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"Periodismo honrado": La Tribuna de España o la necesidad de creer en el Periodismo honrado. Artículo de Ignacio Fernández Candela

PUBLICADO EL Viernes, 11 Enero 2019 10:00 Escrito por Ignacio Fernández Candela
"El Periodismo honrado": La Tribuna de España o la necesidad de creer en el Periodismo honrado. Artículo de Ignacio Fernández Candela "El Periodismo honrado": La Tribuna de España o la necesidad de creer en el Periodismo honrado. Artículo de Ignacio Fernández Candela

 

 

 

España ha extraviado los valores bajo un yugo artificioso de engaño, a propósito de la política y de intereses demagógicos destructivos que durante unos años han monopolizado la atención de los medios de comunicación. Se ha lastrado la conciencia colectiva con un bombardeo masivo de consignas desintegradoras- en todos los órdenes que otrora daban equilibrio a un sistema de convivencia racional y ordenado-, conformando un bloque de periodismo basura cuya financiación disimula el hedor de la demagogia y la mentira.

 

 

Voceros pagados

 

 

 

 

Existen numerosos periodistas especializados en el amarillismo político, acorde a esa representación residual del bajo fondo sectario que consiguió algún escaño. Hay que corregir la tendencia a la frivolización y la estupidez frente a los problemas que verdaderamente preocupan a los votantes. Porque los responsables de salvaguardar valores que posibilitaron la coexistencia inherente a las premisas democráticas durante décadas, han ejercido de mercenarios y transformado la conciencia de una España escindida: los que porfían por destruirla para nutrirse de su despojo, ante cuantos defienden el derecho legítimo por mantener una cualidad identitaria de beneficio común. Hoy la consciencia ignominiosa ha ganado adeptos a través de la ignorancia y el conformismo, mediante el discurso político refrendado por voceros pagados. Pero no nos compliquemos dando carácter político a las actitudes: quienes disienten de la convivencia para quebrarla, al margen de ideología, son lo contrario de la evolución. La evidencia moral es más sencilla cuando se examinan las intenciones. Nada nuevo en el horizonte bastardo de una memoria selectiva, impulsada por la trampa, la manipulación y la deshonra. El proceso acelerado de beligerancia de estos últimos años fue provocado desde el periodismo mendaz que tanto prolifera sin freno moral que valga como en el espectro político, salvo honrosas excepciones.

 

 

El GRUPO Tribuna de España influye para cambiar las tornas

 

 

 

El verdadero problema que causa esta inercia de desafueros no es la existencia de ese periodismo patrañero, difuso y arbitrario, sino la resignación y el comedimiento de la ciudadanía para aceptar que exista… hasta que diga basta. Y así parece que llega un despertar reflejado en las encuestas políticas, previa prueba demostrativa por las Elecciones de Andalucía de que se atisba una intención de cambio, a pesar de la rabiosa reacción de la maquinaria goebbeliana que arremete sin disimulo viendo peligrar la sopaboba de la progresía clientelar.

 

 

 

Llevo tiempo observando la trayectoria del GRUPO Tribuna de España y es evidente la influencia que está consolidando con el objetivo de cambiar las tornas, para reformar un espacio de convivencia acorde con los verdaderos deseos y expectativas de la mayoría de los ciudadanos. Porque si bien es verdad que se les convocan a las urnas para elegir sus representantes, la política se ha convertido en un cambalache radical de despropósitos que han sobrepasado las paciencias, tal y como se verá reflejado en próximos comicios. Ni siquiera el burdo mensaje de la engañifa periodística parece ya controlar las mentes antes abducidas con falsarios mensajes de fingida justicia social. Ni Memoria Histórica, ni violencia arbitraria de género, ni inmigración masiva parecen calar más, sin considerar necesidades básicas y razonables de cohesión social; sin marginaciones, por supuesto, pero basadas las prioridades, entendidas como necesidades coherentes para reorganizar una sociedad necesariamente equilibrada.

 

 

El Nuevo Orden Mundial paga bien la hipocresía

 

 

 

La hipocresía está bien pagada por los influyentes poderes devenidos de un pretendido Nuevo Orden Mundial. No existe un periodismo inteligente en cuantos abogan por ese totum revolutum de injusticia desequilibrando la balanza de las compensaciones sociales; no es inteligente pero bien saben los nutridos del sucio pecunio que tampoco es honrado. Eso importa poco cuando los perros acuden a la mesa del amo para recoger las migajas que lanza. Son responsables de esta hambruna de justicia que España, en particular que es mal congénito mundial, padece.

 

 

 

Un periodismo veraz que en España brilla por su ausencia

 

 

Lo cierto es que jugamos con fuego en este siglo XXI convulso. Tenemos una gran facilidad para abismarnos, con absoluta imprudencia, en el desdén de la Historia repetida con los peores resultados. Por ello no debería extrañarnos que en el colmo de rizar el rizo de la desvergüenza estemos asistiendo atónitos a la presidencia bastarda de un presidente ilegítimo, un elemento oportunista, que junto a los abyectos que lo secundan han convertido la política en el hazmerreír de lo incongruente y el drama soportado de la estulticia capaz de secuestrar a un país con las más sucias artes del trilerismo sectario. Hay que ser repetitivos y desnudar la verdad de una situación esperpéntica que debe cambiar drásticamente para evitar males mayores en el futuro. Echar el freno y dirigir este tren embalado hacia una estación término al que se dirige descarrilado. Una estación término en las urnas. El futuro se juega en unos meses.

La experiencia debería dictar los pareceres más que la teoría acerca de lo que debe ser un Periodismo veraz que en España brilla por su ausencia. Más allá de las palabras ha de mostrarse con el ejemplo digno lo que debe ser un referente social edificante. Quizá antes habría motivos para ejercer la honestidad con el criterio de la libertad de expresión, pero ahora existe un interés ajeno a la honradez que se disipa cuando se valora la ganancia corrupta: la de la palabra al servicio del mejor postor que hoy en día es mercenaria, cuando no esclava de la hipocresía tal vez ya inconsciente de tanto incurrir en la falsedad.

La Tribuna de España posee una trayectoria ascendente en proporción a los ciudadanos desencantados que buscan conocer el verdadero plano de situación en que desenvuelven con incertidumbre sus vidas.  Son estos los tiempos de beligerancia y desencuentro convertidos en una tónica histórica que habrá de avergonzar a las venideras generaciones del Periodismo español; si es que se logra enmendar la plana antes de que España se vea abocada a un desastre mayor que la inquina sembrada estos últimos años. Esa vergüenza financiada por intereses oscuros es la que se está desenmascarando con el hartazgo de lectores y espectadores que toman consciencia de la manipulación masiva. Los medios del monopolio pierden pábulo y potenciales lectores buscan las verdades sin censura que este Grupo puede facilitar sin ambages. El mal llamado periodismo alternativo se posiciona como principal.

Por eso me satisface escribir en este espacio de libertad que dirige con heroico coraje Josele Sánchez, después de comprobar, con la experiencia que dicta los pareceres, que el cambio es inminente y procederá de la soberana voluntad del Pueblo.

Cuantos más lo sepan mejor, desde el verdadero periodismo independiente al que hoy me suscribo en aras de la verdadera Justicia social que necesita España

 

 

Ignacio Fernández Candela en exclusiva para La Tribuna de España

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