Viernes, 19 Julio 2019

"El Pacto"

PUBLICADO EL Lunes, 03 Junio 2019 07:28 Escrito por
Pedro y Pablo: mano tendida entre "Los Picapiedta" Pedro y Pablo: mano tendida entre "Los Picapiedta"

 

A veces, la propia existencia da lecciones a la soberbia y a la chabacanería, y esto ha pasado con los populismo de pandereta que han adornado los últimos años todo el territorio nacional, la desfachatez de Sánchez, la prudencia exagerada, casi estúpida de Rajoy, la semi escondida soberbia de Iglesias, la frustración de Rivera y el permanente descaro ofensivo de los independentistas, y si algo ha sido positivo en esta heterogénea amalgama de elegidos para el infierno político ha sido la caída del populismo de Podemos, la tangible obscenidad de lo que se llamaron ayuntamientos del cambio y la aparición de una derecha más firme que ultra en este escenario, y ahora el pacto…

Dice Fernando Savater que; “El populismo es la democracia de los ignorantes. Lo que es la democracia para las personas cultas, una forma de gobierno que genera esperanzas y la forma civilizada de vivir en sociedad, es sustituida por el populismo, que es una degradación destinada a los ignorantes”, a lo que yo sumo, como caldo de cultivo para regenerar los exacerbados egos caudillistas decimonónicos. Y si a esto le sumamos la sentencia de la politóloga Gloria Álvarez donde “El populismo es la manipulación a las personas que no tienen grandes conocimientos políticos y que buscan la salvación en un caudillo”, tenemos por derivada directa a estas formaciones del cambio, incluidas las regionales y locales. Los tardo bolcheviques de la extrema izquierda con piel de borrego han caído por su propia soberbia, la misma heredada de aquellos delincuentes de las repúblicas españolas que robaron al propio pueblo en su huida y se aseguraron la riqueza con la aprobación analfabeta del mismo, entonces, disfrazadas de frentes populistas más que populares, “asinque”, el chalet de Galapagar, las negadas bajadas de sueldos, los viajes en primera y las comilonas a escondidas…, en fin, lo que es el acceso al tardo aburguesamiento de los parásitos sociales ha transportado a estos mercaderes de sentimientos y esperanzas, a estos filibusteros de la razón y el argumento, a estos príncipes de la pobreza y la ruina  al infirmo del fracaso político.

Nada nuevo en la faz de la tierra, Michelle Richmond escribía “el Pacto” donde la pareja perfecta sufre atragantamiento de protagonismo, donde una mediocre cantante llega a ser una abogada de éxito, donde el humilde terapeuta asciende al éxito y al boato y para asegurar su liturgia de conveniencia y ahora gracias a nuestro sistema político…, aparece la panacea y el éxtasis del éxito inconcebible, El Pacto…, una sociedad secreta cuyo cometido es garantizar que su relación dure para siempre, en perfecta metáfora con el bocadillo de mortadela o sustento heredado de prebendas que se han encargado los profesionales de este nuevo trabajo, que es la  política, que o políticos de  atesorar sustentos y toda clase de viandas. La mayoría de las reglas del manual parecen muy simples y lógicas, chupar del bote sin importar lo limitado de lo intelectual, y como la empresa o aventura es muy atrayente, es lo más importante, vivir del cuento en un halo de egocentrismo desmedido. Enseguida a los protagonistas, los reales y los metafóricos, el sistema les ofrece dadivas, y se dejan seducir por fiestas lujosas, nuevos amigos, aventuras y sorpresas, poder y mando, y dinero, lujosas viviendas y apetitosos viajes a costa del impuesto ciudadano. Cuando empiezan a recibir castigos, cada vez más severos, como el ajusticiamiento de la mezquindad, se intuye que “El Pacto” encierra una parte siniestra, y sí, siniestramente se acercan, por un lado, los nuevos pactos y por otros los que se acaban. Pero las reglas son muy estrictas: deben pertenecer fieles al Pacto y a su consorcio, hasta que la muerte los separe…

Decía J. W. Cooke que, “Los pactos políticos entre fracciones adversas son siempre de mala f, aunque sean convenientes”, y ya los estamos viendo encubiertos, el Congreso, a vueltas con el empacho secesionista catalán, el Senado, más de lo mismo con pro independentistas pertenecientes al apostolado sánchista, al cargo de ellos, las leyes mordazas encubiertas de la izquierda que sí funciona de forma tácita como, Odio, okupas, republica que no existe más que en mentes obtusas, leyes de desmemoria histórica que prostituyen la verdadera historia y sus hechos, todo en un evangelio histórico apócrifo ideado ya en tiempos por un ser oscuro y absurdo que arruinó este país por segunda vez en clara analogía con las dos repúblicas, llamado Zapatero y continuando en el tiempo por un fraudulento personaje de cuento tétrico bajo los auspicios del profeta más irreverente y demás injerencias libertinas pero solo contra el conservador de a pie, el honrado y el dador de impuestos, al cual se empezará a aplicar, si los pactos no lo remedian la ley de vagos y maleantes republicana, la frustración y el infierno es ganar y no poder gobernar, y eso ha de pasar a un país teñido de rojo sangre.

Otra película española es la del Pacto en Moncloa, donde con tal de no perder a lo más querido, en este caso el poder, es capaz de hacer pactos hasta con el mismísimo diablo, y el diablo lo sabe, y se aprovecha de ello y no tiene vergüenza ni pudor, y tiene cuernos, y rabo, y no habita en barrios obreros. Por eso, en medio de un gran dolor, nuestro protagonista por sufragio se niega a aceptar la irremediable pérdida del poder y, arrastrado por la consternación del plagio, tomará una decisión que traerá importantes consecuencias, pero a la clase media trabajadora española, son los pactos con los más populistas, allí con la extrema izquierda, aquí con la extrema mediocridad, además de los nacionalistas vascos que lo mismo se acuestan con los asesinos de ETA que con el gobierno de turno, como sumisas cortesanas. Gracias a ello, el PSOE volvió y vuelve a la vida milagrosamente. Así comienza el viaje hacia el infierno del resto de España y de los españoles, perdón y también de las españolas, ya que según dice el PSOE de Murcia el voto extranjero pide regeneración democrática y le ayuda a sacar algún diputado más al “dador y mantenedor de ayudas”…, lo que no tengo claro es hasta cuándo podremos sustentar a tanto político y tanto receptor de ayudas, de uno y otro lado del continente, de uno y otro lado del Mediterráneo como diría el maestro Cesar Vidal, nosotros hoy, de momento, desde aquí, no desde el exilio, de momento.

“Hay en el corazón humano un gusto depravado por la igualdad que lleva a los débiles a querer rebajar a los fuertes a su nivel, y conduce a los hombres a preferir la igualdad en la servidumbre a la desigualdad en libertad”. Tocqueville. A buen entendedor…

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