Sábado, 24 Agosto 2019

La Iglesia es el cuerpo de Cristo. Para defender nuestra fe 3- 2ª Parte

PUBLICADO EL Domingo, 04 Agosto 2019 09:26 Escrito por
La Iglesia es el cuerpo de Cristo La Iglesia es el cuerpo de Cristo

No podemos decir que amamos a Cristo pero no amamos a su Iglesia.

 

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1ª Corintios 12,12-13 “Todos nosotros, en efecto, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos recibido el bautismo en un solo Espíritu, a fin de formar un solo cuerpo; a todos se nos ha dado a beber de un mismo Espíritu.

Del mismo modo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y por muchos que estos sean, no forman más que un cuerpo, así también Cristo. Porque todos nosotros hemos recibido un mismo espíritu en el bautismo a fin de formar un solo cuerpo”.

1ª Corintios. 12, 27- 28  “Ahora bien, vosotros formáis el cuerpo de Cristo y cada uno por su parte es un miembro. Y Dios ha asignado a cada uno un puesto en la Iglesia.

Colosenses 1,18 Nos dice: “Cristo es la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia”.

Si Cristo es la cabeza de la Iglesia, y esta es su cuerpo, la Iglesia es importante para Cristo, además Cristo adquirió su Iglesia con su sangre.

 

¿Es necesario comer el cuerpo de Cristo y beber la sangre de Cristo para salvarse?

 

Comer el cuerpo de Cristo y beber su sangre es necesario para la salvación.

Juan 6, 51 “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que come de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne. Yo la doy para la vida del mundo.

Juan 6,53-56 “Os aseguro que si no coméis la carne del hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros.”

“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitare en el último día.”

“Mi carne es verdeara comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre vive en mi yo en él.”

A la luz de estos textos se desprende que comer su cuerpo y beber su sangre es de necesidad para obtener vida eterna ¿Y quién es la Iglesia que sigue haciendo esto, La Iglesia fundada por Cristo. La Santa Iglesia Cristiana Católica.

Hechos 2, 42 “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”

Hechos 2, 46 “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración.”

Los apóstoles y la Iglesia primera  se mantenían en las enseñanzas de los apóstoles y acudían a orar y a la fracción del pan. La Iglesia de Cristo sigue haciendo esto hasta nuestros días.

 

Cristo ama y salva a su Iglesia

 

Efesios 5,22 y siguientes  El marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y al mismo tiempo salvador del cuerpo, que es la Iglesia”

“Maridos amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la Iglesia y se entrego a sí mismo por ella para consagrarla a Dios, purificándola por medio del agua y la palabra”

“Nadie odia a su propio cuerpo, antes lo alimenta y lo cuida como hace Cristo con su Iglesia, que es su cuerpo, del cual nosotros somos miembros”

No podemos por tanto decir que amamos a Cristo pero no amamos a su Iglesia.

Cristo ama y salva a su Iglesia que somos todos los bautizados católicos, La Iglesia de Cristo solo la forman los católicos bautizados en la Iglesia Católica, por lo tanto es muy importante estar en la Iglesia de Cristo si queremos ser salvados por el Señor. ¡Quien permanece fuera de la Iglesia por su propia voluntad, no tiene salvación!

Cristo ama a la Iglesia como si fuera su esposa. Ciertamente es apropiada la comparación que hace Pablo entre las relaciones que deben tener un esposo con su esposa y la relación que tiene Cristo con su Iglesia, Cristo trata a su Iglesia como a una esposa. Siguiendo con la comparación, nuestro Señor dice: “Nadie aborrece su propio cuerpo, al contrario lo alimenta y lo cuida, así es como hace Cristo con su Iglesia”.

 

¿Qué tenían que predicar los apóstoles?

 

En Mateo 28,19-20 leemos: “Haced discípulos de todos los pueblos y bautizarlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del E. Santo, enseñándoles a poner por obra todo lo que os he mandado”.

Notamos que las personas se hacen discípulos por el sacramento del bautismo, por lo que podemos deducir que no todo el mundo es discípulo, sino aquel que se ha bautizado en la Iglesia Católica ¡Única Iglesia fundada por Cristo!. Entonces ¿Quienes forman la Iglesia de Cristo?, solamente los bautizados dentro de su verdadera Iglesia. El bautismo que hacen las sectas no es un sacramento, por más que algunos clérigos lo digan, no hay sacramentos dentro de una iglesia falsa. En  una iglesia falsa, no puede haber sacramentos validos.

