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Felipe VI y Juan Carlos I son masones. Opinión de Pedro Rosillo

PUBLICADO EL Martes, 21 Agosto 2018 02:39 Escrito por

Opinión de Pedro Rosillo para La Tribuna de España, -tan interesante como polémica- con la que el autor del artículo pretende explicar las actuales "claves del Nuevo Orden Mundial en nuestra patria". Una vez más reiteramos que los artículos de opinión son responsabilidad de su autor y que -ni en este ni en ningún otro caso- tienen que ser compartidos (en todo o en parte) por LTdE, que sólo expresa su opinión en los Editoriales firmados por su director.

El rey Felipe VI (lo mismo que su padre, el rey Juan Carlos I) -según el autor- son masones.

A excepción de Carrero Blanco y Adolfo Suárez, todos los últimos presidentes del gobierno de España han sido masones -en opinión de Pedro Rosillo-.

El asesinato de Carrero Blanco inducido por la CIA y por -el entonces príncipe- Juan Carlos de Borbón, la preparación del 23F dirigida por el Jefe del Estado, el recambio de Felipe (deseado por los norteamericanos), la eliminación del legítimo aspirante al Trono de España, Alfonso de Borbón y de uno de sus hijos... Teorías "originales" y no exentas de polémica las que defiende Pedro Rosillo en este artículo.

 

 

La cara de Sión en España

 

 

¿Cómo se implanta el Nuevo Orden Mundial en una nación? La respuesta es clara, añadiendo al plan, a sus dirigentes.

La cara de Sión en España siempre han sido la monarquía y la presidencia del gobierno; principalmente la monarquía, es decir, la Jefatura del Estado que para eso es el jefe. Sin estas dos instituciones Sión no podría nunca triunfar en España.

La monarquía ha sido un problema menor, porque desde que adhirió al plan Juan Carlos de Borbón, su hijo Felipe sólo tiene que seguir las directrices marcadas por su antecesor y en caso de peligro, al menos no modificarlas.

Juan Carlos de Borbón se adhirió al plan antes de muerto Franco, la monarquía en sí siempre ha sido la masonería. Él mismo es masón, y pertenece a las más importantes organizaciones secretas de este tipo como la de La Jarretera.

Es decir que hemos tenido y tenemos a un Jefe del Estado que ha realizado juramentos secretos a organizaciones privadas y extranjeras. Eso en sí debería de inhabilitarle ya para cualquier cargo público, sin pensarlo más. La monarquía en España tiene claro su cometido, el trono de España a cambio de apoyar el plan sionista del Nuevo Orden Mundial.

Con los presidentes de gobierno la cosa cambia y se vuelve mucho más complicada.

 

 

Juan Carlos (entonces príncipe), los Servicios de Inteligencia españoles y la CIA, fueron los responsables de la eliminación de Carrero Blanco que ejecutó ETA

 

 

 

No todos los presidentes de gobierno españoles han sido masones y no todos han aceptado las directrices que se les ha marcado desde la jefatura del estado. Porque no nos engañemos, en España el monarca no es sólo un título -o función- meramente decorativa, como nos lo han querido vender, es el verdadero poder, el que marca las directrices generales de la naciónEs muy fácil para la monarquía apuntarse los tantos de los éxitos y de los fracasos echarle la culpa a los políticos. Así es como suele funcionar, de esta forma, la institución monárquica siempre queda salvaguardada.

Principalmente en España ha habido dos presidentes del gobierno que no han seguido las directrices que se les marcaba desde Sión: Carrero Blanco y Adolfo Suárez. El primero fue asesinado –supuestamente- por la banda terrorista ETA y digo supuestamente, porque el recorrido que hacía Carrero Blanco en su coche oficial todas las mañanas fue entregado en un sobre al comando etarra, en el Hotel Mindanao de la capital madrileña, por el actor Luis de Villalonga. El comando etarra en cuestión estaba siendo seguido desde que llegó a Madrid por el comandante Cortina, amigo personal de Juan Carlos desde la Academia Militar de Zaragoza, son de la misma promoción. En el momento del atentado --a escasos 100 metros de la embajada norteamericana Cortina- tenía montado un equipo de seguimiento al comando etarra. Juan Carlos de Borbón en sus conversaciones con Kissinger, su padrino, le contaba de la necesidad de apartar al general Carrero Blanco al ser un “lacayuno de Franco”, palabras textuales.

Blanco y en botella qué es…

Pues eso, Carrero Blanco no era masón, por lo tanto, jamás hubiera seguido las directrices del Nuevo Orden Mundial que tenía para España: en concreto la hoja de ruta para España estaba diseñada desde Estados Unidos, que era entrar en la OTAN y en la UE (entonces denominada Comunidad Económica Europea), siempre para defender los intereses sionistas de Estados Unidos e IsraelJuan Carlos de Borbón era el encargado para llevar a cabo esa hoja de ruta, a cambio de asegurarle el trono de España.

