Martes, 16 Julio 2019

¿Cómo evitar la infestación ideológica de los actos conmemorativos del atentado de Las Ramblas y Cambrils?

PUBLICADO EL Miércoles, 15 Agosto 2018 01:13 Escrito por
A Ada Colau le divertía el homenaje a los muertos por el terrorismo yihadista en Las ramblas A Ada Colau le divertía el homenaje a los muertos por el terrorismo yihadista en Las ramblas

El próximo 17 de Agosto se cumple un año de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, y en honor a las víctimas se va a realizar en dicha ciudad un acto homenaje organizado por la Generalidad y el Ayuntamiento que dirige Doña Ada Colau. Al acto han anunciado su presencia el Jefe del Estado Felipe VI y el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, entre otras autoridades nacionales.

 

 

Todos sabemos lo que ocurrió hace un año con la encerrona que prepararon al Monarca español las indecentes autoridades catalanas, que lejos de estar a la altura de las circunstancias, permitieron la politización del acto robando todo el protagonismo a las víctimas. Los fanáticos esbirros de Ómnium Cultural y la ANC, se situaron con toda intencionalidad justo detrás de las autoridades, para de este modo, esa masa ideologizada y dogmatizada en el odio a España desde los centros de enseñanza e idiotizada por una sectaria televisión pública catalana (TV3),  tuviera la máxima visibilidad en los medios de comunicación de todo el mundo, dirigiendo insultos, acusaciones, pitidos, abucheos, pancartas acusativas y desprecios varios al entonces Presidente del Gobierno Mariano Rajoy y al valiente Monarca Felipe VI, que con mucha dignidad soportaron el agravio.

A nadie se le escapa la proximidad a la que estamos de la sectaria celebración de “la Diada”, que desde hace demasiado tiempo viene monopolizando el gobierno de la Generalidad en beneficio de sus postulados independentistas y que con toda seguridad, del mismo modo que hicieran en caliente el año pasado, no van a perder la oportunidad de caldear el ambiente del homenaje a las víctimas en contra de la Corona, a la que no perdonan su extraordinario papel defendiendo la integridad y la soberanía nacional ante el golpe de estado que protagonizaron los hoy políticos presos y algún que otro fugado de la justicia como el delincuente Puigdemont, que más pronto que tarde terminará en el trullo acompañando a sus secuaces.

Es necesario realizar un acto de justo reconocimiento a las víctimas y de desprecio hacia los terroristas y lo que representan, pero también es necesario dar una imagen de unidad frente al terrorismo. Es necesario que el rey como Jefe del Estado, así como el Jefe del Gobierno asistan a dicho acto para honrar a las víctimas en representación de todos los españoles; pero, ¿cómo evitar otro ridículo internacional? ¿Cómo evitar la más que segura infestación ideológica del acto por, en mi opinión, esos delincuentes de la Generalidad? ¿Cómo evitar esa injusta imagen deplorable ante el mundo del conjunto de los españoles, cuando los indecentes son solo unos aprendices de nazi que abrazan un trapo con una estrella en lugar de su histórica bandera?

Los golpistas de la Generalidad, junto con sus financiadas fundaciones independentistas antes citadas y sus cachorros de los Comités de Defensa de la República (CDR,s) planean convertir el homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas en un festejo secesionista transmitido por las televisiones de todo el mundo.

El xenófobo a la vez que ridículo -en base a sus actos y declaraciones, no a su físico- “presidente de la generalidad” ya ha realizado declaraciones calentando lo que debería significar un acto de respeto y unidad frente al terrorismo islámico; Quim Torra ha instado a la alcaldesa de Barcelona  Ada Colau, “otra amiga de la Corona”, a no invitar al Rey a los actos conmemorativos del atentado de las Ramblas, como si el Jefe del Estado que acude en representación de todos los españoles -y honra con su presencia a las víctimas- necesitase de la invitación de nadie.

Para facilitar el desprecio a los españoles, personalizado en su máxima representación, el consejero de Interior de la Generalidad golpista se ha negado a diseñar un operativo específico de los Mozos de Escuadra que impida cualquier politización. Ómnium y la ANC andan promoviendo un más que vergonzoso homenaje al exmayor Trapero y al exconsejero Joaquim Forn. Y por último, los comandos “neonazis” formados por los jóvenes bastardos de los CDR,s están organizando para el mismo día manifestaciones paralelas, concentraciones y escraches.