El bautismo nos hace miembros de la verdadera Iglesia, por lo tanto el bautismo realizado en una secta, no puede en modo alguno convertir a ese bautizado en miembro de la verdadera Iglesia, eso supondría admitir que es miembro de la Iglesia de Cristo aunque sea miembro de una iglesia falsa. No se puede estar dentro de la Iglesia y fuera de la Iglesia al mismo tiempo. ¡Eso es una incongruencia!

Hay dos requisitos que son imprescindibles para ser miembro de la Iglesia de Cristo:

Ser bautizado dentro de la Iglesia verdadera, es decir la Iglesia Católica.                                                                                            

Enseñar lo que Cristo nos ha enseñado, es decir el verdadero evangelio, y la Santa Tradición.

Todo el que no predica el verdadero evangelio, transmitido por los apóstoles y la Santa Tradición ¡No es Iglesia de Cristo! ¡Solo la Iglesia verdadera de Cristo tiene potestad para impartir sacramentos.

Efesios 4, 3-6 “Mostraos solícitos en conservar, mediante el vinculo  de la paz, la unidad que es fruto del Espíritu. Como también es una la Esperanza que encierra la vocación a la que habéis sido llamados; Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia, un solo Dios que es Padre de todos, que está sobre todos, actúa en todos y habita en todos los que son cuerpo de Cristo, es decir su única Iglesia.”

Estos textos no dice con claridad que solo hay un Dios que es Padre de todos los católicos bautizados, un solo Señor, una sola es la Esperanza, una sola es la fe, uno solo bautismo, una sola Iglesia que debe estar en paz y unidad. 

Es el sacramento del bautismo el sacramento que nos hace hijos de Dios, hermanos en Cristo, miembros de la Iglesia, por tanto, solo pueden ser considerados nuestros hermanos los bautizados en la única Iglesia de Cristo. ¡La Iglesia Católica!. No es válido el bautismo hecho en alguna secta, porque no constituye un sacramento y por tanto ese bautismo no es válido.

 

¿Los apóstoles tenían que cuidar a ese rebaño que es la Iglesia?

 

 “Yo sé que después de mi partida, entraran en medio de vosotros lobos crueles, que no perdonaran al rebaño, incluso de entre vosotros mismos saldrán algunos difundiendo doctrinas perniciosas para arrastrar a los discípulos detrás de ellos, por eso estad alerta….”

Debían estar vigilantes porque entrarían lobos crueles, alguno saldría de entre nosotros y enseñarían doctrinas falsas. Quien se sale de la Iglesia y enseña doctrinas falsas, deja de ser oveja y se convierte en lobo. ¡No es posible ser lobo al mismo tiempo que oveja! Debemos estar alerta porque en medio de nosotros habrán falsos profetas, lobos disfrazados de vejas ¡Esto está sucediendo en nuestro tiempo!

En Mateo 7, 15 y siguientes.  Cristo nos advierte  “Tened cuidado de los falsos profetas; vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. ¡Disfrazados significa revestidos, con ropajes que los hacen representar como pastores, pero son falsos pastores que engañan con sus vestiduras o sus cargos eclesiásticos!

2ª Corintios.11,13 “Los falsos apóstoles, son obreros embaucadores que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y no es de maravillarse, ya que si el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz, parece natural que sus ministros se disfracen de agentes de salvación”. ¡Utilice discernimiento el lector!

Estos lobos se presentan como si fueran ovejas, se disfrazan de apóstoles de Cristo. De agentes de salvación.

1ª Juan 2,18 en adelante. “Hijos míos, estamos en la última hora.  Habéis oído que iba a de venir un anticristo; pues bien, han surgido muchos anticristos” “Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros, porque si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Así ha quedado claro que no todos son de los nuestros (Aunque permanezcan entre nosotros)”

Queda completamente claro que no todos son Iglesia de Cristo.  Los que salen de la Iglesia de Cristo pasan a ser anticristos. Pero estar alerta, muchos de estos lobos anticristos han salido de nosotros, pero algunos aun están dentro disfrazados con cargos o ropajes eclesiásticos.

No olvidemos la parábola del trigo y la cizaña, en Mateo 13, 24-52 los dos crecerían juntas en el mismo campo, es decir la misma Iglesia.

 

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