 

 

Cuando Alfonso de Borbón reclamó sus legítimos derechos dinásticos, perdió en accidentede tráfico a uno de sus hijos. Posteriormente él mismo moría consecuencia de un accidente que nunca nadie creyó

 

 

 

Los norteamericanos cumplieron. Misteriosamente el duque de Cádiz Alfonso de Borbón y Dampierre, murió degollado en Estados Unidos mientras esquiaba, le tendieron un cable a su paso. El duque de Cádiz había reclamado sus derechos dinásticos al trono. Un hijo suyo, Francisco de Asís, con 11 años, murió en un accidente de tráfico cuando él mismo duque conducía al chocar contra un camión, es decir, sólo queda su hijo Luis Alfonso de Borbón al que hemos podido ver recientemente en el Valle de los Caídos.

Otro presidente español que hubo que “apartar” fue Adolfo Suárez. Suárez no quería que España perteneciera a la OTAN sin contraprestación de ningún tipo. En este aspecto tenía las mismas ideas que Carrero Blando. Era hora de negociar Gibraltar, por ejemplo. En todo caso, Suárez se inclinaba para España por incluirla entre los países no alineados, neutralidad que siempre había sido muy beneficiosa para España en un mundo que moría de intrigas -que a España ni le iban ni le venían- no eran de su interés.

El encargado de quitar políticamente a Suárez de la escena fue de nuevo el comandante Cortina, que diseñó el golpe de estado del 23 de febrero. Cortina se reunió con Tejero en una cafetería de Madrid, Tejero tendría la función de ser un “tonto útil”.

El gobierno salido del golpe sería con el general Alfonso Armada de presidente y Felipe González como vicepresidente del gobierno “Isidoro para la CIA” (Felipe González siempre fue su protegido), dispuesto a tomar el relevo.

Pero algo falló, cuando el general Armada entró en el hemiciclo cometió un fallo, que fue darle a Tejero la carta del próximo gobierno (socialistas y comunistas incluidos en él). El teniente coronel Tejero –que era un hombre de honor y absolutamente fiel a sus convicciones- se dio cuenta que era el “tonto útil” de la Operación y de que había sido vilmente engañado, y no dejó entrar a Armada dentro del hemiciclo para dirigirse a los diputados y formar el “gobierno de concentración”; es decir que el golpe falló por el teniente coronel Tejero y no porque lo detuviera el rey Juan Carlos de Borbón –tal y como ha quedado falsamente acreditado para la historia- que era el que de verdad dirigía esta operación con Estados Unidos apoyándole..La Sexta Flota norteamericana, desplegada frente a las costas de Valencia, y un avión de la OTAN sobrevolando el cielo español para interceptar cualquier comunicación inhalámbrica son algunas evidencias de cuanto afirmamos.

Pero, aunque el golpe falló se consiguió quitar de la escena política a Suárez.

 

 

El 23F fue dirigido por Juan Carlos I y lo hizo fracasar el teniente coronel Tejero. Poco después llegaría al poder Felipe González y se iniciaba el camino hacia la autodestrucción de España

 

 

Calvo Sotelo llegó a la presidencia del gobierno con la única misión de firmar el ingreso de España en la OTAN sin contraprestación ni negociación de ningún tipo. Se perdió una oportunidad para recuperar Gibraltar y Ceuta y Melilla quedaban fuera de la defensa atlántica. Después –con el pueblo español engañado y Juan Carlos en su mayor cuota de popularidad –en clave interna y a nivel internacional- por haber aparecido como la “gran figura demócrata capaz de detener el Golpe de Estado del teniente general Miláns del Bosch y del teniente coronel Antonio Tejero Molina”, llegó Felipe González, (“Isidoro” en los tiempos de fácil, dulce y consentida clandestinidad antifranquista), un vendedor de crecepelo, un tipo con carisma, un actor, que empezó a aplicar las directrices del Nuevo Orden Mundial.

Fue llegar Felipe González a la presidencia del gobierno de España y se legalizó el aborto (es decir, el asesinato de niños en el vientre de sus madres)… y las políticas sionistas se pusieron a funcionar a toda marcha en España, derechos hacia nuestra destrucción nacional. También fue González el que negoció nuestra entrada en la UE -renunciando a cualquier reivindicación histórica y política-todo a cambio de subvenciones. España renunció a ser una potencia industrial para convertirse en un país de camareros y limpiadorasPasamos de ser la octava economía mundial a la decimocuarta después de aplicadas las políticas socialistas del también masón Felipe González.

 

A partir de Felipe España se desfiguró, se quebró moralmente, la droga campaba por sus anchas por España matando a miles de jóvenes y destruyendo a miles de familias españolas. El mismo narcotraficante Pablo Escobar estuvo en la fiesta de la victoria en la sede socialista de Ferraz (octubre 1.982) y los diputados socialistas le decían entre risas al narcotraficante colombiano “que sacara la coca que llevaba”...

Esta es la cara de Sión en España.

Pedro Rosillo

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