Martes, 21 Mayo 2019

La España que vendrá después de las elecciones

PUBLICADO EL Miércoles, 24 Abril 2019 08:39 Escrito por
La España que vendrá después de las elecciones La España que vendrá después de las elecciones

 

 

Esta semana se van a celebrar unas nuevas elecciones generales en España. Más allá de las diferencias que puedan tener los partidos que se presentan todos coinciden en el mismo defecto: todos aceptan las reglas del juego del 78, por lo tanto, todos aceptan las reglas del enemigo, por lo que han perdido la partida antes de empezar. Aquellas reglas nos impusieron unas condiciones económicas que han destruido toda nuestra economía productiva pues, al obligarnos a competir con países con mano de obra y monedas mucho más baratas que la nuestra, buena parte de nuestros sectores primario y secundario se han marchado de España. No es cierto que seamos más ricos que nunca, eso es propaganda del Régimen. Lo cierto es que el poder adquisitivo de un trabajador español es hoy mucho más bajo que hace cuarenta años. Los salarios han subido, como no podía ser de otra manera, pero el coste de la vida lo ha hecho mucho más. Al igual que han subido la deuda y los impuestos, dos fenómenos que hace 40 años apenas existían.

 

La consecuencia de todo esto es que las crisis económicas se repiten de manera periódica. La última la vivimos hace diez años y parece que la próxima puede estar a la vuelta de la esquina. Realmente, nunca llegamos a salir de la crisis de 2008. Lo que hicimos fue tirar de deuda para no caer en el agujero. En apenas diez años nuestra deuda ha aumentado en cientos de miles de millones de euros, unos euros que el banco Central Europeo imprime de la nada para prestárselos después al gobierno de España. En esas circunstancias ¿por qué no tenemos un Banco nacional de España que haga lo mismo, es decir, que cree todo ese dinero para financiar nuestra economía, pero sin crear ninguna deuda?

 

Parece que la economía mundial se desacelera. Además, a finales de este año el banco Central Europeo cambiará de presidente. Es muy probable que gane el candidato alemán. Si lo hace favorecerá la política alemana y, si a Alemania le conviene subir los tipos de interés puede ser un golpe mortal para la economía española, pues los intereses que pagamos en estos momentos se podrían duplicar o triplicar. Si no podemos hacer frente a ese gasto extra, las consecuencias pueden ser imprevisibles, pues tendríamos que malvender lo poco que nos queda para evitar el colapso de nuestra economía. Es la trampa de la deuda. Nos pueden exigir nuevas reformas laborales, más subidas de impuestos, bajadas masivas de pensiones a la griega o privatizar a precio de saldo las pocas empresas públicas que vayan quedando.

 

Si nos obligan a competir con el tercer mundo, en especial con países como China, nos convertiremos en el tercer mundo. No es casual que sigamos importando millones de inmigrantes en masa. Es la única forma de competir en el mercado global que nos impone el liberalismo. Sectores como la hostelería o la agricultura cada vez se parecen más al mercado laboral chino. Debemos entender que así no podemos seguir. Tenemos que establecer barreras proteccionistas frente a la entrada masiva de productos y personas del tercer mundo, debemos recuperar la capacidad de crear nuestra propia moneda, debemos negarnos a pagar una deuda tramposa e ilegítima, debemos acabar con el privilegio bancario de crear dinero de la nada, debemos cerrar de una vez todo el Estado autonómico y, por supuesto, salirnos de la actual Unión Europea, cuyo plan es aprovechar la crisis catalana para fortalecer aún más a las autonomías en España. con el fin de debilitarnos como Estado Nación y fortalecer aún más al gobierno de Bruselas.

 

No estamos haciendo las cosas bien y todavía pueden empeorar mucho más, y esto es algo que no está denunciando ni uno solo de los partidos que se presentan a las elecciones el próximo domingo, por lo que ni uno solo de ellos pueden ser la solución a los problemas de España.

Miguel Blasco

La Voz de Europa

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