Lunes, 22 Julio 2019

El euskera, las falacias nacionalistas y Unamuno

PUBLICADO EL Domingo, 07 Octubre 2018 00:40 Escrito por
El euskera, las falacias nacionalistas y Unamuno El euskera, las falacias nacionalistas y Unamuno

Los resultados de las políticas de adoctrinamiento y lavado de cerebro de las generaciones nacidas tras el cambio de régimen político, es decir tras la muerte de Franco, están a la vista: No hay más que mirar la edad de los componentes del movimiento subversivo, anticonstitucional, de los CDR de Cataluña para darse cuenta de ello. Como nadie pone freno ni contención, aplicando, simplemente, lo dispuesto en la Constitución Española para casos de rebelión, anarquía, y subversión del Estado de Derecho, esto puede acabar en un baño de sangre. Y deseo fervientemente equivocarme.

He repetido hasta la saciedad en diferentes artículos que el medio instrumental para lograr una modificación cognitiva en esas generaciones que no conocieron a Franco, y para que no supieran sobre la verdad histórica y nuestra génesis evolutiva como nación española, ha sido la lengua, una inmersión lingüística desaforada, y una falta absoluta de respeto a los derechos individuales reconocidos por la Constitución Española. La cuestión es tan evidente que nadie del mundo nacionalista, hasta este momento, ha tenido la honestidad de reconocer la razón, o si no la tengo rebatírmela con argumentos mínimamente fundados.

 En la prensa escrita de hace unos días leo un titular: “El Gobierno vasco reforzará el euskera para mejorar los resultados académicos”, que es como si a un herido con hemorragia le agrandásemos con un bisturí la herida para cortar la hemorragia.  El Departamento que dirige la nacionalista Cristina Uriarte pretende corregir el fracaso escolar puesto en evidencia en los últimos informes PISA y PIRLS incrementando el factor que produce el problema. Es negar la evidencia del problema, la causa de la situación; es decir la inmersión lingüística que va contra la realidad sociolingüística de la mayor parte del neopaís vasco, que es que la mayoría de la población habla en español y no sabe euskera, y los que lo saben no lo hablan, tal como se refleja en los estudios estadísticos respecto al uso del euskera. Es decir, que los que lo aprenden lo hacen para encontrar trabajo, pero luego, como a mí mismo me lo han asegurado muchas personas, lo olvidan porque lo repudian. Porque lo que se impone no se ama. Y porque el euskera está absolutamente politizado como nadie puede negar, pues es otra evidencia incontestable. Igual que lo es que el sistema educativo vasco está absolutamente politizado.

Hace también unos días leí que alguien afirmaba que Unamuno apoyaba el euskera.  Como yo he realizado algún trabajo sobre el pensamiento pedagógico de Unamuno me atrevo a contradecir ese aserto cuya intención es manipular la relevante figura del pensamiento que fue Unamuno, para justificar políticas infumables.

 Voy a transcribir algunas de las frases más notables respecto a lo que Unamuno pensaba del nacionalismo y de la lengua instrumental del mismo:

 En la primera parte del tomo VI de las Obras Completas de Unamuno aparecen reunidas por M. J. Blanco los trabajos dedicados a la raza vasca y al vascuence:

 

                “Se extingue sin que haya fuerza humana que pueda impedir su extinción. Muerte por ley de vida. No me apena que desaparezca su cuerpo, pues es peor que sobreviva su alma” […] “Tenemos que olvidarla e irrumpir en el castellano. Enterrémosle santamente con dignos funerales, embalsamando en ciencia. Leguemos a los estudiosos tan interesante reliquia”

 

                “El vascuence desaparece rápidamente y, además, que a nosotros los vascos nos conviene que desaparezca. Para la moderna lucha por la cultura necesitamos una lengua de cultura, y el euskera no lo es. Es un instrumento complicado y embarazoso y su caudal léxico en uso corriente es como no puede menos de ser, muy limitado”

 

                “Es indudable y claro a todas luces que en el vascuence actual hay elementos latinos y romances en número mucho mayor de lo que creen porque lo desean los vascongados, […]”

 

                “¿Es posible, acaso, guardar inmaculada su virginidad el euskera entre tantos y tales embates, movimientos de pueblos y flujo y reflujo de tan diversa suerte de gentes? ¿Y se ha visto alguna vez todavía que un pueblo deje de tomar vocablos de otros de superior cultura con el cual se pone en contacto?”

 

                “El idioma vasco es rico en inflexiones que expresan imperceptibles matices de la realidad: pobre, pobrísimo en voces y giros que expresen los sutiles derroteros de lo ideal. Nuestro espíritu tiene suela si le levantan por un momento, luego cae de las nubes de la abstracción y viene al suelo”

 

                “Ya lo he advertido antes: el euskera es pobrísimo en voces significantes de objetos espirituales o suprasensibles y hasta carece de términos que expresen ideas abstractas en general”

 

                “El vascuence se va porque no puede resistir el choque, porque lucha desesperadamente por la existencia contra un idioma más fuerte. Más fuerte por sus condiciones externas y más fuerte por su interna organización.”

 

                “El renacimiento euskérico tropieza en el positivismo práctico de la causa del pueblo vasco. Hay algunos que se eximen, pero con zortzicos, banderas, lamentaciones jeremíacas, quimeras pseudihistóricas, juegos florales y cultivo de estofa, nada se hará”

 

                “Si el vascuence es mejor que el castellano…  Aquí no podemos entendernos, porque yo respondo categóricamente: no. En primer lugar, a mi juicio, un idioma aglutinante no puede nunca ser tan perfecto y claro como uno de inflexión. La perfección de los idiomas consiste en simplificar los medios, en pasar de la expresión sintética a la analítica, como el castellano ha hecho […]”

 

                “Don Miguel desea el conocimiento entre las diversas regiones de España, desea romper los prejuicios mutuos que proceden de la ignorancia, los intereses mezquinos y egoístas; desea, sobre todo la unidad en la pluralidad, que cada uno de a los demás lo mejor de sí mismo sin cálculo ni medida; respeta la diversidad de lenguas pero se irrita cuando cualquiera de ellas se convierte en excluyente u hostil a las demás, aunque solo sea a una de ellas y cuando el fomento de la lengua se convierte en bandera política que atente a la unidad nacional.” (M.J. Blanco)

                Respecto a los niños, en las antípodas de los nacionalismos, dice: “A los niños no se debe enseñarles solo para que sepan ganarse la vida y valerse en ésta con lo que aprendan en la escuela, hay que enseñarles también para que adquieran una concepción unitaria y total del universo, para que puedan hacer una filosofía”

 

                Etc.

                Es lamentable que tengamos que acudir a escritos de hace una centuria de una figura del pensamiento de fama internacional. Eso quiere decir que nada hemos aprendido y que más bien hemos retrocedido desde el plano humanístico. Quizás sea por eso que unos tipejos que se enroscaban la boina en una cabeza yerma de toda neurona tiraran su busto a la ría de Bilbao hace unas décadas.

 

                               

Ernesto Ladrón de Guevara

Desatando Nudos

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