Domingo, 21 Julio 2019

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Un paso más hacia la legalización de la pederastia

PUBLICADO EL Sábado, 06 Julio 2019 14:31 Escrito por Alba Lobera
No es una vergüenza, ni una patología, ni mucho menos una orientación sexual: es una aberración y un delito No es una vergüenza, ni una patología, ni mucho menos una orientación sexual: es una aberración y un delito

Los pedófilos -que no pederastas- se han aferrado al colectivo LGTB con la intención de “cambiar el punto de vista de la sociedadsobre lo que ellos no entiende delito ni patología sino otra “tendencia sexual”. El asunto es muy grave: su intento de ser aceptados es tal que se han convertido en un colectivo llamado MAP o “personas atraídas por menores”, han creado una nueva bandera (como la bandera Trans, Lesbiana o Gay) para participar en eventos del Orgullo y reivindican espacios seguros como Tumblr donde poder expresarse libremente. Incluso tienen un día de Orgullo Pedófilo: 24 de junio.

 

 

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Todos sabemos de esa cita que dice: “La televisión es un reflejo de la Sociedad”. Haciendo una pequeña reflexión podemos comprobar que, si bien se puede discrepar desde un debate más profundo, aparentemente es una frase a la que no le falta razón.

Por otro lado, los tiempos cambian, y no sólo ha evolucionado el pensamiento, sino la tecnología. A golpe de click podemos encontrar todo tipo de variedades: libros, películas, servicios, alimentación, música, viajes, estudios, documentación, noticias… Y una realidad alternativa hecha por y para los deseos humanos más perturbadores.

Si bien Internet nos puede hacer llegar a cualquier lugar sin importar cuán enriquecedor o helador resulta, las Redes Sociales facilitan la difusión de esa información con todas sus consecuencias. No obstante, si prestamos atención nos daremos cuenta de que se libra una batalla cibernética entre el conocimiento y el desenfreno

Un ejemplo de esto es Facebook, quien ha nombrado en España a Ana Pastor como censora oficial para que decida por nosotros qué es una noticia falsa y qué no (debe ser que los ciudadanos carecemos de criterio propio), condenando todo tipo de informaciones incómodas para los altos rangos de la Sociedad. Tampoco está permitida la libertad de expresión, al menos aquella que se califica de ser políticamente incorrecta

Sin embargo, las garras de la Justicia o la Legalidad parecen tener un doble rasero, o no ser lo suficientemente efectivas cuando se dan casos tan graves como la pedofilia. Otra muestra del caso es lo explicado en La Tribuna de España sobre Caldo de Pollo: enlaces de aberrante pornografía infantil denunciados a la Policía, cuya investigación se vio sorprendentemente paralizada bajo orden judicial.

Como ya explicábamos en la segunda parte de dicho reportaje, plataformas como YouTube consideran un peligro potencial -y una acción criminal- cuestionar la autenticidad del Holocausto, o discutir sobre si la tierra es redonda o plana... y sin embargo, la red social no encuentra punible -ni delictivo- el intercambio de pornografía infantil manteniendo sexo explícito ¡incluso con bebés!, la difusión de fotografías y vídeos de violaciones de niños y la existencia de grupos de chat que intercambian estas informaciones y organizan encuentros de usuarios.

Facebook es más de lo mismo: encontramos grupos como Tener Sexo Con Niñas Es Lo Mejor Del Mundo el cual fue denunciado masivamente y sin ningún efecto, salvo que dicho reporte social sirviese como advertencia para los pederastas y que éstos buscaran otra red social alternativa para operar discretamente (todo lo discreto que resulta publicar enlaces de descarga en MegaUpload llenos de pornografía infantil).

Desgraciadamente esto es la punta del iceberg. La Deep Web, ya conocida por todos y explotada hasta límites inimaginables, muestra desde el primer nivel un cúmulo infinito de pedofilia y pederastia. ¿Por qué el nivel 1 ofrece este tipo de contenido? Porque es lo más demandado por la población, sin importar su estatus. Y según las últimas noticias, se vaticinaría que la pedofilia dejará de ser una ilegalidad para convertirse en un salvaje descarrío totalmente aceptado y protegido por ley. Un primer movimiento cuya función podría ser programarnos para considerar que la pederastia -el siguiente paso- no es tan grave. 

