Domingo, 25 Agosto 2019

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Apellidarte Botín y ser un contrabandista: juicio por contrabando a Jaime Botín. Nadie cree que "la mafia judicial española" se atreva a aplicar justicia al "clan Botín"

PUBLICADO EL Domingo, 21 Julio 2019 18:58 Escrito por
"La Mafia Judicial española" al servicio del "clan Botín" "La Mafia Judicial española" al servicio del "clan Botín"

El clan Botín durante décadas ha provocado la ruina económica, profesional, social y personal a muchos seres humanos; dice el refranero español “quien siembra vientos recoge tempestades”. Ha llegado el momento de recoger las tempestades. A los Botín les ha llegado la hora de que alguien les arranque la careta que les protege, desde la "mafia judicial española", y les haga pagar por tanto espolio como vienen haciendco, desde hace décadas a toda una nación: España.

 

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El clan Botín durante décadas ha provocado la ruina económica, profesional, social y personal a mucha gente; y dice el refranero que “quien siembra vientos recoge tempestades”. Ha llegado el momento de recoger las tempestades.

En un anterior artículo hablamos de la desfachatez e hipocresía del clan Botín como: “descaro, desvergüenza” y “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”.

Ejemplos de desfachatez e hipocresía en los Botín son muchos como cada vez que Ana Patricia Botín habla en la junta de accionistas del Santander o ante los medios comprados de actuación ética, de conducta con valores, de comportamiento responsable y buenas prácticas de gobierno corporativo. Justo todo lo contrario a lo que es la forma de actuar depredadora y mentirosa de Ana Patricia Botín y sus secuaces del Santander tan asiduos de la mentira como en el caso de la contratación de Andrea Orcel al que dedicamos un artículo tiempo atrás..

El creerse los amos del cortijo ha llevado al clan Botín a cometer las mayores tropelías durante décadas por creerse con el apoyo de políticos, jueces y medios a los que compra sin desdoro como ha quedado acreditado con las escuchas de Villarejo y hemos manifestado en la Tribuna de España en varios artículos.

Pero después de abusar de tanta gente, empleados, clientes, etc., y arruinarles la vida; después de aprovecharse del banco durante décadas se estrecha el cerco contra el clan Botín y está próxima la hora de su caída y la de todos sus secuaces.

Quosque tándem abutere, Catilina, patientia nostra ¿Hasta cuándo abusaras Catilina de nuestra paciencia?

La cita en latín, viene a cuento porque el próximo de la lista, una vez muerto Emilio Botín, es su hermano Jaime, que este lunes se enfrenta a un juicio por contrabando y es un amante del latín de cuyo conocimiento presume.

La cita es de Cicerón y su Primera Catilinaria pronunciada en el Senado Romano para denunciar la conjura de Catilina para hacerse con el poder absoluto, y que consiguió que los conspiradores huyeran de la ciudad y fueran derrotados poco tiempo después.

Jaime Botín, hermano del difunto Emilio y tío de Ana Patricia Botín, en el paroxismo de la hipocresía escribió un artículo, en el periódico portavoz y felpudo del clan Botín El País, en el que se permitía el lujo de escribir sobre la “moral rancia e hipócrita”, del “mal ejemplo”, de “el colapso ético de una sociedad donde no sólo se ha extendido la corrupción, sino que parece que no importa”, de que el embustero “ni siquiera se preocupa de contradecir al que le increpa”. Afirmaba que “no debe bastar con pedir perdón” sino que “hay que dar cuenta y asumir la responsabilidad”. Y se refiere a la “aniquilación de la iniciativa y la ruina de la clase media”.

Ese colapso ético y corrupción del que hablaba Jaime Botín saldrá a la luz este lunes en el que será juzgado por contrabando de un Picasso valorado en más de 26 millones de euros.

La historia sería la siguiente, según el relato del escrito de acusación de la Fiscalía al que ha tenido acceso La Tribuna de España:

Jaime Botín es propietario de un cuadro de Picasso llamado “Cabeza de mujer joven”, pintado en 1906, que se encontraba en su casa de Somosaguas. Un buen día decidió vender el cuadro para lo que contactó con la casa de subastas Christie´s, que le informó que por las características y antigüedad de la obra debía pedir permiso de exportación del cuadro al Ministerio de Cultura.

Conocedor de la exigencia de la autorización previa requerida, Jaime Botín facultó a Christie´s en diciembre de 2012 para que pidiese y tramitase el permiso de exportación del Picasso para su venta en pública subasta en el Reino Unido.

El organismo competente del Ministerio de Cultura denegó la autorización y declaró el cuadro inexportable, comunicándoselo a la casa de subastas y a Jaime Botín el mismo mes de diciembre de 2012.

Ante la prohibición de exportación, Jaime Botín, ni corto ni perezoso, llevó el cuadro a su velero de tres palos, Adix, para su traslado por mar desde Valencia a Córcega y desde allí en avión privado a Ginebra.

Jaime Botín dio orden al capitán del barco para que ocultase a las autoridades que el cuadro se encontraba en la embarcación. De hecho la Guardia Civil realizó una inspección del velero en junio de 2015 en la que el capitán ocultó la presencia del cuadro en el velero en la declaración de bienes a bordo.

