Sábado, 24 Agosto 2019

Aviso a navegantes. Fuego amigo en "la disidencia"

PUBLICADO EL Jueves, 01 Agosto 2019 11:50 Escrito por
 Fuego amigo en "la disidencia" Fuego amigo en "la disidencia"

El sistema debe estar frotándose las manos ante estos "desencuentros" de la disidencia. No tengo el menor deseo de provocar daño alguno en filas “disidentes” (o no tan “disidentes”, eso sólo el tiempo pondrá a cada uno en su sitio) y ya advertí al propietario/director de un canal que tuviera cuidado con ”los daños colaterales” si uno de sus más directos colaboradores seguía buscándome las cosquillas.

 

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Aclaración inicial: para que nadie se lleve a engaño (y como en mi anterior Ediorial me refería al programa "Aquí La Voz de Europa" reprochándole que no hubiera respondido con reciprocidad al cierre de nuestro canal de YouTube), este texto no va dirigido, ni tiene nada que ver con el programa mencionado. Antes bien debo aclarar (lo mismo que he manifestado mi decepción ante este hecho concreto), que "Aquí La Voz de Europa" resulta un programa ejemplar dentro de la disidencia, uno de los pocos espacios radiofónicos que, a pesar de recibir todo tipo de ataques del sistema (lo mismo que nos ocurre al GRUPO Tribuna de España), sigue resistiendo, contra viento y marea, con una línea editorial que, además, compartimos casi al 100% desde La Tribuna de España.

Cuando uno ya ha sufrido todos los acosos posibles del sistema, ingeniería social (intento de desacreditación pública con todos los medios a su alcance: La Sexta, Antena 3, Cuatro, Tele 5, elDiaro.es, El Español…), persecución de las cloacas del estado, intentos de eliminación física, persecución judicial con restricción de Derechos Fundamentales y censuras judiciales irregulares a la libertad de información), dos detenciones (en lo que se ha convertido en el único periodista detenido y conducido esposado a los calabozos en toda la historia de la democracia española), censura de las redes sociales en manos sionistas (Facebook y YouTube) e intento de asfixia económica, lo único que le faltaba por hacer a este putrefacto Régimen del 78 es tratar de desunirnos a los disidentes. Las casualidades en política no existen y si este ataque se produce, aquí y ahora es porque (entre otras cosas gracias a la tremenda difusión de La Tribuna de España que llegó a alcanzar los seis millones de lectores/mes antes de que el sistema comenzara su “guerra sin cuartel” contra este medio) hemos comenzado a convertirnos, no en esa legión que algunos con extremado optimismo manifiestan pero sí, al menos, en una corriente lo suficientemente amplia como para ir despertando cada días más conciencias anestesiadas y convertir a mansos consumidores/ciudadanos en peligrosos resistentes.

Así que lo único que le faltaba por intentar al sistema es fomentar “la guerra interna”, provocar el fuego amigo que, muchas veces, es el causante de las pérdidas de muchas guerras… y lo digo por amplia experiencia.

Así las cosas, desde hace una semanas, los ataques vienen desde dentro de lo que se llama “disidencia”, por detrás, con puñal traidor y mezquino, en foros de redes sociales y pequeños grupos, sin dar la cara para que no haya a quien responder.

Sin embargo, “más sabe el diablo por viejo que por diablo” y este reportero que escribe ya peina unas cuantas canas de prematura vejez.

Así las cosas: aviso a navegantes.

Primero lo hice por privado, después a través de intermediarios y ahora en Editorial pública y publicada para que quede constancia de mis intenciones… de mis buenas intenciones.

No tengo el menor deseo de provocar daño alguno en filas “disidentes” (o no tan “disidentes”, eso sólo el tiempo pondrá a cada uno en su sitio) y ya advertí al propietario/director de un canal que tuviera cuidado con ”los daños colaterales” si uno de sus más directos colaboradores seguía buscándome las cosquillas.

Primero, a quien quiera investigar en mi currículum académico le facilito la labor. Me licencié en periodismo con 22 años y, un año después en ciencias empresariales (cuando las carreras servían para algo y duraban 5 años cada una), tengo el Máster en Dirección de Empresas y un Máster en Dirección de Marketing, con la especialidad de “Marketing Famacéutico” (éste úlltimo, para mayor información de mis detractores, con el Premio Extraordinario fin de Máster).

O dicho de otra manera, he cumplido como estudiante hasta -permítanme la inmodestia- la brillantez, pues en todo mi historial académico siempre he obtenido las máximas calificaciones (no como otros).

He sido un hijo ejemplar que jamás causó “daños irreparables” a sus padres, ni ingresó en prisión por “errores de juventud”, (no como otros).

He sido un ciudadano ejemplar, carezco de antecedentes penales y mis únicos problemas con la justicia han comenzado ahora, desde que he decidido tirar de la manta de la pederastia y la corrupción bancaria/política y financiera de mi nación (no como otros).

He sido un hombre ejemplar, que ha tenido muchas relaciones de pareja en su vida. Jamás he recibido una denuncia por malos tratos, (no como otros).

A nivel profesional creo tener un currículum suficiente, cuando no brillante (no como otros).

