Martes, 21 Mayo 2019

Extraña victoria del tramposo Pedro Sánchez

PUBLICADO EL Martes, 30 Abril 2019 01:44 Escrito por
Tramposo Pedro Sánchez Tramposo Pedro Sánchez

 

Estoy leyendo por las redes sociales que huele a chamusquina esta innatural victoria del 28 de abril. A muchos les cuesta creer que el tramposo sin límites Pedro Sánchez haya podido ganar, además de modo tan raro y apañado, estos comicios a los que llegó con la peor fama de marrullero y traidor jamás cosechada en democracia. 
 
Después del jarro de agua fría que ha supuesto la noche de elecciones en España para el centro derecha, repuesta la ciudadanía del vértigo de estos meses con el usurpador de La Moncloa y observando lo sucedido con la legitimación presidencial del innoble Pedro Sánchez, la gente está analizando las incoherencias, casualidades y evidencias que derivan hacia la sospecha de que quizá no ha existido una limpieza modélica en los colegios electorales de zonas conflictivas, ni en el recuento electrónico de los votos por parte de la empresa INDRA. Apuntan al hecho de que en las próximas Europeas y Municipales del recuento se encargará SCTYL, empresa perteneciente a George Soros, quien se reunió en secreto con Sánchez. Lo que lleva a preguntar: ¿de verdad es un avance democrático que una empresa del especulador Soros, contabilice electrónicamente los votos en España?

Más allá de la normalización del momento postelectoral queda en el ambiente la sensación de que las irregularidades, en principio aisladas, han degenerado en un cúmulo de arbitrarias manipulaciones que, de ser verdad, serían lo suficientemente influyentes como para aseverar que el tramposo sanchismo, el secuestrador de la soberanía nacional, podría haberse blanqueado con alguna trampa organizada, sutil  y nada aislada.

Relatan que después de comprobar los modos sucios en que la izquierda impide el normal devenir de la democracia, a miles de españoles no les sería ajena la teoría de que si antes de las elecciones se ha trampeado con el uso vergonzoso de las administraciones públicas para tomar un rastrero y sectario ventajismo, el mismo modo de actuación ha podido suceder durante y después de las votaciones. Y si queda latente la sombra justificada de un posible amaño que VOX ha denunciado hoy en  rueda de prensa, solicitando un recuento manual en Valencia con la prueba de que 40.000 votos han podido ser declarados artificiosamente nulos, existen mayores contradicciones de victorias por regiones que son más escandalosas, incluso más allá de las explicaciones acerca de la fragmentación de los partidos de derecha o la polémica ley d’Hont.

No pocos se preguntan cómo es posible que la Andalucía liberada del feudo socialista en las Elecciones Autonómicas, retorne al yugo ideológico apenas transcurridos unos meses,  donde el tripartito ya ha practicado una importante rebaja de impuestos, además de erradicar el de Sucesiones. En toda circunstancia sociopolítica de cambio existe un ritmo previsible y gradual  que el CIS solo ha detectado con inverosímil tino llegado el momento de la verdad más allá de las encuestas. Algún mal pensado podría sospechar que el CIS intervenido por el PSOE escandalizó a la sociedad con garrafales errores de apreciación estadística que en realidad suponían un plan preestablecido, para condicionar a la ciudadanía en el momento en que se cumplieran los poco creíbles resultados de la victoria aplastante de un PSOE que legitimara al fin la presidencia hasta entonces secuestrada. Arguyen que nos habrían preparado para tragar los resultados que ya estaban cocinados antes de acudir a las urnas. De otro modo es difícil entender el descaro de los equívocos y la reiteración de las ridículas previsiones. Si la realidad supera a la ficción, baste recordar lo que trajo un 11-M, siendo cierto que desde el 11-M todo es 11-M.

La rareza de los resultados de estas elecciones se percibe de un modo espontáneo y paulatinamente acrecentada, porque esta victoria a medida de los planes de Pedro Sánchez suena más a planes preconcebidos que al albur propio de la selección democrática en las urnas. Tanto es así que se está hablando abiertamente de un pucherazo sofisticado, asociado a las modernas técnicas de cómputo de votos como a las malas artes acostumbradas por quienes carecen de conciencia ni virtud democráticas.  Algunos han denunciado un fraude fuera del centro de cómputos de Correo, adulterando los patrones de imágenes de actas de escrutinio de cada urna escaneada en las escuelas. Se habría transmitido a una IP enmascarada de un servidor secreto donde el soft habría cambiado las cifras para retornarlas al Correo.

¿Inventivas, bulos que ya se ha encargado de denostar el gran hermano impuesto para desmontar mentiras a conveniencia sospechosamente política? No digo yo que me crea esto que describo, pero en esta España parecida a una montaña rusa donde nada sucede por casualidad y existe un percal político verdaderamente endiablado, ya nada me parece imposible a tenor de lo visto y demostrado. Cuesta creer que Pedro Sánchez todavía exista, políticamente digo.

 

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