Lunes, 22 Julio 2019

El problema más grande de Cartagena se llama Islam

PUBLICADO EL Viernes, 25 Enero 2019 11:08 Escrito por

 

 

Por fin los cartageneros despiertan y muestran su indignación por la instalación (que al final conseguirán los muslmanes, por las buenas o por las malas) de una mezquita en la plaza San Francisco. En la cristiana Cartagena ya hay casi más mezquitas de que Iglesias, como ¡en su centro histórico donde viven muchísimos más musulmanes que cartageneros!

 

 

Se han repartido pasquines por toda la Trimilenaria -con idéntico texto al que se repite por miles en las redes sociales- este breve y contundente manifiesto:

"Atención cartageneros, los moros quieren abrir una super mezquita en la plaza San Francisco, con lo que conlleva de más moros dentro de Cartagena; hay que preparar una manifestación en contra de dicha mezquita pues tienen más mezquitas que Iglesias y tienen la poca vergüenza de decir que es para la integración de los musulmanes hay que procurar que corra por la redes sociales para evitar que la pongan".

 

La reinstauración de la Provincia de Cartagena (que el GRUPO Tribuna de España apoya hasta el punto de haber cambiado la cabecera de nuestro periódico local por la nueva de La Tribuna de la Provincia de Cartagena -y que en sólo unos días volverá a estar en funcionamiento-) no es, ni de lejos, el principal problema de Cartagena. Porque se trata de que esa Provincia de Cartagena sea occidental, española y cristiana y, al paso que vamos, en sólo dos décadas -de conseguirse la reinstauración- la Provincia de Cartagena será otra provincia muslmana más.

 

 

 

El principal problema de Cartagena no se llama delincuencia, porque el 90% de la delincuencia es causada por musulmanes.

El principal problema de Cartagena no es la falta de empleo, porque empresarios especuladores y delincuentes contratan con salarios indignos -que no acepta un español- mano de obra musulmana.

El principal problema de Cartagena no es el muchísimo tráfico de droga que corre libremente por toda la Ciudad, sino los muslmanes que dominan más del 80% del negocio de la venta de droga al menudeo.

El principal problema de Cartagena no es la violencia de género, ni las tonterías que gritan las locas feministas, porque éstas aún no se han enterado que con el Islam se acabron los derechos de la mujer, no volvemos al franquismo, ¡volvemos a la edad Media! porque los hombres musulmanes golpean a sus mujeres, pueden casarse con cuantas hembras (que es como consideran a la mujer) deseen y les lapidan hasta la muerte, en caso de ser infieles.

El principal problema de Cartagena no son los derechos de los homosexuales -que tanto reclama demagógicamente la izquierda-, sino los muslmanes que ejecutan por el mero hecho de ser homosexual.

El principal problema de Cartagena no es tener a los peores maestros y por eso estar a la cola de nivel educativo de España, sino el número de alumnos musulmanes por aula -que muchas veces supera al de españoles- y que ni siquiera saben hablar nuestro idioma.

El principal problema de Cartagena no es la falta de presupuestos para ayudas a la dependencia, comedores escolares o a españoles en extrema necesidad, sono que todo el dinero para ayudas sociales se destina a los musulmanes.

El principal problema de Cartagena no es la falta de centros de salud y hospitales, sino que los musulmanes -que no pagan ni un euro por la sanidad- colapsan la atención sanitaria exigiendo, incluso, que a los moros sólo los examinen médicos varones y a las moras sólo médicos mujeres.

El principal problema de Cartagena no es la degradación del Centro Histórico, sino los musulmanes que degradan día a día la ciudad, hasta convertirla en algo parecido a El Magreb.

El principal problema de Cartagena no son los abusos sexuales y las violaciones sino que, en este último año, todos los abusos sexuales y violaciones -y digo bien, TODOS, han sido causados por musulmanes.

El principal problema de Cartagena no es la defensa de la seguridad nacional con sus instalaciones militares, sino la cantidad de musulmanes que escuchan en sus mezquitas cómo sus imanes les llaman a la Guerra Santa y cualquier día provocarán un atentado de incalculables consecuencias.

Cartagena es uno de los objetivos prioritarios del partido muslmán PRUNE, que aspira a hacerse con la alcaldía (cualquier cosa puede ocurrir, porque ni siquiera hacen público el número de musulmanes censados en la ciudad), mientras concejales de izquierda, derecha, centro y pseudocartageneristas se pelean para ver quién es más "tolerante" de todos con la escoria que llega desde la otra orilla del Mediterráneo.

Cartagena tiene un problema, un problema muy grave que políticos, sindicalistas, "prensa del sistema", femiestalinistas, homosexuales, bisexuales, transexuales, lesbianas, travestis, transgéneros, zoofílicos, necrofílicos y mediopensionistas se niegan a ver.

Me llamarán racista, xenófobo, fascista y todo lo que les de la gana, pero yo escribo lo que piensa más del 80% de los habitantes de la que era una de las ciudades más hermosas de España, Cartagena, y que los musulmanes están convirtiendo en una auténtica pocilga.

El problema de Cartagena se llama Islam.

Tiempo al tiempo.

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desperta Ferro: La palabra de Josele Sánchez

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