Jueves, 22 Agosto 2019

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Escandaloso juramento de los presos golpistas. "La diarreica impostura de Meritxell Batet"

PUBLICADO EL Martes, 21 Mayo 2019 19:25 Escrito por
España rendida ante el golpismo independentista España rendida ante el golpismo independentista

 

 

El fullero Pedro Sánchez, antes secuestrador de la soberanía nacional, chulesco usurpador de las funciones monclovitas, ahora legitimado por fraude electoral y demás artimañas propias del traidor que nunca dejó de ser, ha sentado el culo de la Batet en sillón digno donde los hubiera como es el de la Presidencia del Congreso. Qué indignidad semejantes posaderas. A todas luces prostituido el hemiciclo por el proxeneta del socialismo más guarro jamás conocido, era de prever que la zorra fuese a cuidar del gallinero donde pían los golpistas y toda la ralea tremebunda de traidores que asientan sus sucias redondeces allá donde la democracia escribió, mal que bien, las hojas históricas de la evolución social con rúbrica de consenso.

Al margen de ideología de la que el ciudadano de a pie huye, hoy en día el Congreso se ha convertido en un inmenso estercolero donde cabe toda la basura que al menos está fétidamente localizada, allá donde inescrupulosos votantes depositaron la papeleta en la urna con la que sus representantes van a limpiarse las trapisondas para restregar los restos por los boquiabiertos ineptos que los han votado. Es la bajeza, que no grandeza en estas condiciones de trampa permanente, de la democracia que no filtra al estafador de turno quien no contento con apoltronarse cual pavo real pringado hasta el pico de juego sucio nada sutil, fue a probar el pucherazo simulado tras las lindezas de la tecnología del siglo XXI, para meter doblado el programa de golpe de Estado con sordina y complicidad de medios de comunicación comprados. Nada que ver con lo acaecido en 1981, metralleta en ristre, del Antonio Tejero que corrió a gorrazos a aquellos diputados más dignos de entonces, quienes escondieron la testa al oír el impacto sonoro de los proyectiles contra el techo. Lejos estoy de imaginar qué sucedería con semejantes antecedentes si un Tejero del siglo XXI se decidiera a irrumpir ante ese elenco variopinto de esta política tabernaria que porfía por destruir el país desde las propias instituciones. Dios nos libre de semejantes ímpetus. Sería una barbaridad imperdonable el intento de frenar por otros cauces lo que el centro derecha ha permitido con singular e inoportuna ingenuidad.

El caso es que con ese olor a fétido que deja Pedro Sánchez con rastrero ventajismo en el que se sospecha incluso el pucherazo que practicó antaño en el mismo PSOE, Meritxell Batet se ha convertido en esa prolongación odorífera del tufo tramposo que se huele con la certeza de tratos irregulares y hasta presuntamente ilegales que el tramposo usurpador se ha guardado en la manga engañando una vez más a toda la ciudadanía.  De ingenuos es pensar que protestando sobre los preceptos constitucionales la independentista sentada en la mesa del Congreso vaya a seguir las normas maleables que como basura trata el socialismo cuando le viene en gana. Todo es relativo con esa tibieza moral de los deformes de espíritu que ganan la batalla de las ideas con el oportuno empuje del fraude electoral si tercia.

En todo caso urge limpiar debajo del sillón donde la Batet se ha sentado hoy. Parecía padecer una diarrea de soberbia catalanista que ha reflejado insanamente en la cara dura que se ha gastado. Seguro que terminada la sesión se ha limpiado a conciencia los bajos de tan sucia que ha quedado la que parecía estreñida. Qué cochinada.

 

 

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