Miércoles, 22 Mayo 2019

La conjura de los farsantes

PUBLICADO EL Sábado, 01 Septiembre 2018 02:34 Escrito por

Cuando tienen tanto interés en entretenernos con la bobada de los lazos amarillos; con el acoso al juez Llarena que no tiene ni pies ni cabeza; con el tema de Franco que es pura psicopatía; con el tira y el afloja del asunto secesionista, que es recurrente para desviar la atención de las cuestiones realmente importantes, algo nos indica que hay que sospechar sobre asuntos turbios que se nos ocultan en juego de prestidigitador.

No es comprensible que un país medianamente serio, con la experiencia en acumulación de errores a lo largo de la historia que tiene España, se meta en este berzal con la torpeza y zafiedad que caracteriza a los actuales políticos, sin que nadie mueva un dedo para resolverlo de forma expeditiva. Quizás sea que nos ocultan cosas con maniobras de distracción y que se esté cocinando un plan para tratar de ocultarnos algo, como magos que cierran canales de nuestra atención para que no veamos el truco.

¿Y qué es lo que el común de los ciudadanos pierde de vista con estas cortinas de humo?

Quizás sea una planificación maltusiana de sesgo diabólico, para modificar las estructuras sociales, cognitivas, culturales y demográficas de nuestro país, favoreciendo los planes del gran capital, el de verdad, el trasnacional; para proletarizar la fuerza de trabajo, y hacer caer los costes laborales hasta el punto de la explotación y casi esclavismo. En ello tiene mucho que ver los condicionantes para impedir la natalidad, destruyendo a la familia en su sentido de progénie por falta de apoyo institucional e inexistencia de la compatibilización de la vida familiar y la laboral.

Es evidente que, con las políticas de migración, se califican como mafias a quienes trasladan a Europa a cientos de africanos. ¿Lo son, o quizás son sicarios al servicio de planes inconfesables?  Los emigrantes son carne de cañón inconsciente e inocente para hacer retroceder hasta el infinito las condiciones laborales de las sociedades de acogida, precarizando la oferta de empleo, haciéndola contingente, mal pagada, y posibilitando situaciones que hace dos siglos perdimos de vista gracias a los avances en las condiciones laborales. Con los salarios de miseria que se van viendo llegar al mercado de trabajo gracias a esa inmigración masiva, o con la excusa de ella, la bajada de contribuciones a la Seguridad Social contribuirá a hacer inviable unas pensiones dignas en un futuro que ya es presente.

Y de esto nadie habla porque nos tienen abducidos con las tonterías que propalan, que no tienen ni pies ni cabeza, pero que nos entretienen mientras suceden cosas muy graves.

¿Y qué dicen de todo esto los sindicatos?  NADA

¿Y qué dicen de esto los partidos neo-marxistas? NADA

Quizás sea porque son parte del tinglado de los nuevos formatos del capitalismo, los de la acumulación de riqueza en el uno por ciento de la población que controla el 90 % de la riqueza mundial. Porque la burguesía de hoy no es la de los empresarios  pequeños o medianos o de los autónomos a los que se ponen todo tipo de barreras y dificultades para ejercer su función económica y social. La alta burguesía es la que de forma especulativa acumula de forma ilimitada fortunas inmensas que evaden sus obligaciones fiscales mediante SICAV y fórmulas legales que lo permiten; o bien mediante la simple evasión monetaria a paraísos fiscales de forma más o menos consentida.

Quienes están tras el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Trilateral o el Club Bilderberg saben muy bien cuales son los mecanismos para condicionar la evolución de un país, limitar los derechos individuales, encorsetar las condiciones sociales y laborales de los trabajadores etc, para así permitir el enriquecimiento exponencial de multinacionales y tinglados económicos transnacionales; e, incluso, desestabilizar zonas geográficas, que tengan interés estratégico, para intereses espúrios, como pudieran ser producir desequilibros regionales, control de la explotación de las fuentes de energía, etc.

Hoy la lucha por la emancipación de las clases desfavorecidas no tiene ningún parecido con las producidas en los siglos XIX o XX; simplemente porque los agentes económicos han variado de forma drástica y tenemos la espada de Damocles de los instrumentos de control mental colectivo, como son las redes sociales.

Los mecanismos para lograrlo están a la vista. Solamente hay que verlos abriendo los canales de información y teniendo una mirada crítica, no condicionada por los mecanismos de propaganda o desinformación.

Entre otros, están los de traslación planificada de masas ingentes de población africana a Europa o desde zonas en convulsión como  Venezuela a otros países iberoamericanos, en cómputos millonarios; introduciendo elementos de desestabilización en zonas que interesa subyugar.

Si no, ¿cómo se entiende la pasividad de la ONU en esos conflictos? Y la ausencia de la OTAN en esas situaciones humanitarias mientras que se actúa de forma directa o indirecta en guerras inducidas por intereses de bloques mundiales que siguen con sus actuaciones encubiertas; que se aplican sobre el trasero de países paganos de esos intereses. El caso de Siria es quizás el más relevante, aunque no el único.

Otro factor de modificación conductual y control cognitivo es la transformación axiológica del sistema de valores de esas sociedades víctimas, introduciendo un relativismo hedonista salvaje, actuando sobre el sistema educativo para cambiar los elementos culturales característicos y haciendo un revisionismo histórico basado en la mentira más burda y salvaje que cabe en desde un enfoque escolar, introduciendo modificaciones antinatura en la identidad sexual, mediante un feminismo salvaje que introduce la imagen del varón al que castrar en sus derechos como persona; trivilizando el derecho a la vida, etc; para crear el cultivo suficiente y necesario que permita nuevas formas de control social y de organización de comportamientos colectivos.

Lo curioso es que la llamada izquierda populista o no populista sea el instrumento fundamental en esa actuación cuyo beneficiario principal es ese gran capital trasnacional que se beneficia de esos mecanismos de control social y de modificación de la conducta de las masas para someterlas a planes de sometimiento como nunca se han conocido.

Esa izquierda traiciona a la clase trabajadora a la que dicen defender y a sus raíces más características.

Ernesto Ladrón de Guevara

Desatando Nudos

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