Los pedófilos -que no pederastas- se han aferrado al colectivo LGTB con la intención de “cambiar el punto de vista de la sociedad” sobre su “tendencia sexual”. El asunto es serio: su intento de ser aceptados es tal que se han convertido en un colectivo llamado MAP o “personas atraídas por menores” , han creado una nueva bandera (como la bandera Trans, Lesbiana o Gay) para participar en eventos del Orgullo y reivindican espacios seguros como Tumblr donde poder expresarse libremente. Incluso tienen un día de Orgullo Pedófilo: 24 de junio.

 

Dos de las banderas creadas por los pedófilos

 

Aún con todo, el colectivo LGTB guarda una lucha entre sí mismo: hay activistas que están a favor de la “pedosexualidad” y otros que lo rechazan sin pensarlo dos veces.

Pese a ello, estos miembros contrarios a la aceptación de la pedofilia dentro del colectivo LGTB son escasos y carecen de fuerza debido a las acciones políticas. Ciertos psicólogos expusieron al Parlamento Canadiense que la pedofilia era una orientación sexual más. Van Gijseghem, psicólogo y profesor jubilado de la Universidad de Montreal, defiende: “Los verdaderos pedófilos tienen preferencia exclusiva por los niños, que es lo mismo que tener una orientación sexual. No se puede cambiar la orientación sexual de una persona, sin embargo, pueden mantener la abstinencia”.

Sin embargo, el miembro del Parlamento Marc Lemay, del Bloque de Quebec, desafió la definición de Van Gijseghem diciendo: “En realidad, no es amor, tiene que ver más con la violencia y el control”.

Argumentando que un pedófilo “se abstiene de hacer daño a los niños pese a que le gustan mucho”, este “colectivo” se atañe al papel de víctima comparándose con la homosexualidad: “Recuerdo un periodo, no demasiado tiempo atrás, en que la homosexualidad era tratada como una enfermedad. Ahora es aceptada, la sociedad la ha aceptado” (Diputado de Quebec).

En el Parlamento canadiense se ha visto esa discusión contra la pedofilia pero en el australiano se registró un escándalo hace años: una mujer denunció "fiestas VIP de pedofilia" durante décadas en la Casa del Parlamento de Canberra, hecho que seguiría activo en la actualidad.

La denunciante declaró que esos abusos sufridos hace 40 años, fueron causados por parte de una supuesta red de pedofilia de élite muy jerarquizada y bien coordinada en la que, según ella, estarían involucrados tres exprimeros ministros, políticos de alto rango, miembros de la policía y de la judicatura

Afirmó, posteriormente, que tras la denuncia la Justicia no se portó bien con ella:

"Mis experiencias fueron horribles y no se pueden describir con palabras. Sin embargo, la forma en la que he sido tratada por denunciar los crímenes de los que fui testigo y que he experimentado ha sido mucho peor que mis experiencias originales de abuso".

El senador liberal Bill Heffernan alegó que había obtenido una lista policial que contiene 28 nombres de personas prominentes en relación al caso. Heffernan no hizo públicos los nombres, todo lo contrario que la situación dada en Reino Unido: salió a la luz un listado de 10 nombres en una especie de “lista VIP”.  Hasta 21 personas están bajo investigación, y David Cameron, por su parte, prometió esclarecer la presunta implicación de varios políticos (algunos en activo) así como la sospechosa desaparición de 114 documentos que incriminaban en el asunto a varios parlamentarios.

 

Parece una película de terror pero... es la realidad

 

 

Si bien los políticos, jueces y actores parecen estar implicados en estos turbios asuntos, la nobleza no iba a ser menos. Al menos, según se afirma en una denuncia: la nobleza holandesa fue acusada en 2014 del asesinato ritual de niños.

El artículo dice así: “Una mujer que dijo ser la esposa de un líder de la mafia en Holanda ha implicado ante la Corte Internacional de Derecho Común a la reina Beatriz y muchos notables holandeses, así como otros personajes extranjeros, incluyendo al millonario George Soros, en el abuso ritual satánico, la violación y el asesinato de niños”.

Tales afirmaciones pueden desprestigiarse considerándose difamaciones excéntricas. Sin embargo, a veces la realidad supera a la ficción, y a nada que nos molestemos en indagar, podemos toparnos con noticias que nos demuestren que semejantes declaraciones esconden más verdad que invención. Un ejemplo lo vemos en lo sucedido hace pocos días, en una noticia que explicaba cómo se extraían hígados de niños vivos después de un aborto promovido por una Facultad. 

