Martes, 18 Junio 2019

"El Buenismo": Triste retrato

PUBLICADO EL Jueves, 03 Enero 2019 07:20 Escrito por
"El Buenismo": Triste retrato "El Buenismo": Triste retrato

Excelente retrato de "El buenismo" de nuestro columnista Sergio Pérez-Campos. A nosotros nos gustaría mostrar las imágenes y el vídeo de cómo las violaron y degollaron: y no por "morbo" sino por necesidad de que la gente vea cómo actúan estos a quienes aquí recibimos con pancartas de "Refugiados Wellcome". La realidad no dejar de existir por mucho que se oculte, que es lo que hace "la prensa del sistema". Dicen que mostrar esas imágenes hace daño a la sensibilidad ¿y no hace también daño a la sensibilidad los agresivos y eficaces anuncios de la DGT sobre los accidentes de tráfico? Eso es precisamente lo que se persigue, por la sensibilidad llegar a la concienciación... A cada muerte violenta hay que ponerle cara y ojos, una historia real de cómo ocurrieron los hechos, vida y familia que quedan destruidas. Porque de lo contrario los muertos quedan en meras estadísticas: casi 1.000 asesinados por ETA, tantos muertos en accidentes este fin de semana: ¡No!, hacen falta rostros, historias de cómo ha sucedido y retratos reales de familias destruidas de por vida. Y el que sea tan "sensible" que le molesta ver esas imágenes, que no mire y que cubra su pecado de complicidad e hipocresía mirando hacia otra parte. Para eso hemos creado VozLibre.org, nuestra Red Social sin censuras, para poder publicar todos los contenidos que la dictadura buenista de Facebook elimina y sanciona. Porque creemos que la verdad hay que mostrarla tal cual, sin filtros, para que los españoles tomemos verdadera conciencia de ella. Hazte usuario de Voz.Libre.org, la nueva gran Red Social de la gente disidente y con valores. Es gratuito y muy sencillo hacerte usuario.

 

 

Que la mayoría vive abducida por las mentiras que nos inoculan unos medios lacayos de infames poderes es una realidad incuestionable. Que los europeos estamos anestesiados, inconscientes de nuestra suicida decadencia, es un hecho que, lejos de desmentir un proceso de descomposición, se constituye en el más poderoso síntoma de la degenerativa enfermedad colectiva que padecemos.

 

 

 

Los jóvenes, que han disfrutado de una vida exenta de conflictos, han sufrido también el aburguesamiento blandengue de los largos períodos de paz, esa decadencia propia de los pueblos que se confían en su hegemonía económica y política. Y que olvidan las lecciones que da la Historia. En parte porque ya nadie quiere conocer la Historia, y cuando lo hacen, se les sirve debidamente manipulada por los poderosos en la sombra.

Así, en esta Europa que se parece cada vez más a la Roma de las postrimerías del Imperio, no faltan legiones de entusiastas defensores de los bárbaros, de gentes cargadas de buenismo –que no bondad-, que creen que si somos amables con el invasor, tal vez éste se comporte con reciprocidad.

Y por si la realidad desmiente esta entelequia, ya están debidamente amaestrados los medios para ocultar toda información contraproducente.

De este modo uno puede ver a estas almas cándidas manifestarse en favor de refugiados” e inmigrantes ilegales a los que, curiosamente, nunca se muestran dispuestos a acoger personalmente. La cosa de la solidaridad, cuando se prorratea, casi ni se nota ¿verdad? Así que vamos a ver si achicharran a otro a impuestos para mantener este chiringuito, cuyo único objetivo real es la aniquilación de nuestra civilización, así como el mantenimiento de ciertos chiringuitos que gustan de llamarse oenegés.

En esta línea, me llamó tristemente la atención una foto que vi hace unos días; aparecían en la misma las dos chicas escandinavas recientemente degolladas en Marruecos, y exhibían, sonrientes, una pequeña pancarta con el tan cacareadoWelcome Refugees”.

 

Pacíficos violadores y asesinos en nombre de El Corán

No voy a entrar en los detalles macabros, espantosos, satánicos, del asesinato de estas dos chicas. Su muerte produce un horror inefable, una tristeza infinita, y la indignación de ver hasta dónde llega la maldad de los seres humanos.

Es muy probable que estas chicas sintieran con toda sinceridad que hacían lo correcto, porque el mensaje que han mamado de forma abrumadora alimenta ese buenismo suicida que va a condenar a Europa a su desaparición.

No fue posible ocultar esa noticia. Puede decirse, cayendo en los ridículos más completos, que un “francés”  llamado Ahmed y que está mal de la chola, ha atacado indiscriminadamente a varios transeúntes sin ningún objetivo político o religioso. Nos pueden contar todas las milongas que deseen. Pueden, como hacen con todo descaro muchos gobiernos europeos, prohibir la difusión del origen de los que perpetran atentados, violaciones y otros actos vandálicos. Pueden intentar de convencernos de que Suecia lidera los índices de violaciones porque los vikingos han resurgido en su faceta más machista. Pueden tomarnos por gilipollas sistemáticamente.

Lo que no pueden conseguir es que todos traguemos con sus mentiras y con sus planes criminales; lo que no pueden es aniquilar por completo en un pueblo la voluntad identitaria, el deseo de supervivencia de nuestros valores, y la resistencia a permitir esta debacle sin plantar cara. Sin luchar.

El buenismo mata.

 

 

 

El buenismo se retrata sonriente para acabar siendo una mueca de horror, un vídeo gore que con toda crueldad se envía a la madre de la víctima, en uno de esos alardes de maldad que debería bastar para replantearse esa bobalicona forma de entender la vida.

No todo el mundo es bueno, y lo cierto es que muchos seres humanos le hacen a uno sentir repugnancia de pertenecer a esta especie.

El retrato de dos chicas sonriendo al mostrar un mensaje cargado de buenas intenciones, debería ilustrar un mundo mejor. Pero la realidad es que ilustra una candidez suicida.

Sergio Pérez-Campos

DISIDENCIAS

Comenta esta noticia