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Juana Rivas y Paqui Granados ¿se trata de un folie a deux?

PUBLICADO EL Lunes, 05 Noviembre 2018 19:01 Escrito por
Imagen de una mala actriz y una peor directora de escena Imagen de una mala actriz y una peor directora de escena

Folie a deux o locura compartida, donde una personalidad domina hasta tal punto a la otra creando una personalidad única.

 

 

 

La realidad es única, es una verdad objetiva, intacta siempre, sin cambios, y jamás depende de puntos de vista, de opiniones ni de ópticas. El problema es cuando alguien desarrolla una visión distorsionada de la realidad y se lo transmite como una especie de inoculación a otra, transformando una realidad única en algo ilusorio y totalmente erróneo y manipulado.

Así es el folie a deux. Generalmente una persona frustrada por hechos pasados o presentes y que no puede dominar a alguien mediante el mecanismo de desplazamiento y después de elegir a su víctima la domina -creyendo dominar a esa persona a quien no puede o no es capaz de retar-.

En el caso Juana Rivas, su letrado, José Estanislao -un abogado coherente- le indicaba los pasos correctos a seguir por la vía legal.

Pero Juana Rivas prefirió no atender los consejos de su letrado, de nuevo los pasos equivocados, como en el pasado de la Casa de la Mujer y el desastre que puede suponer para dos menores.

Nadie cree que su abogada en Italia diga “Juana decide”, porque no funciona así, sino que dirige otra persona que influencia de manera patológica en ella: Juana es Francisca, en una especie de conexión mental que urdió una trama, una historia para facilitar la custodia de los hijos.

Y eso ni es ético, ni tampoco es profesional.

La misma Paqui -que en una conferencia en Granada decía que Francesco era pacifista y un marido y padre ejemplar- ahora lo tilda de maltratador sin importar el daño a otra persona, en una especie de rasgo psicopático con nula empatía al sufrimiento de otros.

Siempre un profesional acata las sentencias judiciales y nunca aconseja la huida, el desobedecimiento a la justicia, el desacato, ni el tomar la justicia por su mano desubicando a dos menores de su entorno por puro egoísmo y narcisismo.

Aquel que huye siempre es porque esconde demasiados secretos, porque la verdad es el triunfo y el bien para todos; para un padre, para una madre y fundamentalmente para sus hijos.

De nuevo empezamos con cartas infantiles en las que –a simple vista- se atisba coacción o estar falsificadas por adultos, como el año pasado pero con la metedura de pata de enviárselas a una persona que ya no vive.

Nunca la manipulación ni la distorsión de la realidad, sino la verdad con admisión de errores para rectificar.

Por el bien de dos menores que son los más dañados y perjudicados. Y compañeros míos -no asociados a Casas de la Mujer de talante feminista- comparten mi opinión profesional. Y Maracena, Maracena pueblo también habla.

Pilar Enjamio

Psicólogo.

LA TRASTIENDA

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