos y sin que ninguno se haya querellado contra mí) de estar comprados por el Banco de Santander con cuentas y propiedades en Brasil?

¿Qué imparcialidad puedo esperar de un sistema judicial al que, todos los días, me refiero en La Tribuna de España como “la mafia judicial española”?

Y alguno de ustedes pensará: “macho, pues piénsate las cosas dos veces antes de escribirlas”.

Evidentemente pienso mucho las cosas antes de escribirlas; y valgo más (pueden estar ustedes seguros) por lo que callo (y a buen recaudo guardo) que por lo que publico.

Pero cuando publico algo, como la trama de pederastia del “caso Bar España” en la que doy hasta 42 nombres -que tenemos perfectamente identificados- como depravados violadores de niños, es porque tengo pruebas para convencer al magistrado más incrédulo de España si no fuera por todos mis antecedentes con sus compañeros y por el corporativismo que les guía en sus sentencias de manera habitual.

Puede que, con esta editorial de hoy, aún le esté complicando más la defensa (de lo ya complicada de por sí que la tiene) al bueno de mi letrado, don Mario García Galindo pero es que, pese a lo excelente penalista que es y a que todo puedo probarlo, ya les puedo adelantar cómo va a acabar este juicio y qué va a hacer conmigo “la mafia judicial española” y el Régimen del 78 con todas las ganitas que me tienen.

Eso sí, “me doy por jodido… pero bien jodido” pero como de tonto no tengo un pelo, cuando haya declarado prepararé un envío, a los medios de comunicación más importantes del mundo, de todas las pruebas (con material audiovisual incluido) con la esperanza de que, en algún lugar del planeta haya algún periodista tan honesto y tan noble (o tan gilipollas) como yo, dispuesto a hacer que esto no quede enterrado.

Y no sólo porque un periodista que cumple con su trabajo esté condenado a prisión si no por la memoria de la niña de 5 años violada hasta matarla y por las 16 víctimas (como mínimo) de estos depredadores sexuales de alto standing.

Como víctimas se sientan los pederastas y como acusados quienes han denunciado estos terribles crímenes.

Esto es España: el paraíso de la injusticia.

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desperta Ferro: La palabra de Josele Sánchez

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