Sábado, 18 Agosto 2018

Santi Potros no cumple ni un año de prisión por cada uno de sus 40 asesinatos

PUBLICADO EL Miércoles, 08 Agosto 2018 00:58 Escrito por
Así es la "justicia democrática" en España: el mayor asesino de ETA no paga ni con un año cada uno de sus 40 asesinatos Así es la "justicia democrática" en España: el mayor asesino de ETA no paga ni con un año cada uno de sus 40 asesinatos

Si hay un colaborador en La Tribuna de España especialmente legtimado para hablar de terrorismo ese es Ernesto Ladrón de Guevara, amenazado durante muchos años por la banda de asesinos de ETA en los que -tanto él como su familia- tuvieron que ir acompañados de escoltas -incluso hasta las mismas puertas del aula en la que impartía sus clases.

Más de la mitad de sus vidas las ha vivido (como otros muchos amenazados por ETA) entre la angustia y el temor; por fin un realato que pone la carne de gallina, que transmirá al lecto cómo fue aquel tiempo de terrorismo separatista y cómo se siente, ahora, ante la inminente excarcelación de una rata asesina como Santi Potros.

Por eso resulta tremenda la lecturade unos líneas cargadas de sinceridad y de vivencias, en primera persona, de alguien que, decentemente, "ni olvida, ni perdona".

 

Cuando un Estado no es justo, ese estado no es democrático

 

 

Hace poco estuve hablando con un amigo con el que he compartido penurias y desgracias, como el estar secuestrado con una libertad vigilada durante once largos años -durante los cuales, mi pobre mujer, ha tenido que sufrir las consecuencias de mi compromiso cívico de lucha civil contra ETA, cuando el Estado aún no se había puesto las pilas para atacar en todos los frentes a la banda terrorista, en una guerra total contra el marxismo leninismo nacionalista-vasco de naturaleza armada.

Durante esos once largos años fueron muchas las noches en las que acudía presto a la puerta de mi casa al menor ruido, temeroso de que las hordas abertzales me pusieran cualquier artefacto, como a otros, incluidos policías. En alguna ocasión tuvieron que acudir a mi domicilio “los Tedax” -con perros identificadores de explosivos- por falsos artefactos colocados en la puerta de mi casa, teniendo que avisar a todos los vecinos para que se colocaran en el extremo más alejado de sus casas por si acaso.

Recuerdo muchas cosas, pero menos de las que mi memoria ha olvidado (por ese extraordinario mecanismo psicológico que tenemos las personas de borrar lo más traumático de nuestras mentes).

Entre esas cosas que recuerdo, es mi imposibilidad de salir de casa sin que previamente avisara a mis dos escoltas -durante un tiempo (supongo que por causas del presupuesto antiterrorista) llevé uno solo- para que revisaran el portal, las escaleras y los accesos exteriores a la calle por la que iba a circular. Esa situación incluía mis movimientos rutinarios a mi trabajo de profesor de Instituto, que trataba de modificar diariamente para no repetir ni trayectos ni horarios. Muchas veces tenía que salir de mi casa hora y media antes para no llegar a la misma hora a mi trabajo, y algunos escoltas se empeñaban, cumpliendo su obligación, en acompañarme hasta la puerta misma del aula -insistiendo en quedarse en el recinto escolar hasta el término de mi horario lectivo-, aunque eso fuera imposible y yo me resistiera a ello por razones obvias que no es preciso mencionar.

Teníamos mi mujer y yo la costumbre de ir los fines de semana al cine. Se me insistía que “eso no era posible, que “no podía repetir nada para no hacer previsible ninguno de mis movimientos y no poner fácil a los terroristas sus objetivos”.

Si por razones de mi diabetes, tenía que hacer paseos -debía buscar itinerarios que no fueran urbanos- y llevaba conmigo mis escoltas, a mi lado… siempre.

Y ustedes se preguntarán que cuál era la razón de esa protección y de la amenaza que se erguía sobre mí.

La causa era la significación que adquirí -tanto política como de resistencia cívica- contra ETA.

 

 

Una vida normal que ETA se encargó de convertir en un auténtico infierno

 

 

Al surgir el Foro Ermua (tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco) y el intento de frenar la respuesta social contra el terrorismo por parte de nacionalistas y proetarras -amén de otros que, ni eran ni una cosa ni otra, pero les molestaba que hubiera un movimiento que libremente pusiera su compromiso cívico de quitar el control de las calles a los amigos del terrorismo- sentí el deber moral de ponerme al frente de aquel colectivo de intelectuales para elaborar una doctrina que sirviera de pedagogía social.

Tras el asesinato de López de Lacalle -compañero nuestro- y las evidencias de que pasábamos a estar en el punto de mira de ETA, y después de ir con nuestro mensaje de resistencia cívica a las instituciones europeas de Estrasburgo, me tuvieron que poner protección, pues era el secretario y uno de los portavoces del Foro Ermua.

Igualmente tuvieron que proteger a otros compañeros como el presidente del Foro Ermua, Vidal de Nicolás e Iñaki Ezkerra, precursor y fundador del Foro Ermua, entre otros.