Como escritor comencé publicando mi primer poemario “Llanto de Juventud” a los 19 años, al que siguieron otros cuatro libros de poesía: “Hijo de la Luna”, “Desde tu lucero”, “Copa, Café y Puro” y “72 horas sin ti”. He escrito un libro de ensayo “Márketing de tercera Vía”, un cuento infantil “El país donde no existía el cielo”, un libro de recopilación de artículos periodísticos “Balada triste para España y otras notas desafinadas”, un cuento breve “¡Viva la muerte!” (que consiguió el Premio Literario de las Fuerzas Armadas) y dos novelas: “La Consagración de la Primavera” y “Con la piel de cordero”y, el próximo mes de septiembre saldrá a la venta mi último libro. "Abascal, cuando el patriotismo es un negocio” (no como otros).

Desde los 23 años en que comencé a trabajar (bueno, a trabajar en serio, porque siendo el tercero, de una familia de cinco hermanos en los que ambos progenitores tenían que trabajar para poder mantenernos, desde los 16 años he hecho de todo para poder pagar mis estudios, desde camarero hasta repartidor de publicidad, pasando por vendedor en los mercadillos y pegador de carteles de conciertos) he tenido una trayectoria profesional (más que respetable) también ejemplar, trabajando en puestos ejecutivos de la industria farmacéutica y como reportero en la mayoría de los conflictos bélicos más importantes de los últimos 30 años. Tanto es así que en ambos empeños profesionales, por cierto, para los que estoy sobrada y académicamente preparado (a diferencia de otros) he alcanzado la más altas de las posiciones profesionales: llegué a ser director general de una compañía farmacéutica y, en la actualidad, soy director general del GRUPO Tribuna de España (no como otros).

Explicados ya mis merecimientos y acreditaciones advierto: carezco de antecedentes penales, carezco de denuncias por malos tratos, ni de trabajos sin acreditación profesional… (no como otros).

Dicho lo cual me dirijo al director del canal en cuestión ya que, los ataques traicioneros, maliciosos y falsos vienen de parte de un directísimo colaborador suyo: o eres tan ignorante que no adviertes que el sistema está intentando crear desunión y enfrentamiento en un medio tan hostil como la disidencia, o eres parte de esa operación (probablemente orquestada desde las cloacas del estado) para dinamitar la poca resistencia que aún queda a este nefasto Régimen del 78.

Así las cosas no volverá a haber ninguna advertencia más.

No te voy a dar explicaciones del trato que otorgo a mis colaboradores, todos ellos encerrados en una mazmorra, a pan y agua y que, a latigazos, se limitan a firmar todo aquello que les pongo por delante…

Sigue tu camino de supuesta disidencia, sigue centrando tus posiciones en el reconocimiento de la descojonante “República Independiente de Menda Lererenda” (para los lectores no iniciados, ésto de la República Independiente de Menda Lererenda no es coña sino una reivindicación que algunos “disidentes” plantean en serio), concentra tus esfuerzos “antisistema” en vender las excelencias del “ser humano” frente a la persona, disfruta de la promoción de las terapias alternativas y concentra tus investigaciones en si la tierra es o no plana o en las propiedades curativas del agua de mar: cada uno entiende la disidencia como cree por conveniente.

Y, mientras tanto, La Tribuna de España (La Tribuna Radio, La Tribuna TV y nuestra editorial, La Tribuna Edicionesseguiremos denunciando la pederastia institucional, la corrupción bancaria y política, y la mafia judicial.

Cada uno hace la guerra contra los enemigos que cree más peligrosos.

Sigue tu camino sin cruzarte en el mío, ni siquiera me menciones como yo estoy haciendo contigo: si anduvimos un tiempo juntos, nuestros caminos se han separado y, por mi parte, no deseo para tu canal más que todo tipo de éxitos y no tengo el menor interés en entrometerme en tus guerras: bastante tengo yo con enfrentarme al sistema donde de verdad le hace daño y estar asumiendo las consecuencias de mis ataques contra los poderosos.

Pero te advierto, esta vez de manera pública y publicada, y por última vez.

Detén cualquier descalificación contra mí o contra el medio que dirijo porque, por mucho que no seas tú quien directamente la lances, la próxima vez será la última que quede sin respuesta.

Y sin ningún tipo de prepotencia te advierto: si respondo (con la munición que tengo para hacerlo, con toda la información que poseo de tu colaborador -y también tuya-), te aseguro que no iniciaremos una guerra sino que, de un solo disparo de mi artillería acabaré con todo el trabajo que, con insistencia, buena fe  y altruismo (sigo creyendo), has conseguido crear un grupo (más o menos acertado, eso es lo de menos) de personas que se oponen, cada uno a su manera y con los medios de que dispone, a este sistema de mierda que nos está aniquilando como españoles y como seres humanos.

Repito hasta la saciedad porque (es mi último aviso y porque, lo juro por lo que más quiero) lo último que pretendo es perder el tiempo en destrozar a quien no considero mi enemigo: o paras definitivamente y cierras la boca del payaso que tienes a tu lado, o de la bomba que te voy a soltar me voy a llevar por delante (sin pretenderlo) hasta el último disidente de pueblo que se dedica tan sólo a repicar los enlaces que le llegan.

Tú decides.

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

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