Domingo, 25 Agosto 2019

El disimulo de Sánchez y la propuesta de Podemos de una constitución catalana en una España plurinacional y republicana

PUBLICADO EL Viernes, 04 Enero 2019 10:09 Escrito por

 

Parece que los partidarios de acabar con el actual régimen político saben más de los planes gubernamentales, que los ciudadanos que apoyan la Constitución. Ello supondría que Sánchez habría adoptado una táctica de disimulo, que permitiría a los secesionistas ir ganando etapas, llegado el momento la situación se presentaría al resto de la nación como inevitable. El disimulo que le estoy asignando, no es extraño a su personalidad pues nos tiene acostumbrados a la mentira desde que ocupó el cargo.

El último globo sonda ha sido lanzado por el Podemos catalán, escudero para estas cosas, al proponer una constitución catalana en una España plurinacional y republicana.

Se han apresurado a señalar que la propuesta ¡no es para un Estado independiente! 

Tampoco dicen para que, aunque se ve la convergencia de intenciones para secesionistas y comunistas que no es otro que acabar con la monarquía parlamentaria y dar paso a una república confederal.

Dicho de otro modo, dar por finalizado el Estado de Derecho y la democracia en España para dar paso a unas republicas, tipo medieval, que se rijan por la insolidaridad y el orgullo de haber nacido en un determinado valle, donde se habla una lengua solo conocida por esa minoría selecta y paleta.

En España pueden defenderse las ideas en las que cada uno crea, pero utilizando los procedimientos legales y acatando la ley. Si a uno no le gusta puede trabajar para cambiarla, pero no es aceptable que una minoría trate por la fuerza de imponer sus ideas utilizando: la intimidación, el chantaje, la agresión o el asesinato. Aceptarlo supondría aceptar el terrorismo y situar al terrorista a un nivel social normal, como ha intentado hacer Mendía con Otegui, con el beneplácito de su jefe de filas.

No es en el ámbito de las ideas donde Sánchez tiene una deuda con España sino en el desempeño de sus funciones presidenciales. Pedro Sánchez se comprometió al tomar posesión en cumplir y hacer cumplir la Constitución. Es notorio que ha incumplido su compromiso y que este ha sido sustituido por su deseo de permanecer en el cargo. La argucia de buscar por el diálogo una solución política ha fracasado, por una razón muy simple y que le expusimos cuando la planteó por primera vez: “lo que usted puede darles a los secesionistas no les interesa y lo que ellos quieren usted no se lo puede dar”.

La política fracasada, ha dado como resultado no su abandono sino su perseverancia en el error, con el espejismo de un diálogo mantenido a base de concesiones vergonzantes e impropias de su cargo, siempre asistido cuando era menester por el líder de Podemos. El resultado objetivo, es el que usted se mantiene gracias al apoyo que le dan los enemigos de esta gran nación. Si de algo nos ha convencido, es de que nada constructivo puede esperarse de su acción política y de que cuanto más tiempo esté al frente peor le irá a este país.

Esta situación creada mancomunadamente, por el independentismo militante unido a la permisividad presidencial, tiene una salida poco traumática y es la presentación de una moción de censura por parte de la oposición. Los motivos para hacerlo son numerosos y están en el ánimo de una gran mayoría de españoles. Es hora de hacerlo ya que Sánchez no contempla aplicar los artículos de la Constitución que fueron legislados para solventar este tipo de situaciones.

Diego Camacho

Sin Tregua

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