Señalo esto como apunte vivencial de lo que supusieron los años de plomo para muchos de nosotros, que optamos por posicionarnos abiertamente en clara oposición a ETA.

Un Estado democrático no puede dar la espalda a las víctimas de ETA, a los más de doscientos mil desplazados del País Vasco por las coacciones del movimiento terrorista (llamado irónicamente de “Liberación Nacional”), ni a los miles de amenazados, extorsionados y secuestrados en vida como puedo ser yo mismo.

 

 

Es una vileza que Santi Potros no cumpla ni un año de prisión por cada uno de sus asesinatos

 

 

Es una vileza que un terrorista llamado Santi Potros -al igual que otros matarifes que han sido excarcelados incomprensiblemente- no cumplan ni un año de prisión por cada uno de los asesinados que han caído por su causa.

Dirán que han cumplido sus penas legales, pero yo no acepto esta situación de impunidad porque no es justa, por mucho que las leyes lo permitan. Si el sistema jurídico-judicial permite esto, no creo que para gente de bien y con sentido de la justicia pueda ser aceptable.

 

 

 

Historial del asesino de 40 seres humanos 

 

 

 

Copio literalmente lo que pone Wikipedia de Santi Potros, y saquen ustedes mismos sus conclusiones:

 

"Plastificador de profesión, durante los últimos años de la dictadura franquista fue militante de EGI, las juventudes del Partido Nacionalista Vasco. En octubre de 1968 fue detenido y acusado de asociación ilícita y propaganda ilegal, siendo condenado por el Tribunal de Orden Público a un año de prisión.

En 1974 ingresó en ETA y en 1976 ya formaba parte de los comandos Bereziak (especiales) de ETA político-militar. Fue amnistiado en julio de 1977 y se exilió al País Vasco francés, donde se unió a ETA militar en 1978. En 1984 logró el estatuto de refugiado en Francia, pero el 30 de septiembre de 1987 fue detenido en Anglet.

Durante los años 80 ordenó los atentados del Hipercor, el autobús de la guardia civil en la plaza de la República Dominicana de Madrid y el del gobernador militar de San Sebastián, el general aragonés Rafael Garrido.

El 4 de julio de 1990 fue condenado a 10 años de prisión en Francia por asociación de malhechores y tenencia ilícita de armas, siendo extraditado a España el 21 de diciembre de 2000 por el atentado de Hipercor y juzgado con el Código Penal de 1973.

En julio de 2003 la justicia española lo condenó a 790 años de cárcel por ordenar el atentado de Hipercor en junio de 1987, que se saldó con 21 muertos y 45 heridos, y a 1.572 años por su implicación en el atentado de la plaza de la República Dominicana de Madrid en 1986, en el que murieron 12 guardias civiles.​

Se le aplicó de manera retroactiva la doctrina Parot, por lo que inicialmente debía permanecer en prisión hasta 2030. La derogación en 2013 de la aplicación retroactiva de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos fijó un nuevo límite a su condena, establecido finalmente en 2025.

La aplicación por parte de la Audiencia Nacional de una decisión marco de la Unión Europea de 2008 sobre cómputo de condenas en países comunitarios cambió la fecha de su puesta en libertad. Siguiendo la decisión marco, a la condena que Santi Potros cumplía en España, había que descontarle la condena que ya había cumplido en Francia, por lo que debería haber abandonado la cárcel de Villena, en la que cumplía condena, el 27 de enero de 2013. 

Finalmente, y de acuerdo con la decisión marco de la Unión Europea de 2008, fue puesto en libertad por la Audiencia Nacional el 4 de diciembre de 2014.

El 19 de enero de 2015 la justicia española ordenó de nuevo su detención por un atentado cometido en Barcelona en 1987, en el que murió un civil y resultaron heridos varios agentes; siendo detenido en Lasarte-Oria mediante una acción conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil.7​ El 10 de marzo el Tribunal Supremo anuló la decisión de la Audiencia Nacional que decretaba su puesta en libertad por acumulación de penas. 

En junio fue condenado a 17 años de cárcel por el intento de asesinato del exfiscal general del Estado Luis Antonio Burón Barba en Madrid en 1986, y en octubre fue condenado a otros 94 años por el atentado cometido en Barcelona en 1987. Finalmente, fue excarcelado el 5 de agosto de 2018. Abandonó la prisión de Topas, en Salamanca, tras pasar 31 años entre rejas: 13 en Francia y 18 en España

 

Este es el historial de este “pajarito”.

Pero lo mismo ocurre con otros excarcelados, como El Carnicero” de Mondragón”, que no solamente no muestra arrepentimiento sino que se vanagloria por las numerosas muertes que produjo.

Y no cito a más para no extenderme.

Mientras tanto, se penaliza con el cese al mejor mando policial de los últimos tiempos en la lucha contra ETA y contra la corrupción y el crimen, se da carta de naturaleza a una ley que los nacionalistas y los batasunos (entre otros) han acordado en el Parlamento Vasco para considerar terrorismo a los métodos policiales de lucha contra ETA, se postula el acercamiento de los presos a las cárceles vascas, etc.

Veremos muchas cosas que nos “helarán el corazón”.

 

 

 

 

 

Ernesto Ladrón de Guevara

Desatando Nudos





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