Martes, 21 Mayo 2019

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La España sucia blanquea a Pedro Sánchez

PUBLICADO EL Lunes, 29 Abril 2019 02:02 Escrito por
Pedro Sánchez: el éxito electoral de un trilero político Pedro Sánchez: el éxito electoral de un trilero político

 

 

Al margen de las ideas existe la decencia de las actitudes, el comportamiento que valora la dignidad de las personas y, en el caso de que se ejercite, la conciencia en los actos. Y con ese juicio acerca de la honestidad, las personas de bien procuran desenvolverse a sabiendas de que existen límites que no se traspasan por una cuestión de ética y solvencia moral hoy desdeñadas.

En España brilla por su ausencia también, según lo acontecido en las Elecciones Generales, la sanidad mental; en primer lugar porque hay que ser de pocas luces por celebrar lo que se avecina estando el país en manos tan demostradamente insensatas, mezquinas e inútiles, y en segundo porque los votantes de izquierda han favorecido al partido de la mayor corrupción habida en nuestra democracia que acabará arruinándolos una vez más. La ignorancia es más que atrevida, bastante estólida, y era mucho pedir que los cortos que votaron anteriormente al Podemos sin credibilidad que ha perdido 30 escaños, en esa indignación no trasvasaran los votos al PSOE que terminará de escaldarlos.

 

 

Centro derecha fragmentado ideal para el PSOE

 

 

Como vaticiné en anteriores columnas, se votó ideología con un centro derecha fragmentado ideal para Pedro Sánchez.

España está repleta de futuros engañados que no podrán presumir de haber depositado hoy las papeletas para precipitar a España por una crisis-por lo pronto económica- de parecidas consecuencias o peores que la provocada por el zapaterismo.

En el caso de Pedro Sánchez se ha demostrado el modo marrullero de hacer política con 84 diputados insuficientes, a base de decretos leyes como imposiciones antidemocráticas; el ventajismo enguarrado con visos de estafa a contracorriente de las más elementales normas de consenso democrático.

Se han expuesto las viles formas del trilerismo político sin ninguna vergüenza ni fondo de honradez, además de soliviantar la convivencia con visos de estafa gubernamental.

La caradura ha sido exponencial y se husmeaba en el aire una fetidez que a cualquier ciudadano con honra le habría afectado hasta ser causa de nausea. Sin embargo, con toda esa peste de corrupción que destila el PSOE con el añadido del juego sucio sanchista, una inopinada molicie de suciedad ha depositado el voto de la vergüenza que define, en toda su amplia miserabilidad, la roña que ha prevalecido y se ha multiplicado, blanqueando a un tramposo supino como es Pedro Sánchez.

Lo que constata la podredumbre que se afianza a cualquier precio en una sociedad enferma que acepta inequívocamente los más insolventes argumentos del oportunismo, para imponer el modo rastrero de legitimar a un fullero camuflado tras la política.

Degeneración: esta es la democracia de hoy premiando el juego sucio.

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