Jueves, 27 Junio 2019

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Iniciativa popular para que restituir los nombres de Daoiz, Velarde y Ruiz, héroes del 2 de Mayo

PUBLICADO EL Jueves, 23 Mayo 2019 08:04 Escrito por
Honor y Gloria para los héroes de España Honor y Gloria para los héroes de España

Esta imprescindible iniciativa popular ha surgido después de la publicación de un artículo de nuestro columnista, el coronel Diego Camacho, publicado por el extraordinario periódico hermano El Español Digital (no confundir con El Español -y La Española- de Perro J y su nueva esposa Cruz Sánchez de Lara, la cazadora de hombres que más varones inocentes ha llevado a prisión) titulado "El 2 de mayo, honor y deshonor" que les ofrecemos a continuación por gentileza de la dirección de este medio.

Se trata de solicitar que los nombres de Daoiz, Velarde y Ruiz, héroes del 2 de Mayo, vuelvan a figurar a la cabeza de las escalillas de oficiales del Ejército de Tierra (seguramente retirados por su evidente colaboración con las tropas de Franco y en aplicación de la Ley de Memoria Histórica).

Puedes y debes adherirte a esta justa defensa de los héroes de nuestra historia nacional enviando tu nombre, DNI y profesión a [email protected]gmail.com (tus datos protegidos según  LPDP).

 

 

En el 2 de mayo el mejor homenaje a los héroes que se enfrentaron al ejército francés, acantonado en Madrid, es recordar su lucha por una nación a la que iba a traicionar su señor natural, tres días después.

El foco principal de la revuelta se localizó en el parque de artillería, junto a él se encontraba el museo. Que fue inaugurado en 1803 y sería el primer museo nacional existente en España.

El capitán de artillería Pedro Velarde se presentó a las puertas del parque, encabezando a una multitud de madrileños que querían armas para hacer frente a las fuerzas de Murat. Después de desarmar a la guardia francesa que vigilaba el cuartel, sostuvo de un breve parlamento con su compañero de armas, el capitán Luis Daoiz, se abrieron las puertas y se armó a los paisanos. Se sacaron los cañones del museo y el personal se aprestó a la lucha. Un poco más tarde se unirían el teniente de Infantería Jacinto Ruiz y un cadete, de 12 años, Juan Manuel Vázquez y Afán de Ribera.

 

 

Después de tres horas de resistir las acometidas de la división westfaliana del general Lefranc. Sin munición solo restaba la lucha cuerpo a cuerpo. Daoiz fue muerto a bayonetazos y poco después Velarde y Afán de Ribera. Ruiz consiguió escapar y moriría diez meses más tarde en Trujillo, a consecuencia de sus heridas. Los heridos supervivientes serían fusilados el día 3. Goya inmortalizó la masacre de la represión ejecutada por los franceses.

El museo de artillería se cubrió de gloria. Ha sido la única ocasión, en la historia mundial, en la que un museo haga frente a un ejército invasor con su personal y parte de sus fondos y perezcan todos en el intento.

La cruz de la moneda la encontramos en Bayona. Carlos IV y Fernando VII van a protagonizar la página más abyecta de toda nuestra historia. Concluirán sendos tratados con Napoleón, el 5 y 10 de mayo, en los que uno cederá la Corona y el otro renunciará a sus derechos. No hubo ni presión, ni amenazas, ni secuestro. Solamente cobardía y servilismo.

Carlos IV recibirá del emperador: el palacio imperial de Compiegne con los cotos y bosques de su dependencia, mientras viva; el sitio de Chambord con los cotos bosques y haciendas de que se compone, para gozar de él en toda propiedad y disponer de él como le parezca; una lista civil de 30 millones de reales que Napoleón le hará pagar todos los meses por el tesoro de la Corona; a la muerte del rey 2 millones de renta formará la viudedad de la reina; una renta anual de 400.000 francos para todos los Infantes de España para gozar ellos y sus descendientes.

 

Fernando VII obtendrá de Napoleón: el título de A. R. y sus descendientes el de A. S. y gozarán en Francia el mismo rango que los príncipes dignatarios del Imperio; los palacios cotos y haciendas de Navarra y bosques de su dependencia, hasta la concurrencia de 50.000 arpens libres de toda hipoteca, para gozar de ellos en plena propiedad que pasará a sus descendientes o en su defecto a las ramas colaterales; 4000.000 francos de renta anual, pagadera en doceavas partes mensualmente y transmisible a sus herederos o en su defecto a las ramas colaterales; otra renta de 600.000 francos mientras viviere, la mitad formará la viudedad de la princesa si le sobreviviere.

En definitiva, vendidos ignominiosamente por estos dos reyes de la casa Borbón. Goya también haría el retrato de esta familia indigna.

 
 
 
Fuente original: El Español Digital
La Tribuna de España

Equipo de redacción.

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