Hay que recordar que en esta historia hubo dos estamentos que fallaron pero que jamás pidieron perdón; uno el ayuntamiento de Ada Colau que no puso bolardos en las zonas peatonales de especial concurrencia de personas, justificándolo según sus propias palabras porque “no se puede llenar la ciudad de barreras” o porque “Barcelona debe ser una ciudad en libertad”; a pesar de que así se le había aconsejado desde el Ministerio del Interior español, desde que en Diciembre de 2016, un conductor con un camión asesinase a once personas tras embestir contra un mercado navideño en Berlín. Y otro, el Cuerpo policial de Mozos de Escuadra con su exJefe el Mayor Trapero y el exConsejero de Interior de la Generalidad Joaquim Forn; estos profesionales de la vergüenza no solo ocultaron información sobre la explosión de la casa de Alcanar, donde había centenares de bombonas de gas, sino que incluso  impidieron el acceso a los agentes especialistas en explosivos de la Guardia Civil, pretendiendo con posterioridad al atentado echar balones fuera y acusar hipócritamente de la falta que ellos cometieron a las Fuerzas de Seguridad del Estado.

¿Para qué queremos una policía que no sólo no colabora con el resto de policías del estado sino que las traiciona e incluso participaron por acción y por omisión en el golpe de estado del 1 de Octubre?

Bajo mi punto de vista, es una ofensa a las víctimas y al resto de españoles que, justo los que fallaron, justo los que por sus decisiones y falta de profesionalidad facilitaron el atentado, justo los que politizaron en caliente la manifestación contra el terrorismo, son los que van a organizar este aniversario.

Porque además, en ningún país del mundo un acto de tanta relevancia se dejaría en manos de unas autoridades locales o regionales y con toda seguridad en cualquier parte de España -que no fuera Cataluña o País Vasco- el Estado hubiera tomado las riendas de un acto que por relevancia le corresponde. La deslealtad de la Generalidad es motivo suficiente para privarla de ese honor, pero también la seguridad de nuestras autoridades y la imagen de desunión que ya se dio y que con toda probabilidad se dará el próximo 17 de agosto y que a los únicos que favorece es a los terroristas, aumentando así la probabilidad de otro atentado ante esa victoria gratuita que les concedemos.

La Generalidad no pretende recordar a las víctimas, su único objetivo es ofender a todos los españoles y seguir publicitando su obsceno “procés” hacía la independencia. En cuanto al Ayuntamiento, Doña Ada Colau, populista y repúblicana, ya ha adelantado que para evitar politizaciones no intervendrá ninguna autoridad, como si el problema fuera el discurso de apoyo a las víctimas y de unidad de la sociedad frente al terrorismo expresado por una autoridad local, regional o nacional. Desde luego, en su fingida neutralidad, esta indigna alcaldesa, no hará nada que pueda evitar ataques y ofensas a la Corona. Y por último nos queda confiar en el variable, imprevisible, veleta y traidor Presidente no electo Sánchez, que en principio, desconozco si a través de la delegada del gobierno señoraa. Teresa Cunillera ha realizado la necesaria gestión para que al menos exista una cooperación entre cuerpos policiales y dé unas directrices de seguridad que garanticen el respeto al Rey y otras autoridades nacionales y la no instrumentalización política del acto, evitando el acceso de simbolitos amarillos (cruces o lazos) y banderas no oficiales que representan a una parte a la vez que ofenden al resto.

En cuanto a la realización de las transmisiones televisivas, desconozco quien se va a encargar, pero es muy importante que transmita lo que se espera de un acto de estas características, mostrando las imágenes relativas a emociones humanas, entereza, fortaleza y unión frente al terrorismo, a la vez que se obvie cualquier imagen de quienes pretenden sacar partido del acto.

Torra, Colau y Sanchez; un impúdico independentista, una crápula populista y republicana y un Presidente que justo ha alcanzado el poder con los votos de formaciones independentistas y populistas, son las autoridades que pueden influir en el evento. En mi opinión, no nos queda otra que ser los propios ciudadanos los que arropemos a la figura del Jefe del Estado como la máxima autoridad y representación de todo el país; único que de verdad representa la unidad de España, portando banderas oficiales españolas y catalanas, únicos símbolos que debieran estar permitidos ya que son los que de verdad representan a los españoles y a los catalanes. En cualquier caso, aviso a los independentistas, que la dignidad con la que el Rey afronta estas afrentas, en lugar de debilitarle le refuerzan.

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