Viernes, 19 Julio 2019

El PP se hunde como el Titanic

PUBLICADO EL Martes, 21 Agosto 2018 02:18 Escrito por

A principios del año, nuestro colaborador, el exfiscal y prestigioso jurista Ramiro Grau Morancho, publicaba en La Tribuna de Cartagena -y en otro periódicos digitales- el artículo que nuevamente reproducimos… (Otros medios, entonces, se negaron a publicarlo, diciendo que era catastrofista, agorero, pesimista y otras estupideces tan propias en quienes cercenan la libertad de expresión y, además, demuestran pocas dotes como futurólogos políticos).

Desgraciadamente, los hechos son tozudos, y en el medio año transcurrido desde entonces, hemos asistido al total hundimiento del PP, con la pérdida del poder nacional, al que sin duda seguirá la debacle en las elecciones autonómicas y municipales y, previsiblemente también, en las votaciones para el Parlamento Europeo.

Es lo que pasa cuando se engaña –o pretende engañar- a los electores…

Y siendo el nuevo liderazgo de la derecha española –al menos aparentemente- la opción menos mala de cuantas concurría a la carrera por su liderazgo, parece evidente que el actual “líder” del PP es más falso que su currículum académico -que parece un monográfico especial dedicado a la mentira-.

En definitiva, se trata de un texto premonitorio.

Por cierto, y como dice el autor: “Si un tonto como yo veía venir lo que iba a pasar, ¿cómo es posible que los cerebros del PP –que alguno habrá-, no vislumbraran lo que iba a suceder…?

¿O es que estaban conchabados con el PSOE para repartirse la legislatura, a razón de dos años cada partido, y así mantener ad nauseam el sistema de alternancia, conservador y liberal, PP y PSOE?

 

 

         

La realidad es que en España la corrupción no pasa mucha factura, pero alguna pasa.

Somos un país de corruptos, quien más y quien menos, y aquí al corrupto se le considera inteligente, o muy inteligente, y todos aspiramos a emular sus “éxitos”.

Pero la corrupción institucional, puesto en marcha durante décadas por el PPSOE, las dos caras de la misma moneda, creo está llegando a unos límites que son realmente insoportables.

 

  1. El PP debería cerrar su sede nacional de Génova, 13, en Madrid, y proceder a su desinfección, con Zotal, ese producto de tanto éxito en las granjas de animales, aunque ahora creo que está prohibido, pero siempre pueden utilizarse alguno similar.

 

  1. También debería despedirse, preferiblemente a patadas, a las “jóvenes promesas”, esos que ya pasan de los 60 años, tipo Arenas el andaluz, tan gracioso él –y tan inútil-, la mema de empleo, perdón, quería decir la ministra del paro, o los incompetentes ministros de interior, fomento, etc. Y, por supuesto, la primera a la que habría que dar la patada en el culo sería a la gobernadora general de Cataluña, Conde Duque de Olivares, según el chepas, o alguno de sus secuaces, e incompetente total, y a las pruebas me remito.

 

 

  1. En realidad el problema viene por arriba, y desde arriba, y se llama Rajoy, un hombre designado digitalmente por Aznar, igual que él fue nombrado a dedo por Fraga, y a Fraga le eligió Franco como alto cargo del régimen: “este chico vale mucho”.

 

  1. Esa forma de designar a los jefes, más propia de la Iglesia que de un partido político, encierra estos problemas: muchas veces el designado es un inútil con piernas, y únicamente se ha caracterizado por hacer la pelota al jefe correspondiente, dándole siempre la razón, y sin llevarle nunca –y he dicho nunca-, la contraria.

 

De esos polvos vienen estos lodos.

Y claro, luego pasa lo que pasa…

En mi opinión el PP solo tiene dos alternativas:

 

  1. Hundirse todos juntos, al mando del aguerrido grumete, Rajoy, con ínfulas de capitán ,mientras sigue tocando la banda, o

 

  1. Echar a todos los inútiles, y jóvenes promesas sesentonas, es decir a la mayoría de la cúpula actual, y empezar a buscar gente nueva, preparada y competente, preferiblemente con una vida profesional fuera de la política.

 

Que ya sabemos que los políticos profesionales, o más bien profesionalizados, se venden por un plato de lentejas, es decir por un buen salario, un gran despacho, un coche oficial y una secretaria (o secretario) de buen ver.

De cualquier forma, y a este paso, pronto asistiremos al hundimiento del PP, mientras sigue sonando la música…

Ramiro Grau Morancho

Jurista y escritor.

NAVEGANDO CONTRACORRIENTE

www.ramirograumorancho.com

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