Así es: niños utilizados como piezas de repuesto, dados a luz intencionalmente vivos para retirarles sus propios órganos, en particular el hígado. Estos experimentos, aceptados en colaboración con la universidad de Pittsburgh, fueron financiados desde el 2011 por el NIH (Instituto Nacional Sanitario) con unos dos millones de dólares.

¿La sociedad la ha aceptado?

Que la pedofilia se normalice no es novedad: Simone de Beauvoir (referente feminista) se considera la partidaria de la pedofilia, propulsora de la ideología de género y responsable de afirmaciones tales como que la mujer es homosexual por naturaleza. En este artículo se explican detalles sobre su trabajo y su persona, como por ejemplo sus escritos basados en el odio al hombre (al que señala como opresor de la mujer), y el rechazo a la familia (a la que considera una herramienta de opresión), defender el aborto, demonizar el embarazo (calificando al feto de ‘parásito’) y firmar un manifiesto pidiendo legalizar la pedofilia.

Esto se ve en el diario Libération, el cual publicó dicho manifiesto reclamando el “reconocimiento del derecho del niño y adolescente a mantener relaciones con personas de su elección”. Simone de Beauvoir fue una de las firmantes de esa carta que defendía la legalización de las relaciones pedófilas, y también de otra carta publicada por el diario Le Monde el 26 de enero de 1977

Tal llegó su interés por los menores que fue despedida por corromper a una joven. Su entonces pareja, confesó: Jean-Paul Sartre desarrolló un patrón, al que llamaron el “trío”, en el cual Beauvoir seducía a sus estudiantes y luego se los pasaría a Sartre. Por otra parte, en agosto de 1959 la revista Esquire publicó un controvertido ensayo de Beauvoir titulado “Brigitte Bardot y el síndrome de Lolita”, en el que la escritora feminista se mostraba fascinada por el aspecto infantil de la actriz.

 

 

Mordaza social

 

 

Explicábamos con Simone de Beauvoir  uno de los principales pasos de la ideología de género y la propulsión de la pedofilia, algo que no sólo no ha mermado con el paso de los años sino que cada vez ha estado más y más presente.

Aquí entraría en juego la industria del cine. Hollywood se considera “la punta del iceberg”, regulada por la ley del silencio. Y ya no por la pedofilia, sino por la pederastia. Dicho esto, encontramos monstruosos delitos tales como los supuestamente cometidos por Allison Mack, quien ha sido acusada de reclutar a niñas pre-púberes que después ofrecía a los pederastas de Hollywood. Esto habría puesto en evidencia la existencia de una red de pederastas de grandes dimensiones y cuyos tentáculos penetran en el mundo de los políticos americanos, los medios de comunicación y todo Hollywood.

Hipócritamente el movimiento MeToo alcanzó tal repercusión en Hollywood que rápidamente consiguieron filtrarse nombres y apellidos de directores y actores acusados de abusar sexualmente de mujeres, como el productor Harvey Weinstein o Woody Allen. La actriz Maryl Streep hizo un discurso en la última gala de los Oscars denunciando los abusos en la industria de Hollywood. También se acusó a Donald Trump, al juez Brett Kavanaugh y al exministro británico de Defensa.

Sin embargo, no parece haber nadie en defensa de los niños.

En la industria infantil Disney también se han reportado abusos, como el escándalo de Nickelodeon o Disney Channel. Sucesos los cuales plasman que vivimos en un mundo viperino, que pese a que tenemos la información, se acalla brutalmente. Un indicio es el documental An Open secret, que pone al descubierto algunos de los casos de pederastia en la industria cinematográfica. 

Actrices como Alison Arngrim explica el porqué de tal mordaza social:

“Nadie quiere detener el trabajo cómodo. Si un actor infantil está siendo abusado sexualmente por alguien del programa, la familia, los agentes o los gerentes – las personas que están recibiendo dinero de esto – van a decir, ‘Bien, ¿presentamos cargos’? No, porque eso va a llevar a paralizar totalmente todo el espectáculo, y detendrá todos los cheques. Por lo tanto, la presión es para que no se diga nada”.

 

Alba Lobera -en exclusiva- para La Tribuna de España

Director de La Tribuna Radio

 

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