Jueves, 27 Junio 2019

Coronel Camacho: "Defender la integridad territorial de España es la misión específica de las Fuerzas Armadas"

PUBLICADO EL Sábado, 08 Septiembre 2018 06:00 Escrito por

Artículo del Coronel Diego Camacho en el que, una vez más recalca que "defender la integridad territorial de España, el ordenamiento constitucional y garantizar su soberanía e independencia, es esencial para mantener la unidad nacional y nuestro modo de vida y que también es la misión específica de las Fuerzas Armadas. Lo que está en juego -según el Coronel Camacho- no puede depender solo de la voluntad de un grupo que ni siquiera ha obtenido el Poder por las urnas, sino por la manifiesta corrupción de otro grupo. Todos los ciudadanos tienen el deber de implicarse y defender a la nación si nuestros representantes son incapaces de hacerlo".

 

 

Diálogo de besugos

 

Algunos no salimos de nuestro asombro, aunque cada vez menos, al contemplar el dialogo para besugos que mantienen, casi todos los días, los presidentes Sánchez y Torra. Uno solo quiere hablar de la independencia y el otro del autogobierno, como si fueran asuntos que permitieran la negociación, cuando no es así, puesto que la primera implica una soberanía catalana excluyente y el segundo la ubica en el ámbito de toda España.

Los voluntariosos de la Moncloa parecen no comprender que el tema de la soberanía es la clave de bóveda para fundar, conservar y ampliar una nación. Claro que la hipótesis más peligrosa no es la falta de comprensión, sino que conocido el problema se persista en una acción política cuyo fin sea debilitar el Estado, para así poder balcanizar el país.

Para los secesionistas catalanes solo importa la república y eludir las responsabilidades contraídas durante estos años tanto en el marco económico como en el político. Su dinámica está en un punto álgido, puesto que han conseguido debilitar el Estado de Derecho con el cierre de la Asamblea Legislativa, la fractura social y el desprecio a las leyes. Su hoja de ruta no necesita un análisis, ellos la explican continuamente. Torra afirma que él solo obedecerá a la Asamblea catalana, que permanece cerrada, y al referéndum del 1 de octubre, cuyas urnas ya venían llenas desde casa. Si fuera verdad no tendría que viajar continuamente a Bélgica a recibir instrucciones de un prófugo marrullero, incluso cuando presenta demandas civiles.

La fuerza del secesionismo se produce gracias a la falta de firmeza de Sánchez, que al contrario de Torra carece de unos objetivos claros. Si los tiene son solo para los iniciados y lo único que se aprecia es una flagrante ausencia de ideas. Tiene todos los resortes del Poder y no se atreve a utilizarlos para defender la Constitución. Es muy decepcionante ver a las ministros como, todos los días, nos dicen que los secesionistas pueden decir lo que quieran mientras no vulneren la ley.

¡Todavía no se han dado cuenta! la vicepresidente y su portavoz, que todos los días está vulnerándose la ley en Cataluña.

Sánchez ha colocado a su gobierno entre la debilidad y el pánico por la falta de proyecto viable en Cataluña. Intenta la distracción con otros temas, algunos sórdidos como la exhumación de Franco, o con el aumento del gasto social a cuenta de subir los impuestos en lugar de reducir el gasto desmesurado de la función pública, lo que tendría un efecto beneficioso inmediato: reducir el clientelismo de los partidos.

No obstante, tiene una buena ocasión pues, si algo ha quedado patente en el diálogo de besugos que mantiene con Torra es su deseo de negociar y de dialogar. Así cuando Torra y sus nazis tiren por la calle de en medio nadie podrá acusarle, como a Rajoy, de no querer hablar ni de resolver las cosas en el ámbito político.

El clima insurreccional existente requiere sobre todo un tratamiento político, en eso estoy de acuerdo con Sánchez, pues la adopción de medidas es inmediata, cosa que no ocurre con las medidas jurídicas que recorren un camino más lento. Los artículos 116 y 155 de la Constitución española son política pura, legislada para situaciones de crisis interna como la que estamos viviendo.

Defender la integridad territorial de España, el ordenamiento constitucional y garantizar su soberanía e independencia, es esencial para mantener la unidad nacional y nuestro modo de vida. Es también la misión específica de las Fuerzas Armadas. Lo que está en juego no puede depender solo de la voluntad de un grupo que ni siquiera ha obtenido el Poder por las urnas, sino por la manifiesta corrupción de otro grupo. Todos los ciudadanos tienen el deber de implicarse y defender a la nación si nuestros representantes son incapaces de hacerlo.

Una acción legal y decidida pone la pelota en el tejado de los secesionistas y ya es decisión suya si se tiran al monte o no. Caso de hacerlo lo pelearemos, pero al menos ellos no podrán hacerlo con nuestro dinero.

Diego Camacho

Sin Tregua

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