Domingo, 25 Agosto 2019

La ideología de género es la moral del diablo

PUBLICADO EL Domingo, 19 Mayo 2019 12:39 Escrito por
Satánica ideología de género Satánica ideología de género

 

Todos somos iguales, eso es verdad, pero en dignidad. Pero somos distintos física y psicológicamente, ¡Gracias a Dios! Hombres y mujeres somos distintos, pero complementarios.

La ideología de género se va metiendo poco a poco por nuestra permisividad y nuestra pasividad, está destruyendo nuestra personalidad y nuestra sociedad, por eso debemos estar atentos a esa dictadura podrida del relativismo, debemos ser contestatarios y manifestar nuestra disconformidad, nuestro rechazo. Al denostar la existencia del bien y de la maldad, al final no sabemos lo que es bueno y malo y por tanto pecado, vamos perdiendo la orientación de nuestra vida y nos imposibilita para poder desarrollarnos adecuadamente, y por tanto para poder alcanzar la felicidad. Todo es muy grave en la ideología de género, está degradando al ser humano, pero lo más grave además de querer destruir la familia, es querer corromper a los niños, a los adolescentes y a los jóvenes.

La ideología de género pretende poner la sexualidad no al servicio del amor, sino al servicio del placer, esto acaba convirtiendo a las personas en esclavas de los bajos instintos. Han subvertido el orden natural, el sexo ya no es consecuencia del amor, sino el amor consecuencia del sexo, pero ya ni eso, el sexo ha dejado de tener conexión con el amor y se ha convertido en una mera búsqueda de placer que alimenta las bajas pasiones y la perversión. El hombre ha perdido su humanidad para convertirse en algunos aspectos en un mero animal, sin conciencia ni valores. En nombre de una falsa libertad pretenden terminar con la libertad que nos pide que seamos capaces de mandar en nosotros mismos, contando para ellos con la ayuda de la Gracia.

En esta sociedad convulsa, La Iglesia Cristiana Católica es la única que defiende a los más pequeños, ante la corrupta ideología de género y el asesinato de bebes antes de nacer, por esta razón, intentan destruirla, porque es la única institución que queda por derribar. No debemos doblegarnos, ese es el mensaje de Jesús. El Papa Juan pablo II nos decía: ¡No tengáis miedo, Dios está con nosotros!

La falsa antropología de la ideología de género

En la humanidad, y en todas las especies solo hay dos géneros, el masculino y el femenino. El relativismo y la ideología de género niegan el orden natural y biológico de la sexualidad, de tal modo que ésta queda reducida a un mero rol social dominada por el vicio: ya no naces hombre o mujer, sino que es la perversidad o la caprichosa voluntad, la que te hace hombre o mujer, y, por lo tanto, proponen que es lícito que seas tú mismo el que elijas qué quieres ser: sexo masculino, sexo femenino, o un mixto de ambos. Incluso puedes convertirte en un esperpento humano por la gracia del bisturí. ¡Es claramente monstruoso y satánico! El ser humano se está degradando hasta tal punto que lo que impera es la inmoralidad al modo de Sodoma y Gomorra.

Esta ideología se enseña deformando hoy a todos los niños y jóvenes de occidente en escuelas y universidades, corrompiendo a la juventud y propagando la desnaturalización humana. Se difunde en todos los medios de comunicación e inspira la legislación recientemente aprobada por la mayor parte de los gobiernos y parlamentos occidentales, al servicio del satanismo propagado por satánica masonería iluminatis.

Además se censura cualquier crítica que la ponga en duda, así como la realización o publicación de cualquier estudio científico que la refute. Me es indiferente ser censurado por rechazar y criticar la ideología de género como contraria a la naturaleza del ser humano, y abogar por defender públicamente la verdad. Como cristiano, estoy obligado a proclamar la Verdad de Cristo, transmitida por la Santa Iglesia Cristiana Católica, que a pesar de los pesares, y ante la desviación de no pocos eclesiásticos, es la única depositaria del mensaje de salvación, predicado por nuestro Señor Jesús.

Debo decir alto y claro que no ha habido antes de Cristo ningún otro salvador enviado por Dios Padre, ni ha habido, ni puede haber, ningún otro después de Cristo. Cristo es la Única Verdad, el Único Camino y La Única Vida.

No me asombra si los defensores de la maldad, aunque estén revestidos de autoridad, política, social o eclesial, irrumpen en mi libertad para proclamar la verdad del Reino de Dios y denunciar a los que se oponen al establecimiento de ese Reino, eso no puede coartar mi obligación como profeta, condición que adquirí en el sacramento de mi bautismo, reafirmada en el sacramento de mi confirmación en la fe en Cristo, por tanto miembro de su Santa Iglesia. ¡Sí, yo soy Iglesia! Aun reconociendo el principio de autoridad, no estoy obligado a obedecer nada ni a nadie, aunque se revistan con coronas, lazos, banderolas o sotanas, que  me proponga como verdad, algo contrario a la Verdad de Dios, expresada en la Santa Biblia, La Santa Doctrina y la Santa Tradición.

Me declaro abiertamente contrario al relativismo y a la ideología de género, y expongo abiertamente mi repugnancia a esa decadente ideología de género, declarándolas contrarias a la lay natural, a la razón y a Dios, las proclamo como dañinas para el ser humano y la sociedad, y por tanto satánica.

Termino este breve comentario con la clara condenación que nos dice la Palabra de Dios en:

Romanos 1:26-32 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,

27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no convienen;

29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;

32  Que los que practican tales cosas son dignos de condenación, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

1ª Timoteo 4,1 “Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios

 

 

Comenta esta noticia