Jueves, 27 Junio 2019

Actas de negociación con ETA: a Zapatero le apesta el alma todavía vivo

PUBLICADO EL Viernes, 31 Mayo 2019 08:07 Escrito por
Actas de negociación con ETA: a Zapatero le apesta el alma todavía vivo Actas de negociación con ETA: a Zapatero le apesta el alma todavía vivo

 

 

José Luis Rodríguez Zapatero apesta a muerto en vida y da asco. España aún ha de soportar la deriva destructiva que este demoníaco miserable provocó contra un país debilitado por la matanza del 11-M: júzguese a este traidor en los tribunales previa condena eterna.

 Las públicas actas de negociación con ETA confirman las sospechas de alta traición que deberían cursar detención de Zapatero con inmediatez:

 - Anexionar Navarra al País Vasco.

- Legalizar Batasuna.

- Impedir detención de terroristas.

- Derogar la doctrina Parot.

- Solucionar la financiación a través de una organización internacional para acabar con la extorsión etarra.

Rodríguez Zapatero y su Gobierno de miserables actuaron como cómplices de una organización terrorista. Cabría preguntarse: ¿qué obtuvo el PSOE de Zapatero para que ETA se creciera después en el chantaje, exigiendo pagos por servicios prestados? Por algo el 11-M fue cerrado en falso con todos los misterios elementales por resolver, pese a la piara de vendidos que retoza en la inmundicia para ocultar lo sucedido. El 11-M fue un juego de trileros donde asesinos anónimos movían la bola con capacidad para matar, en tanto otros islamistas-pringados sin infraestructura pero con voluntad de atentar-se usaron públicamente como chivos expiatorios. ETA jugó el papel de la distracción para dar el cambiazo de último momento que provocó un vuelco electoral. Las infames actas de negociación explican la asociación de Zapatero con la banda terrorista tres años antes del 11-M, para que ETA cumpliera un rol de distracción en un plan nada casual.

No puede relativizarse la dimensión criminal de las actas de negociación, actuando Zapatero como cómplice de banda terrorista que asesinó a 1.000 personas. Los daños contra millones de ciudadanos fueron provocados especulando sin límite criminal con oscurantismo. Fue un traidor, con presuntos delitos de sangre por saber, que oxigenó a ETA para asfixiar en una crisis generalizada a España.

Sabemos ya hasta qué punto es un ser repugnante. La historia de sus maldades durante dos legislaturas endemoniadas, con las que España resultó arrasada, es conocida a falta de que la pague.  Porque hay que ser maldito esbirro del Mal para cometer tanta insidia y cerdo con suerte para no haberle llegado todavía el suplicio de un San Martín.

Zapatero debería ser maldito en tanto respire y así permanezca definitivamente cuando yazca cadáver. Maldito por siempre y consciente de su destierro intemporal. Mejor que muerta su entraña con apariencia humana, al modo Rubalcaba que se revuelve allá donde se arrastra penando, debería estar pudriéndose en vida con la indignidad por parasitar de la sangre de Venezuela y especular con sus miserias, cuando antes estafó España a saber con qué responsabilidades del 11-M. La cárcel debería ser residencia para los restos.

¿En el 11-M, ETA como cebo? Tres años antes de asaltar a sangre y fuego La Moncloa ya había hablado en secreto con ETA acaso para elaborar el plan donde como señuelo la banda terrorista participó en una demoníaca acción de trileros con 192 asesinados sobre la mesa. Habría que acordarse de la oportuna furgoneta de Cañaveras con media tonelada de explosivos y planos ferroviarios incautados a los etarras, quienes fueron auxiliados en oportuno accidente para ser detenidos, en tanto en paralelo los integristas de Mina Conchita trasladaban otros explosivos. Los etarras pusieron sobre la falsa pista hasta el momento del cambiazo con el artificiosamente orquestado ¿quién ha sido? Que desbordó al Partido Popular. No existen casualidades y menos en los hechos guiados que facilitaron la masacre del 11-M. Por una vez solo iban a jugar al despiste en tanto otros utilizaban el engaño para burlar a un país y consumirlo por pactos con el Diablo, el fiador de un Zapatero apestado. El mísero aquí es confiado terreno, pero allá donde le toque vagar será manjar de las ratas del averno. No pudo gozar de mayor influencia semejante engendro del Mal, hijo tonto de un psicopático Satanás.

Pero antes que muerto para alimentar las cloacas del averno, sea el malnacido juzgado. Solo quien nace para tanto mal pudo maniobrar con un imperdonable carácter de tanta traición que debería enterrarlo bajo mierda por la Historia y el descrédito eterno. Y que lo juzguen en democracia lo que de otro modo sería juicio sumario. Se puede juzgar a un muerto como este, a un cadáver viviente sin mérito de existencia que ha cavado la fosa como monstruo amoral de carne y ojos, donde serán enterrados tan repugnantes restos. Mejor pisara la cárcel antes de no descansar jamás en paz allá donde se plante como estiércol eterno su tumba.

Zapatero debería estar muerto de vergüenza, de indignidad, de maldad acumulada y con el estertor por la humillación pública recogiendo sus inicuas siembras. Debería morir en agonía con el repudio de la conciencia y la lucidez del arrepentido. Debería estar muerto y saberlo en vida, que es un cadáver cuyo hedor a muerte lo expele allá donde todavía respira. Esas cejas enarcadas lo delatan como el hijo de Satanás que jugó con la vida de millones de personas, siendo un estúpido allá donde el infierno se vale de los idiotas y desalmados para usarlos como instrumentos del Demonio. Debería estar acompañando al siniestro Pérez Rubalcaba con la sorpresa de la muerte pronta para rendir cuentas, pero antes sea requerido por el juicio humano.

Solo ya por estas actas de negociación con ETA, el PSOE constata ser el partido más sucio y corrompido de la democracia, cómplice de terrorismo y líder de corruptelas. Pero en el afán estafador es inherente la picaresca del los sinvergüenzas que demonizan a los demás sin límites, para seguir engañando con una inmoralidad que ya pagarán cuando descubran que nada queda impune. Polvo al polvo y lo que llegue, confiados engendros de la falacia permanente. 

La podredumbre se aglutina en torno a la inmundicia con apariencia de política formal para levantar el puño como consigna cómplice de ventajismo inescrupuloso. Rodríguez Zapatero  infecta con olor a azufre, pero no se pierda de vista a este grupúsculo de carácter criminal y estafador que es alguno del socialismo en España, porque son hijos de un mismo y maligno padre. Huelen a Satanás.

 

Comenta esta noticia