Martes, 18 Junio 2019

España votará, esencialmente, ideología el 28 de abril

PUBLICADO EL Viernes, 01 Marzo 2019 07:59 Escrito por Ignacio Fernández Candela
Elecciones Generales  28 de abril Elecciones Generales 28 de abril

 

 

Según las encuestas, lejos de lo que el sentido común podría suponer después de observar el carácter fullero de la última presidencia, el baile de cifras por los escaños en liza pronostica que las espadas habrán de permanecer en alto hasta que se decanten por las urnas los vencedores de los próximos comicios. La dicotomía derecha-izquierda alcanzará su más intensa proyección sociopolítica de la democracia, para determinar hasta qué punto se da un giro ideológico más allá de los intereses de los diferentes partidos. Será un voto por la ideología que determinará el enfoque social e institucional para los próximos cuatro años, con todo lo que se deriva de este punto de inflexión que podría suponer una regeneración con carácter de urgencia.

 

 El progresismo que con tantos perjuicios ha soliviantado la convivencia social, podría iniciar un declive si vencen los postulados de la moderación en las cercanas elecciones. En España se barrunta un hartazgo ante las imposiciones delpensamiento único, aunque hay una resistencia por mantenerlo ya que se nutre de las multimillonarias subvenciones con que la izquierda premia a los afines de sus múltiples excusas de justicia social para dilapidar las arcas públicas. Seguramente, aún no sabemos con certeza cuántos parásitos viven a expensas de la sopa boba pública, y en esa línea de regalar el dinero público que es de nadie-Calvo dixit-, ocho meses de sanchismo han sido demostradamente nocivos como para seguir votando esta aberración que es Pedro Sánchez. No son imaginables cuatro años con este ególatra y su comparsa dictatorial al servicio de la ruindad antidemocrática. Surgido de una moción de censura que ha arrastrado al PSOE a las barreduras de la indignidad para hartazgo de históricos barones del partido, no son suficientes estos meses cuando millones de electores buscan la continuidad de un líder para tramposos y rémoras de toda condición.

 

El PSOE sanchista busca reeditar, esta vez con la legitimidad de los votos, la trampa que ha impuesto con deleznable carencia de ética durante ocho meses en alianza con la extrema izquierda y el independentismo, en tanto el centro derecha busca posicionarse aglutinando una fuerza de electores que otorgue un pacto para gobernar. Las cábalas son del todo ineficaces si se calibra el riesgo que subyace sin que el país escarmiente del otrora zapaterismo y la amenaza del déspota con delirios de grandeza Pedro Sánchez.

 

Afortunadamente reconozco el sentido de la probidad, la herencia del honor como patrimonio adquirido mediante la actitud honrada, un sentido  de dignidad que además acompaño con la directriz moral y la sanidad de conciencia para distinguirme de cuantos se facilitan la vida con tejemanejes, trampas, distracciones alejadas de la ética y la conveniencia del oportunismo. Este modo de pensar y actuar quiero creer que es inherente a millones de españoles conscientes del compromiso con la integridad y la rectitud personal. Sin embargo hay que tomar consciencia también de que vivimos en un país históricamente lastrado por una población de bajo fondo moral, acostumbrada al arribismo y a transgredir las normas de convivencia en busca de intereses y conveniencias tan dispares como intolerantes.

 

Pedro Sánchez es un candidato a medida de aprovechados de la subvención, ignaros o gentío de poco escrúpulo. Si a su poca entidad personal se suma la primicia informativa de La Tribuna de España que relaciona a su suegro con la red de pederastia argentina, cuya denuncia ha podido costar la vida de Natacha Jaitt, votarlo es síntoma de una degeneración moral digna de estudio y clasificación.

 

Las próximas elecciones serán una selección básicamente ideológica: el centro derecha como representación política del ciudadano formal o la manifestación izquierdista de los eternamente disconformes, si no insaciables, que porfían por intereses espurios a base de desintegrar la armonía social que permite la evolución práctica del país. Una oportunidad para reafirmarse en la convicción de que España es esencialmente decente, pese a los que van a votar al ridículo y dañinookupa del Falcon, el independentismo o al bolivarismo escindido en España.

 

Ignacio Fernández Candela en exclusiva para La Tribuna de España

Comenta esta noticia