Martes, 16 Julio 2019

El rey prioriza los intereses familiares sobre los de la Nación. "España está tutelada" según el Coronel Diego Camacho

PUBLICADO EL Viernes, 21 Junio 2019 09:17 Escrito por
El rey prioriza los intereses familiares sobre los de la Nación El rey prioriza los intereses familiares sobre los de la Nación

"Que nuestro Rey priorice los intereses familiares con la Reina británica, a los de España no tiene el menor pase. Nadie se imagina que el caso inverso podría darse. La solidez de la monarquía parlamentaria británica, en más de trescientos años, ha sido posible gracias a que los intereses de la Corona estuvieron siempre supeditados a los de la nación".

 

Por 1 euro al mes (menos de lo que cuesta un café) puedes ayudarnos a seguir haciendo este periodismo que quieren callar.

Sólo tienes que darte de alta en este enlace

https://www.teaming.net/porlalibertaddeprensa-mujeresdelatribunadeespana-

También puedes colaborar con este periodismo disidente en nuestra cuenta PayPal

https://www.paypal.me/Latribunadeespana

 

Contundente artículo del exagente del CESID y brillante colaborador de La Tribuna de España, Diego Camacho. El coronel se muestra claro en su denucnia sobre las vergonzosas concesiones que realiza el Jefe del Estado.

 

 

Tutela exterior sobre España

 

La reciente visita de los Reyes de España a Londres ha sido realzada en casi todos los medios audio, visuales y escritos como un gran acontecimiento, coincidente con el 5º aniversario de su subida al trono. En estos tiempos de incertidumbre, tener en la Jefatura del Estado a una persona que esté a la altura de los problemas que nos acucian es toda una garantía. Considero que su asistencia a la ceremonia de la Orden de la Jarretera ha sido un error.

Esta Orden de Caballería, establecida por Eduardo III en el siglo XIV, es la más importante del Reino Unido. El monarca la concede a aquellas personas que se hayan distinguido por sus servicios a la Corona y por sus acciones en favor de los intereses de Gran Bretaña. Lo cual constituye un reconocimiento, al más alto nivel, de los servicios prestados tanto por quien la otorga como por quien la acepta.

Es un sentir generalizado, que Gran Bretaña no es precisamente un buen aliado. Si se entiende como tal a un país con el que además de mantener relaciones cordiales exista un trato de reciprocidad política y diplomática. Gibraltar es la última colonia existente en Europa en poder de nuestro mal aliado en la OTAN y, por el momento, en la UE. La ha utilizado para arreglar submarinos nucleares, no existen garantías de que Gibraltar no sea un arsenal atómico y últimamente barcos de guerra británicos han disparado con fuego real por encima de un buque de nuestra Armada, en aguas gibraltareñas. Aprovechando nuestra debilidad se apropió de un terreno que no le pertenecía para construir el aeropuerto, al final de la GM I, creando un paraíso fiscal en la Roca y de contrabando en la bahía de Algeciras.

Todos estos aspectos, entre otros, permiten pensar que el desempeño de Gran Bretaña por lo que respecta a nuestra nación no es en modo alguno el que cabe esperar de un verdadero aliado. La inquina hacia lo español parece seguir siendo la norma en la corte de St. James.

Que nuestro Rey priorice los intereses familiares con la Reina británica, a los de España no tiene el menor pase. Nadie se imagina que el caso inverso podría darse. La solidez de la monarquía parlamentaria británica, en más de trescientos años, ha sido posible gracias a que los intereses de la Corona estuvieron siempre supeditados a los de la nación. La Casa Real debería informar, con arreglo a la política de trasparencia anunciada, de cuales han sido esos servicios proporcionados a la Reina inglesa, para que esta otorgue a Felipe VI la Orden de la Jarretera y también de cuales han sido los avances diplomáticos en todos los contenciosos que hay con el Reino Unido.

Esta situación de tutela internacional que España está soportando, debida a nuestra debilidad interna, es un factor más de incertidumbre hacia nuestro futuro político. Nuestros políticos no solo no hacen nada por remediarlo, si no que acuden a pedir instrucciones al palacio del Elíseo, o como Rivera se dejan amenazar. Es necesario que los españoles seamos reaccionarios, hay que reaccionar ante la inoperancia y la estulticia de unos dirigentes, indignos de serlo.

 

Diego Camacho

Sin Tregua

Comenta esta noticia