Martes, 16 Julio 2019

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Vuelve César Vidal en las horas más difíciles para España. La Tribuna de España y La Tribuna de Cartagena únicos medios que llevarán hasta los españoles los editoriales del locutor exiliado

PUBLICADO EL Lunes, 17 Septiembre 2018 03:32 Escrito por
César Vidal vuelve a La Tribuna César Vidal vuelve a La Tribuna

Retorna César Vidal y sus famosos editoriales radiofónicos en el momento que más lo necesita una España que perece, ante el monocorde balido de una prensa felpuda del poder o entregada a siniestros personajes. De lunes a viernes y a partir de las ocho de la tarde, todos los españoles podrán seguir el análisis periodístico más riguroso e independiente que siempre ha caracterizado a  César Vidal. Y sólo podrán hacerlo a través de dos medios de comunicación en toda España: La Tribuna de España y La Tribuna de Cartagena, la apuesta periodística que ya se está haciendo un importante hueco de mercado con el sello inconfundible de la disidencia respecto a "la prensa del sistema" y su servicio a la verdad y la justicia como categorías permanentes de razón, fuera de toda concesión a lo "políticamente correcto".

 

 

Hoy se reinician las emisiones de "La Voz de César Vidal", los míticos editoriales radiofónicos que -primero en "La Linterna" de la Cadena Cope y, más tarde (cuando por no venderse a los intereses de una entidad financiera se vio obligado a abandonar la emisora de los obispos que -como dice Jesús en el Evangelio "han convertido la casa de mi padre en una cueva de ladrones y mercaderes") tuvo que reconvertirse en el espacio Es la noche de César" en Es.Radio, emisora de la que también saldría, tiempo después, harto de "los cambalaches y los chanchullos" de quien presume de ser un periodista honesto y no pasa de ser otro "mercachifles", un telepredicador capaz de vender a Dios y a su madre por un contrato de publicidad. Fue en aquellos primeros años cuando me "enganchó" el estilo peculiar, único e inimitable de César Vidal, del mejor comunicador de la radio española de todos los tiempos. Sus ya legenarios editoriales, siempre precedidos del relato pedagógico (casi como el del padre repasando el examen del hijo del día siguiente) de un hecho histórico, tan necesario en una España que nada ha variado de la que Antonio Machado definía como "de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa" y después la introducción tan suya de "sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes"... convocaban cada noche, ante el receptor de radio, a más de cinco millones de españoles.

Después tuve la suerte de conocer a César Vidal cuando me hizo una primera entrevista con motivo de la publicación de mi libro sobre el genocida Santiago Carrillo "Con la piel de cordero" (una obra que muy pronto servirá para hacer prender las hogueras que se iniciarán en España con todo libro que disguste a los amigos de la "Memoria Histórica"); más arde volvió a entrevistarme por la publicación de otra de mis novelas "La consagración de la primavera" -a la que halagó,de manera absolutamente desproporcionada, afirmando que "era una de las novelas más hermosas y ecuánimes que había leído sobre la Guerra Civil española"-; y cómo iría incrementándose la relación entre maestro y alumno que acabó prologando mi último libro (del que ya han pasado un par de años) "Balada triste para España y otras notas desafinadas". Pese a la distancia física que nos separaba -y que sigue separándonos- de ahí nació una amistad tan sincera que estoy seguro que durará eternamente

A diferencia de la mayoría de sus más fieles seguidores, yo he tenido la suerte y el lujo de conocer a otro César Vidal, al hombre generoso, al amigo fiel, a la extraordinaria humanidad que se esconde detrás del personaje público. Lo bien cierto es que siempre Dios ha sido tremendamente generoso conmigo y lo mismo que me he ganado a los más canallas y poderosos enemigos, El Señor ha llenado mi existencia de familia y amigos de extraordinaria calidad humana, de esos que jamás te pemiten caer y de quienes tienen la virtud de enmendarte cuando te equivocas; porque uno de los problemas de quienes somos personajes, más o menos, públicos, es el de caer en el endiosamiento y en la adulación fácil de quienes te admiran, acaso sin conocerte. Sólo quienes de verdad te quieren te "cantan a la cara las verdades del barquero" y eso es lo único que al final te hace crecer por dentro, crecimiento que después de tantos tropiezos en mi vida he aprendido que es el único al que de verdad vale la pena consagrarle tus esfuerzos.

Pero no es motivo de esta editorial hablar de las extraordias cualidades de mi amigo César: esas las disfruto e intento corresponderlas en la medida que sé y puedo.

Lo verdaderamente importante de este texto es resaltar que vuelve a las ondas César Vidal, el periodista símbolo de la honestidad profesional, de la independencia periodística y del servicio a la verdad y a la justicia como únicos objetivos detrás de cada noticia. Y lo hace con ese amor apasionado por España que ahora -desde que me vi obligado a abandonala, teniendo que imitar al maestro por idénticos motivos en el obligado exilio-  conozco como antes sólo podía intuir. Cuando se ve España desde la distancia impuesta por otros, la patria duele hasta hacer sangre y ese amor encendido sólo se justifica en la frase "amamos a España porque no nos gusta" que en su día pronunciara uno de los mejores españoles que ha dado la historia y que fue fusilado -como él mismo escribió en su testamento- "entre la saña de un lado y la antipatía del otro".

Dice mucho de la pseudodemocracia que vive España que dos periodistas (maestro y alumno) y por idénticos motivos (para evitar que alguien muy poderoso nos quite del medio) tengamos que vivir exiliados de nuestra tierra y de nuestra gente.

Y dice mucho también -del grado de degeneración periodística que ha alcanzado la nación- el hecho de que sólo seamos dos los periodistas que nos hemos visto obligados ¡a salir por piernas de España! mientras el 98% de los compañeros no sobrepasan el título de lameculos del poder establecido y viven lo mejor que pueden (algunos viven muy bien) no mordiendo jamás la mano del amo que les da de comer y moviendo el rabo cada vez que reciben una orden.

No es casual que César Vidal emita sus editoriales (en la Sección dentro del periódico titulada "La Voz de César Vidal") sólamente a través de La Tribuna de España y de La Tribuna de Cartagena, los dos únicos medios de comunicación autorizados para difundir, de lunes a viernes y a las 8 de la tarde, el análisis más certero de la realidad, las reflexiones más acertadas y el mensaje más distante del monocorde balido del "pensamiento único" dominante en la totalidad de medios de "la prensa del sistema".

Y esto es así porque -desde la coincidencia o la discrepancia en los análisis y las opiniones de César Vidal- este humilde Grupo Periodístico que me honro en dirigir ha incorporado a su ADN esos valores que sí compartimos, de entender el periodismo como un servicio a nuestros compatriotas basado, exclusivamente, en "contar todo aquello que ocurre y que otros no quieren que se sepa".

Así que bienvenido el maestro en unos momentos muy difíciles para España, con seguridad en las horas más angustiosas del presente siglo para nuestra patria.

Desde hoy mismo (tan solo desde dentro de un rato) todos los días, de lunes a viernes, nuestros lectores podrán escuchar "La Voz de César Vidal" a las 8 de la tarde, en La Tribuna de España y en La Tribuna de Cartagena.

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

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