Domingo, 21 Julio 2019

Publicidad Levantina de Seguridad

Italia consternada al conocer una red institucional de secuestro de niños, algo que en España se produce a diario y que sólo denuncia La Tribuna de España

PUBLICADO EL Miércoles, 03 Julio 2019 10:58 Escrito por

 

La Fundación O´Belén era ¡qué casualidad! la entidad que tenía asignada la gestión de la Residencia Baix Maestrat de la que salieron los niños para las torturas, violaciones, grabaciones pederastas e incluso asesinatos del llamado "caso Bar España".

Los paralelismos de actuación de esta historia que ha conmocionado a la sociedad civil italiana gracias al periodismo de investigación de Gianluca Rotondi, con lo que está ocurriendo en España son casi calcados. La diferencia es que mientras en Italia los grandes medios de comunicación han dado cobertura a esta excelente investigación periodística y el profesional que la ha llevado a cabo está siendo reconocido por su excelente aportación a la verdad, la justicia y el derecho de los menores, en España se criminaliza al periodista que denuncia como es el caso de Josele Sánchez, imputado por el Juzgado de Instrucción número 5 de Castellón que, además, deja en inconstitucional indefensión a nuestro director y le prohibe un Derecho Fundamental como el de seguir informando sobre el "caso Bar España" bajo amenaza de ingreso inmediato en prisión (tal y como solicitó la Fiscalía).

Habrá que recordar que, además, Josele Sánchez debe acudir todos los lunes a firmar a un juzgado, como si de un delincuente se tratara y que siquiera ha tenido su abogado, todavía, acceso a todas las diligencias, un hecho gravísmo y sin precedentes en el ya de por sí corrupto sistema judicial español.

 

Niños manipulados y alejados de sus padres.

Investigación de choque, arrestos y sospechosos. 

Cinco bajo arresto domiciliario, incluyendo un alcalde, trabajadores sociales y psicólogos. 

El motivo: sacar provecho del cuidado y confiar.

Los sacaron de sus familias con una medida de emergencia, apoyados por signos de sufrimiento pero casi nunca de abuso. Cualquier incomodidad expresada por los menores fue suficiente para robarles la tutela a sus padres. Cualquier pretexto era suficiente, una simple sospecha, como los gemidos de una niña mientras estaba en el baño eran suficientes para que trabajadores sociales encontraran motivos para quitar a unos padres la tutela de sus hijos. Para apoyar esas medidas e iniciar a los niños a hacerse cargo, los asistentes sociales y los psicoterapeutas hicieron su "lavado de cerebro", dicen ahora los investigadores: los manipularon durante sesiones agotadoras, creando una falsificación en ellos. Memoria de abusos, también mediante el uso de impulsos electromagnéticos a través de electrodos aplicados a manos y pies. Entonces, según la investigación, habrían hecho papeles falsos, habrían retocado los dibujos de los niños para darles una connotación sexual, habrían ajustado sus relaciones, omitido la información clave que explicaría ciertas conductas, denigrar a los padres de los más pequeños. Habrían venido a inventar episodios que luego presentaron al Tribunal para que los menores obtuvieran la retirada de la tutela paterna y confiaran a los niños a sus otros "vecinos" que luego recibieron contribuciones más altas de lo normal

Todos, según la fiscalía, con el objetivo de ganar dinero en el sufrimiento de los menores, asegurando fondos públicos para la atención, el asesoramiento, las asignaciones y la enseñanza. 

Un negocio de cientos de miles de euros para los investigadores. 

 

La comercialización

 

Un comercio de terror llevado a cabo en la piel de al menos diez niños de 6 a 11 años que fueron arrancados de sus familias

Es una muestra escalofriante de falsificaciones engañosas y mucho más que surge de la encuesta de “Ángeles y Demonios” realizada por el fiscal y los carabineros de Reggio Emilia que han activado medidas de precaución para 18 personas (27 sospechosos) consideradas implicadas en el sistema en el Val D'Enza.  6 de ellos permanecen bajo arresto domiciliario: entre ellos el alcalde Pd de Bibbiano Andrea Carletti, acusado de competencia en abuso de cargo por haber dado cobertura administrativa a delitos cometidos por trabajadores sociales, médicos y psicoterapeutas. Por ejemplo con la ausencia de una oferta para la gestión del servicio. Además del arresto domiciliario, se han decidido medidas de descalificación y, por dos fideicomisarios, la prohibición de acercarse a los niños. 

Los delitos denunciados (abusos sexuales, maltratos… etc) ha quedado acreditado que eran falsos, un fraude procesal, mal uso y lesiones graves a niños. Entre los sospechosos también hay un abogado y el director general del Ausl de Reggio, Fausto Nicolini.

 

La estructura

 

En el centro del sistema, según la acusación, estaba la estructura pública La Cura di Bibbiano, considerada el buque insignia regional de servicios para niños maltratados. Dentro se encontraban los psicoterapeutas y los propietarios de la organización sin fines de lucro de Turín, Hansel y Gretel, dirigida por Claudio Foti y su esposa Nadia Bolognini, una realidad que ya había sido el blanco del escándalo de “Baja Modenese” contada por la serie web “Veleno”. 

 

En la foto el ayuntamiento de bibbiano.  En la plaza, el alcalde Andrea Carletti.

En la foto el ayuntamiento de Bibbiano. En la plaza, el alcalde Andrea Carletti.

 

Federica Anghinolfi, jefa del servicio social de la Val d'Enza, habría sido con Foti la figura de referencia del supuesto "sistema".

 

Las repercusiones

 

Una tormenta cuyos contornos aún no se pueden descifrar y que podría tener enormes repercusiones. 

El consejero regional de Salud, Sergio Venturi, habla de "delincuentes" y hechos de "gravedad inaudita que van más allá del entendimiento humano" con respecto a lo que la Región "es una parte lesionada". 

El presidente Stefano Bonaccini insta a no "arrojar sombras y ofensas" a la Región de que "se formará un partido civil". Hay innumerables reacciones, como la de la Orden de Asistentes Sociales Regionales, que exige "preservar nuestra parte saludable". 

La garante regional de la infancia, María Clede Garavini, dice que está "desorientada" y admite que le cuesta "pensar que realmente sucedió".

Comenta esta noticia