Miércoles, 24 Julio 2019

¿Está Sánchez en el mismo juego que Torra? ¿Es un traidor?

PUBLICADO EL Lunes, 24 Diciembre 2018 07:50 Escrito por
¿Está Sánchez en el mismo juego que Torra? ¿Es un traidor? ¿Está Sánchez en el mismo juego que Torra? ¿Es un traidor?

Es evidente que el Consejo de Ministros de Sánchez no se hubiera organizado en Barcelona si no hubiera habido previamente un pacto para las escenificaciones respectivas, que prepararan el camino hacia la idea milagrosa que se concentra en la palabra “diálogo”, es decir consenso. Ya se sabe que un consenso con nacionalistas no consiste en acercar posturas, sino la destrucción de España como1 nación, de su unidad y la solidaridad entre los territorios que la conforman, de la igualdad entre todos los españoles y del bien y el progreso del conjunto de la nación histórica que no coincide con la nación política. Es decir, de los principios inspiradores de la actual Constitución inconstitucional que contempla elementos que contradicen lo que establecen esos principios declarativos; como son el título VIII y la Adicional I, entre otros.

No sé por qué, pero quizás sea porque a estas alturas en estas Vascongadas en las que vivo y sufro ya hemos visto suficiente, cada vez que nombran la palabra diálogo se me representa la imagen de una sodomía, de un trágala, de otra vuelta de tuerca más, cuyo único beneficiario es el chantajista; y los que no estamos en el tinglado mafioso tenemos que pagar el festejo sin que seamos los invitados.

Como dice el profesor Dalmacio Negro Pavón en su opúsculo “La dictadura del consenso”:

                 “La política de desnacionalización-desespañolización llevada a cabo por el consenso a lo largo de treinta años ha sido bastante eficaz, aunque no es seguro que sea muy profunda, limitándose a anestesiar la conciencia de formar una nación. Al efecto, como si lo español sólo pudiese ser franquista, produce, por ejemplo, una específica leyenda negra del franquismo, que enlaza con la leyenda negra de la historia de España (cuyo auge interno debe mucho a los ‘regeneracionistas’) entre cuyos delitos incluye su insistencia en la unidad nacional.”  “Hablar de consenso en el orden político equivale a falsificar la realidad, es decir, la verdad, ya que la realidad y la verdad son lo mismo.  En el siglo XVIII, decía Hume al criticar el contractualismo político: ‘en las pocas ocasiones en que puede parecer que ha habido consenso, es por lo común tan irregular, limitado o teñido de fraude o violencia que su autoridad no puede ser mucha’. Luego se han perfeccionado los mecanismos del consenso.”

 

En definitiva, cuando hablan de diálogo lo que están diciendo es que una vez más nos van a meter la mano en el bolsillo, nos van a quitar la cartera y encima nos van a engañar como a pardillos, contándonos trolas que solamente tienen efecto en mentes ingenuas, ignorantes o inmaduras, pero que ya no cuelan en personas experimentadas en la política tras cuarenta años de trayecto llamado “democrático”. Porque democracia no es esto, esto es oligarquía partitocrática que da la apariencia a los ciudadanos de que deciden con su voto; pero que luego realizan prácticas de trilerismo político.

La cuestión es que un señor al que no le han votado los ciudadanos ha alcanzado la presidencia del País sin pasar por las urnas, por el juego de mayorías en el Congreso que no respeta al partido más votado. Este señor no ha obtenido el veredicto de las urnas. Llegó al poder de la mano de independentistas y de antisistemas sin haber pasado previamente por la elección de los ciudadanos, y eso es un fraude, se diga lo que se diga. Es el devenir de un sistema político que posibilita este tipo de hechos fraudulentos que son radicalmente antidemocráticos. Pues bien, este señor se permite conspirar con los independentistas que dieron un golpe de Estado en Cataluña para repartir beneficios a los sedicentes, ensalzar la figura de un criminal como fue Companys, causante de 8000 asesinados, y que fue justamente juzgado; y dar cuerda a la secesión de Cataluña, sin que nadie le interponga una moción de censura o le afee con hechos, no con palabras, su comportamiento. Sin duda el teatro representado en Barcelona responde a una estrategia pactada encaminada a favorecer al independentismo y, de paso, lograr el apoyo de los independentistas para continuar en la Moncloa, cuyo siguiente paso en las próximas fechas será la aprobación de los presupuestos, hurtando a los españoles su derecho a concurrir a las urnas.

Dice Dalmacio Negro que “Montesquieu confundió el despotismo con la tiranía y la identificación entre ambas formas de gobierno ha lastrado el pensamiento político y jurídico. El despotismo, igual que la dictadura, modifica las leyes cuando le conviene; mientras, se atiene a ellas y las hace respetar. En la tiranía, las leyes son en el mejor caso orientaciones sobre la voluntad del poder que, bien de ‘derecho’, mediante normas o leyes ambiguas, le permiten campar libremente; o bien se transgreden sin el menor escrúpulo cuando se cree conveniente; o bien se actúa de hecho al margen de las leyes sin consecuencias jurídicas. En los regímenes despóticos, la creación del derecho está al albur del poder; pero, en principio, existe formalmente seguridad jurídica y materialmente mientras no se cambian […] La dictadura se convierte en tiranía cuando prevalece la incertidumbre, pues, aunque existan leyes, su aplicación es incierta.”

Entretanto, mientras esto sucede, Sánchez nos sigue arruinando para complacer sus ansias megalómanas. Al uso indiscriminado del helicóptero o el Falcon, se añade una campaña electoral peronista y falsaria sostenida con despilfarro público:  subidas de pensiones que son insostenibles por la quiebra del propio sistema; favorecimiento y potenciación de un sistema autonómico pervertido y rupturista que es un agujero negro donde se pierde el presupuesto nacional;  subidas salariales a los funcionarios cuyo objeto último es atraer el voto fácil pero que ahonda en un sistema de deuda absolutamente imposible de sostener en el tiempo y que nos lleva al impago a no mucho tardar; subida del Salario Mínimo cuando éste arrastra un incremento de los costes laborales que hunde más aún a la pequeña y mediana empresa y generará más paro, etc. Es decir, políticas irresponsables cuyo paradigma es un populismo competidor con el de Podemos, que nos llevará a lugares comunes ya inaugurados en la época del frívolo Zapatero. Esto es insostenible y lo contrario de un liderazgo basado en la idea de País con una proyección de tiempo que abarque a generaciones, la autenticidad de las políticas y la generosidad que son la base para las políticas de Estado cuyo punto de equilibrio está fuera de lo que hace este impresentable.

En definitiva, nada más empezar su andadura, este presidente “ocupa” se reunió con un conspirador mundial expulsado de su país de origen: Soros. Es exigible que Sánchez explique lo que habló en dicho encuentro, los acuerdos que alcanzó con él, y las pautas que tiene para llegar a ese Nuevo Orden Mundial que los poderes no explícitos nos están diseñando.

Ernesto Ladrón de Guevara

Desatando Nudos

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