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De protocolos, banderas y acción directa

PUBLICADO EL Martes, 16 Octubre 2018 03:59 Escrito por
Hagamos uso de la bandera que nos identifica como lo que somos: españoles Hagamos uso de la bandera que nos identifica como lo que somos: españoles

 

El Gobierno continua fuera de onda, por las irregularidades de sus ministros, Borrell ha sido expedientado por la CNMV por utilizar información privilegiada. También por el fallo de protocolo de Sánchez y Begoña, cuando se colocan detrás de los reyes para recibir el saludo institucional de las autoridades presentes, en la recepción del 12 de octubre.

Es tan difícil pensar que no sabía dónde colocarse como que lo hacía premeditadamente, a pesar de la ayuda recibida de Iglesias atacando al Rey pocas horas después. En política lo que cuenta es el resultado y no la intención. Las consecuencias han sido penosas por la difusión generalizada del video. Las equivocaciones de este tipo también afectan a la nación y si el presidente del Gobierno queda en ridículo el país queda en la misma situación.

En muy poco tiempo hemos asistido a dos fallos garrafales de protocolo, el primero durante el viaje a Estados Unidos, en la foto oficial las dos parejas aparecen flanqueadas por la bandera norteamericana, a un lado, y por la bandera presidencial, al otro lado. La bandera de España, ausente.

El segundo ha sido el comentado más arriba. En ambos hay un resultado similar: dar una impresión engañosa que, al no corresponderse con su cargo, refleja en realidad una debilidad institucional pero también personal.

De lo que no puede quejarse Sánchez es del comunicado emitido por Zarzuela, que minimiza el asunto para echarle un capote, aún a costa de su credibilidad. Un pago generoso, si se le compara con el trato que el palacio de la Moncloa ha dispensado al monarca en relación con Cataluña.

Y para Iglesias, el socio presidencial, parece que de nada vale el referéndum en el que con amplia mayoría los ciudadanos votamos por la Constitución y por el régimen de monarquía parlamentaria.

En la situación insurreccional existente en Cataluña -dirigida realmente por Puigdemont y virtualmente por Torra- no es posible negociar nada con un nazi cuyo objetivo es acabar con nuestra forma de vida, hacer saltar en pedazos la Constitución y crear una república racista. Es evidente que nuestra ley suprema necesita retoques y adecuaciones profundas, pero no en un momento en el que el consenso necesario para acometerlas es imposible. No hay que olvidar que las Comunidades de Valencia y Baleares, están siendo gobernadas por miembros del partido socialista y están siguiendo las mismas pautas secesionistas que Cataluña, aunque en otra fase diferente de desarrollo.

El margen de duda que podía existir sobre las intenciones de Sánchez de regenerar la vida política se ha esfumado. Unos ministros “ejemplares” han resultado ser en su mayoría o unos mangantes o unos incompetentes y alguno de ellos ambas cosas. Pablo Iglesias alardea de su influencia sobre Sánchez, pero Delgado sigue ahí y firma unos presupuestos con una persona a la que considera “cutre” por su manera de hacer la tesis del doctorado ¡bienvenido a la casta! Mientras tanto el “doctor” se prepara para hacer las concesiones necesarias para obtener el apoyo de ETA y de los secesionistas catalanes.

El panorama se completa con la alarma existente en el FMI y la UE por el programa económico del gobierno español, como la segunda edición del programa de ZP, que por cierto ha regresado de la mano del Gobierno para apoyar a Maduro y desprestigiar internacionalmente a España. ¡Pobres venezolanos!

De lo que no hay duda es del deseo presidencial de agotar la legislatura, contra lo que él mismo declaro en el Congreso de los Diputados. Su mentira refleja que para llegar a ese objetivo, ha necesitado caer en el izquierdismo que le ofrecía Iglesias y que era también resucitar el esquema político de ZP.

La buena noticia, es que el español callado ha comenzado a manifestar su hastío y su disposición a luchar por sus derechos y por España. De este gobierno, si no rectifica, no puede esperarse nada y es preciso movilizarse: estar presentes en la calle, plantar cara a aquellos que quieren gestionar nuestra libertad y mostrar nuestra bandera siempre que la ocasión nos parezca oportuna y cuando no exista ocasión también.

En el pensamiento políticamente correcto, se intenta imponer la doctrina de que cuando se enarbola una bandera se es progre si la bandera es estelada, gay, republicana o roja comunista, mientras que si llevas la bandera nacional eres un facha. Pues bien, ya que el tema empieza por los símbolos, hagamos uso de nuestra bandera que es la nuestra y nos identifica como lo que somos, españoles.

En la presencia ciudadana en las calles, es necesario organizar unos grupos de acción directa que se enfrenten a los CDR, cuando estos vulneran la libertad y el derecho ante la pasividad policial.

En las manos de las nuevas generaciones de españoles está la posibilidad de hacerlo. Si los nazis quieren hablar hablemos, pero si quieren funcionar bajo las pautas de la coacción, en cualquiera de sus formas, no lo permitamos.

Diego Camacho

Sin Tregua

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