Domingo, 25 Agosto 2019

¿Feminismo, Comunismo? La manipulación del "Gran Capital?

PUBLICADO EL Viernes, 01 Febrero 2019 10:49 Escrito por Jesús Bermejo Villar
Así será muy pronto ¿nuestro mundo? Así será muy pronto ¿nuestro mundo?

 

Si no somos capaces de cambiar el mundo, intentemos al menos que el mundo no nos cambie a nosotros

 

 

 

La decadencia no empieza por el deterioramiento de las ideas, sino por la forma de vida, por los deseos materiales y su manera de llevarlos a cabo.

De nada sirve predicar en desierto, aún menos cuando nadie escucha tus palabras.

La charlatanería se la dejaremos a los demócratas ya que mientras ladren señal es que nosotros cabalgamos. Sordos estamos de escuchar tanto a liberales de derecha, como a progresistas de izquierda denominarse “fascista” mutuamente. Pero como la realidad son hechos, cuando tiendes a decir lo que no piensas, corres el riesgo de pensar lo que dices.

 ¿Y qué pasa cuando estos dos elementos se anexan? Que nace de ellos hijos bastardos.

Un ejemplo elocuente es el feminismo de imperiosa actualidad.

Un feminismo que nace del liberalismo, no del comunismo. Se forja y se da forma a sí mismo en ambientes liberales pero la bandera es portada por los que llevan la hoz y el martillo en la camiseta. Vagos recuerdos les queda a estos jóvenes -y no tan jóvenes- de la oratoria de Lenin o el Che Guevara.

Lenin propugnaba que “la desviación sexual es una depravación de la clase burguesa”.

El Che Guevara creó en la Península de Guanahacabibes el primer campo de concentración para homosexuales, centros de reeducación y en el mejor de los casos los deportaba a Miami al grito de “sois la escoria de la revolución”.

Estos esclavos (lo escribo sin comillas porque lo son) del siglo XXI, qué sin saberlo, defienden dogmas que -lejos de buscar la ya más que alcanzada igualdad en derechos de la mujer- sólo buscan la desintegración de la familia tradicional occidental cimentada en la civilización cristiana. Y no es una simple afirmación de este modesto columnista. Basta con perder dos minutos y buscar en Google la conversación que tuvieron el cineasta de Hollywood, Aaron Russo , y su amigo Nicholas Rockefeller, quien CREADOR del movimiento feminista, tratándole de ignorante: le explica que el motivo verdadero no es la independencia de la mujer, sino alejar a los recién nacidos de la vera de su madre, adoptando al sistema como su padre. A la vez –y acaso lo más importante- el sistema no puede permitir que la mitad de la población (mujeres) no paguen impuestos.

En el mundo (datos actualizado año 2.018) existe 75 países que condenan la homosexualidad, la mayoría con cárcel, y apenas 8 creo recordar con penas de muerte. Como adepto al “principio de causalidad” (que no a la mera casualidad) pongo todas las cartas sobre la mesa. En esos 75 países, el cristianismo jamás puso el pie. Es gracioso ver a los lobbys feministas acabando siempre sus marchas atacando las iglesias más cercanas y, por el contrario, con pancartas en su cabecera que rezan en contra de la islamofobia y a favor de la autodenominada “Religión de la Paz”.

¡Cuán desastre y utopía debe ser el ideario postcomunista! para que esta masa de aborregados aboguen por movimientos creados por supracapitalistas, mientras siguen autodenominándose “progresistas.

Incluso en la URSS inicial -cuando, aunque por un camino equivocado, intentaban ser algo distinto al capitalismo- estaba prohibido algo parecido al rock, la decadencia sexualista, el arte abstracto-basura, los “progres del porro y la cerveza” y toda la fauna que actualmente se autodenomina “comunista. Estos adalides de movimientos subversivos, jamás entenderán que el feminismo es un invento del capitalismo, la libertad sexual también, la juventud pasiva y drogada también, el ateísmo también, la invasión masiva también, la ludopatía también… y así podríamos rellenar más de cien folios, pero no conseguiremos nada, “no hay mayor esclavo que el que se cree libre sin serlo -que diría Von Goethe-.

Que a gusto se siente uno al calor de las llamas de la “Tercera Posición -de la que La Tribuna de España es una ejemplar demostración mediática-, con la tradición como estandarte y la lucha por la justicia social como obligación moral.

Quizá, si nos quedamos solos, es que sobraban los demás.

Parafraseando a Erasmo de Rotterdam “me sorprende la hipersensabilidad de algunos hombres, a quienes ofende todo lo que no sean alabanzas”.

En vez de orar y brindar honores a nuestros héroes, se hacen fiestas para ofendiditos de linaje extranjero, se los proviene de toda ayuda material para que recuperen fuerzas que la usarán para violar a nuestras hijas.

El mundo está al revés, pero esta continua lucha contra la naturaleza no tiene otra respuesta que ésta se revele y -como madre todopoderosa- reduzca todo a cenizas y solo así quizá algún día podamos construir un hombre nuevo.

 

 

Vivir de acuerdo con la tradición significa dar forma a la propia existencia,

siendo un exigente juez para con uno miso, volviendo la propia mirada

hacia la despierta belleza de nuestro corazón, en lugar de hacia la fealdad

de un mundo en descomposición

 

Jesús Bermejo Villar en exclusiva para La Tribuna de España

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