Lunes, 22 Abril 2019

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Eva Hache llama "mierdas" a quienes defienden la unidad de España

PUBLICADO EL Martes, 12 Febrero 2019 13:39 Escrito por Ignacio Fernández Candela
Otra imbécil que cree hacer humor mofándose de la unidad de España Otra imbécil que cree hacer humor mofándose de la unidad de España

 

"Sois unos mierdas"... con estas palabras se ha despachado la humorista Eva Hache en referencia a los miles de españoles que se manifestaron el pasado domingo en la plaza Colón. Inmediatamente le responde Ignacio Fernández Candela, uno de los más destacados columnistas de La Tribuna de España.

 

La patética radicalidad de Eva Hache

 

 

¿Qué puede pasar por la cabeza adulterada de alguien que llama mierdas a cientos de miles de personas por manifestarse democráticamente, tras el llamamiento de tres partidos constitucionalistas? ¿Qué clase de trastorno egocéntrico invita al suicidio profesional con tan gratuita insensatez? La soberbia es mala consejera y envalentona a los necios cuando creen tan asegurado el sustento como para insultar a los potenciales clientes que seguían su trabajo escénico. Con estúpida osadía ofendió,con perturbadora  y torpe ligereza, a cientos de miles de personas de bien la impresentable oportunista del parasitismo progre que no tiene restaurante en Madrid.

Esta cantamañanas sectaria no es empresaria de un negocio de restauración. Hay que decirlo porque tras sus lamentables declaraciones en Twitter, faltando gravemente el respeto a los congregados en la Plaza de Colón, se ha propagado el bulo de que el restaurante Conache, sito en la Plaza de San Ildefonso en Madrid, es de su propiedad. El verdadero dueño del negocio, Miguel Ángel Novo Fernández, ante el erróneo llamamiento al boicot y las malas críticas en TripAdvisor se ha visto obligado a denunciar el malentendido junto a trabajadores del local. Que una miserable provoque estos perjuicios colaterales por la ligereza de sus ofensas, es previsible en actores de tan baja calaña personal.

La vida da tantas vueltas que hasta el más imbécil de los confiados puede terminar siendo el más arrepentido de los desarraigados. Eva Hache tiene toda la pinta de ser una lista con suerte, hasta que se le acabe el chollo de vivir de las risas a costa de arrimarse políticamente al lodazal izquierdista que ya apesta a la mayoría de los votantes de cara a los próximos comicios. Es probable que la unión de las fuerzas políticas convocantes sea la tónica de gobierno en todos los ámbitos institucionales ¿De qué trabajará esta saltimbanqui del oportunismo si se cierra el grifo del favoritismo progre? Pobre histrión ensoberbecido, cuánta ligereza en la imprudencia.

Nunca me hizo maldita la gracia el humor cínico de Eva Hache. Eso sí, tiene mérito que alguien que luce un permanente rictus de asco se dedique a arrancar risas del respetable público que le paga las habichuelas. Vencer el miedo escénico con semejante cara es todo un logro, aunque sea arrimada al grupúsculo del sectarismo que tan buenos dividendos parasitarios ha debido de rendirle. Pertenecer a la tribu de los titiriteros tiene sus ventajas pues se mueven en manada, en busca del alpiste que cogen al vuelo subvencionado tantos pájaros de la progresía que además se las gastan de intelectualidad siendo solo bufones de tres al cuarto. Tiene mérito si además es tan estúpida de llamar mierdas a muchos de esos espectadores que a partir de ahora cambiarán de canal en cuanto vean aparecer su máscara de estreñimiento perpetuo, ergo su cara.

En lo personal se le nota el agravio del los complejos no superados y la repugnancia de una altivez que delata su aflicción personal.  Me resulta difícil ver evolucionar en el escenario a una payasa que se la intuye abyecta, dando un cante de chistes con cara de amargada. Se la ve asqueada de la vida, lo lleva en el rostro de tonta a las tres que sigue luciendo incluso cuando se arranca el maquillaje de la actuación para enfrentarse consigo misma. Porque se ve que no es feliz ni falta que le hace. Lo disfruta con un complaciente masoquismo del alma que le asoma en la triste mirada. Se ve que le cuesta soportarse. De su histrionismo con amargor humorístico se deduce que algún complejo sufre con ese trastorno que consume al hipócrita cuando no se aguanta ni a sí mismo. 
 
Buen balance para subsistir es disimular la estridencia radical hasta que denominó mierdas a millones de españoles, no solo a los que se manifestaron para ejercer sus derechos inalienables en la Plaza de Colón. Peripatética en lo personal y viviendo del cuento sectario de los titiriteros que se nutrieron de la sopa boba en tiempos del zapaterismo que arruinó España, se antoja ya netamente repulsiva.
 
No puedo evitar verle el plumero del oportunismo, cuando la RTVE, tomada por la lacra podemita, ya está negociando un contrato para premiar su gregaria estupidez. Con dos ovarios. Se irá tomando nota cuando cambie el percal. Las risas para hoy serán llanto mañana porque esta afrenta a los ciudadanos de bien sin que se disculpe no le saldrá gratis. Al tiempo.
 
 
 
Ignacio Fernández Candela en exclusiva para La Tribuna de España

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