Lunes, 17 Junio 2019

Dar las Gracias a España: la Polémica con López Obrador

PUBLICADO EL Domingo, 07 Abril 2019 12:29 Escrito por
Dar las Gracias a España: la Polémica con López Obrador Dar las Gracias a España: la Polémica con López Obrador

 

 

La polémica vuelve una y otra vez. Desde la llegada de Hugo Chávez y su bolivarianismo y la inauguración de la era indigenista parece que de vez en cuando sale alguien, algún mandatario loco perdido por esos países de Dios de la antigua América Española, que no sabe cómo apagar los ruidos internos y se va a buscar al enemigo fuera. Esta vez le ha tocado el turno al presidente mexicano López Obrador, socialisto él que se pasó de listo y de frenada. Una carta redactada al monarca español le pedía formalmente que pidiera perdón sobre los excesos de la conquista española en México. Abrir otro melón, el tipo de tonto no tiene un pelo, sinvergüenza mucho, ya tienen excusa para gobernar doscientos años México haciendo gala de su inutilidad y echándole la culpa de todos los problemas a España y su conquista. La misiva además de canallesca y vil tiene que ser para enmarcarla sobre todo lo que un mandatario no debe de hacer. López Obrador expuso ante el mundo entero su demagogia y su maldad fina, sutil y la desgracia de ese pueblo de tener a un tipo como él gobernándolos. Las cosas por acá, por este lado del Atlántico tampoco es que anden muy sobradas. El Borbón de turno se arrascó la cabeza leyendo la carta, se mesó la barba y dudó si pedir perdón. Tuvo que ir al Oráculo de Baco, si es Rioja mejor, y a aquella casa de los líos de la Carrera de San Jerónimo que pasa por ser nuestro actual parlamento nacional. Algunos dicen que es la mayor fábrica de chorizos de España, no les falta razón, pero eso sí, unos pican más que otros, será porque se llevan más pimentón.

Total, que en vez de guardar la misiva en el sanitario real y usarla para menesteres poco onerosos el Borbón se dedicó a pasearla por los ministerios todo compungido: ¡Fijaos lo que me dice el López este de las narices! ¡Qué hacemos, pedimos perdón o qué! Así que los ministros se pusieron a pensar, cuando piensan los ministros españoles ojo que la cosa puede salir por no se sabe dónde, por Antequera o por lo que antes no era, mejor en todo caso esconderse debajo de una mesa esperando que el cielo no se desplome sobre nuestras cabezas. ¿Os imagináis a Carmen Calvo pensando? Terrorífico no… Pues eso, que finalmente la cosa terminó medianamente bien para España; aunque parezca increíble, se le dio largas al tal López abogado de las causas extemporáneas y se le negó en rotundo cualquier posibilidad de disculpas… Tres meses después de la misiva, ya les costó llegar a una conclusión tan obvia.

Pero metidos en faena y analizando la historia tal y como fue, no la visión infantil y maniquea que expuso el tal López presidente de México, habría que decir que lo único que puede hacer México es darle gracias a España por haber llegado a América. Que si de algo hoy en día están de acuerdo todos los historiadores es que la sociedad azteca era una sociedad terrorífica, espantosa, con una religión satánica y que sacrificaba todos los años alrededor de doscientas cincuenta mil personas y que practicaba el canibalismo de forma ritual, eso cuando no desollaban a sus víctimas y se ponían a bailar cubiertos con su piel en forma de abrigo recién arrancada. Es normal que el resto de pueblos indígenas terminaran hasta el moño de los aztecas y que cuando llegaron los españoles los consideraron poco menos que salvadores. Al fin y al cabo, a nadie le gusta ser sacrificado para los dioses, al tal López por lo que se ve le gustaría volver a practicarlo… Con los demás claro, no que se lo hagan a él. Pero ahí no acaba la cosa, los españoles no fueron sólo con las armas, fueron también con la fe. Los españoles no exterminaron a toda aquella gente como sí hicieron los ingleses en la América del Norte en donde se asentaron, sino que se pusieron a fundar monasterios y conventos, se pusieron a orar, consideraron a aquellos salvajes sus hermanos y los cristianizaron. Al parecer esto es la parte que menos le gusta al señor López Obrador como buen socialisto, hubiera preferido eso de las pirámides, bueno ahora tienen el aborto, siguen de alguna manera dando inocentes a los demonios y arcontes. Pero no acaba ahí la cosa y es que para ignominia histórica del tal López cuando México era administrada por España, su capital, México, era la ciudad más esplendorosa, más maravillosa, más avanzada y más rica del mundo, con hospitales, universidades, monasterios, de tal forma, que un trabajador ganaba en la América Española hasta diez veces más que cualquier trabajador en cualquier parte de Europa. Los criollos viendo tanta riqueza y prosperidad la quisieron sólo para sí mismos, algo parecido a lo que pasa hoy en Cataluña, el símil es muy parecido, nos suena de algo verdad... Una élite corrupta, salvaje y emborrachada de prebendas y dinero que no quiere compartir con nadie. Fijaos cómo era la cosa que el propio Bolívar, el salvador, el libertador Bolívar, se quejaba amargamente de que España no les permitía tener esclavos y que los indígenas debían ser compensados como cualquier trabajador, además eran propietarios de las tierras donde habitaban. Tal es la cosa, que en el proceso de independencia de la antigua América Española los indígenas y las clases más pobres luchaban con España, querían a España y temían a los criollos, esos mismos criollos que hoy presiden entre otros países México y la casta a la que pertenece el tal López Obrador. Es normal que hoy quieran echarle la culpa a España de las barbaridades que ellos mismos hicieron y si no hicieron más es porque España se lo impidió. El propio Bolívar, el genocida Bolívar que perseguía y asesinaba a cualquier español recién llegado de la península y le daba igual que fuera mujer o niño se quejaba amargamente al final de su vida de haber destruido por completo una tierra tan próspera y rica como fue la América Española. Ahora la casta criolla tenía su libertad ansiada que no era más que quedarse con toda la riqueza para sí; pero a base de haberlo destruido todo. Bolívar sentó las bases de una América pobre, dividida para los próximos siglos y dominada por la América del Norte, ahora los venezolanos lo consideran un salvador a quien fue sólo un agente británico y un asesino de masas, es la historia que seguro estudió el maniqueo López Obrador, el símil con la Venezuela de Bolívar es muy similar. Por cierto, señor López Obrador, siglos después de la espantosa conquista española, las únicas fosas comunes que se encuentran los arqueólogos en México son las de las víctimas de sacrificios humanos practicadas por los aztecas.

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