La embarcación atracó en el puerto francés de Calvi en Córcega, donde estaba previsto el traslado del cuadro a Ginebra en un vuelo privado que previamente había contratado Jaime Botín. 

Los servicios aduaneros franceses de la isla, advertidos de que Jaime Botín tenía prevista la salida de un vuelo con el cuadro en su interior ordenaron el registro encontrando el cuadro debidamente embalado para su transporte, procediendo de inmediato a su intervención ante la carencia de los permisos preceptivos. En el mes de agosto de 2015 la obra fue entregada a las autoridades españolas que la trasladaron al Museo Reina Sofía donde continua en depósito judicial.

 

Una de las muchas portadas dedicadas al "clan Botín" y su manejo de la "mafia judicia"

 

La Fiscalía ha solicitado para Jaime Botín una pena de prisión de cuatro años, multa de 100 millones de euros y la adscripción de la obra de Picasso al “dominio público español”, petición muy similar a la de la Abogacía del Estado que solicitó también el embargo de la goleta. La legislación prevé la incautación del cuadro, la multa hasta un séxtuplo de su valor y pena de hasta cinco años de prisión.

Ante esa posibilidad de que el velero fuera embargado por orden judicial, Jaime Botín trasladó su amarre a un puerto del Caribe.

Jaime Botín, contrató en su día para su defensa al despacho en el que presta sus servicios el exmagistrado de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, conocido por su “afinidad” con el clan Botín ya que es el autor del auto judicial que consagró la doctrina Botín que libró de la cárcel a Emilio Botín por el fraude fiscal de las cesiones de crédito. También es público que Gómez Bermúdez trató de hacerse con la presidencia de la sección de la Sala Penal de la Audiencia Nacional y ponencia del caso de las indemnizaciones de Amusátegui y Corcóstegui, que han costado, hasta la fecha, a los accionistas del Santander más de 300 millones de euros para mantener en la presidencia al clan Botín.

Parece evidente que Jaime Botín no es ningún modelo de la conducta recta que “predica”, porque el mismo y miembros de su clan familiar se han visto involucrados en infinidad de escándalos como la ocultación de 2.000 millones de euros (más de 330.000 millones de pesetas) al fisco español en el banco HSBC en Suiza durante 70 años y por tres generaciones de la familia Botín. La comisión de este presunto delito fiscal fue reconocido por la familia Botín a la Agencia Tributaria después de ser requerida tras la aparición de la Lista Falciani (de actualidad en las últimas fechas por una reciente resolución del Tribunal Constitucional). En el HSBC de Ginebra, Jaime Botín también ocultó a los accionistas, a Crédit Agricole y a la CNMV el 8% del capital social de Bankinter, banco del clan Botín del que Jaime fue presidente entre 1986 y 2002

Junto a su hermano Emilio se hizo con 12.000 millones de pesetas en la “operación Antibióticos” en beneficio propio a costa de Bankinter que prestaba el aval para la operación.

 

 

También se les ha relacionado con el fraude de 50 millones de euros por la finca de Mijas de la que se apoderó el Santander en la suspensión de pagos de Inversión Hogar. Dicha operación se ha relacionado con la sociedad Vertientes de Calahonda en la que figurarían los famosos testaferros y banqueros de Liechtenstein Herbert y Heinz Batliner. Dichos testaferros son conocidos por ser los propietarios de la colección privada de pintura más importante de Europa depositada en el Museo Albertina de Viena. También son conocidos por haber sido acusados de ser los testaferros de diferentes narcotraficantes como Pablo Escobar, dictadores como Mobutu o Ferdinand Marcos que también era propietario de una de las más importantes colecciones pictóricas. Herbert Batliner, curiosamente, también coincide con Paloma O´Shea, madre de Ana Patricia Botín, en el Festival de música de Lucerna.

El último escándalo protagonizado por “el filósofo de la familia Botín” es un presunto delito fiscal por matricular un avión privado en Portugal cuando el mismo tenía su base en España con la finalidad de no pagar el correspondiente impuesto.

En todos estos escándalos que han tenido a Jaime Botín como protagonista han aflorado un ingente entramado de sociedades “offshore” y “trusts” en paraísos fiscales de infinidad de jurisdicciones para ocultar su patrimonio y esquivar el pago de impuestos.

Como dice el aforismo latino “res non verba”, obras no palabras, menos campañas de imagen y menos acallar las fechorías con la “omertá” de los medios pagada por el Santander.

Finalmente ha llegado la hora y comienza el “via crucis” para el clan Botín; es ahora cuando los afectados por las conductas depredadoras poco éticas del clan Botín y sus secuaces del Santander pedirán cuentas, y el primero en hacer el paseíllo será Jaime Botín.

En La Tribuna de España no creemos en la frase de El Campechano "En este país la justicia es igual para todos" pronunciada con ese tono gangoso real que suena a burla de 45 millones de españoles y de evidente impunidad judicial borbónica.

En España la justicia es igual para todos excepto si te llamas de apellido Borbón o Botín o si tu profesión es la de juez o fiscal que jamás, nunca, ninguno pisa una prisión... será por algo.

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